¿Quién es?

ERNESTO PIANA

Ernesto Piana


PORTADA. Ernesto Piana en el sitio Lancha Packewaia (año 2025). Foto: Oriana Hernandez Herrero.


En este número queremos homenajear a uno de los primeros investigadores del CADIC: Ernesto Piana. Nacido en General Pico (provincia de La Pampa) en 1948, desde pequeño mostró interés por la historia y por la diversidad cultural de las sociedades humanas.

En 1968, al año de ingresar a la Facultad de Filosofía y Letras (UBA), comenzó a desempeñarse como ayudante en la cátedra del Dr. Lafón, donde surgieron sus primeras inquietudes sobre la formación de los sitios arqueológicos. Allí conoció a Luis Orquera (VER LA LUPA 14), su futuro compañero en las investigaciones desarrolladas en la región del canal Beagle. En 1975 formó parte del primer equipo argentino que realizó una excavación arqueológica sistemática en Tierra del Fuego (sitio Lancha Packewaia; VER LA LUPA 8). En 1977 se graduó como Licenciado en Ciencias Antropológicas, con orientación en Arqueología.

A comienzos de 1979 se radicó definitivamente en Ushuaia e ingresó como profesional en el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET). Junto a Luis Orquera, diseñó y ejecutó el proyecto arqueológico “Canal Beagle”, una de las iniciativas de investigación de mayor continuidad y repercusión en la arqueología argentina y sudamericana. A lo largo de más de cuatro décadas, este proyecto generó información fundamental para comprender los modos de vida de las sociedades cazadoras-recolectoras-marítimas que habitaron la región durante los últimos 6.500 años.

Ernesto centró sus investigaciones en el estudio de la tecnología ósea, los procesos de formación de los sitios arqueológicos (especialmente los concheros) y la organización social de los pueblos canoeros. Dirigió numerosas excavaciones en sitios clave de la región, como Túnel, Shmakush, Mischiwen y Lanashuaia, entre otros. Su rigurosidad metodológica en el campo y en el laboratorio sentó un estándar en la disciplina.

Además de su prolífica labor como investigador, que incluye la publicación de decenas de artículos científicos y libros, se destacó como formador de recursos humanos, dirigiendo numerosas tesis doctorales y de licenciatura, e impulsando la carrera de jóvenes investigadores en la región. Su labor docente se desarrolló principalmente en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y, en los últimos años, en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF), donde fue uno de los profesores fundadores de la carrera de Licenciatura en Biología.

Ernesto Piana trabajando en la excavación del sitio Túnel I en la década de 1980.

Su prestigio internacional lo llevó a dictar cursos y conferencias en universidades de Europa y América, y a mantener colaboraciones estrechas con equipos de investigación extranjeros, como el de la University of North Texas. Asimismo, dedicó gran parte de su tiempo a la gestión institucional, primero como vicedirector del CADIC entre 1992 y 2004 y más tarde como director del Instituto de Cultura, Sociedad y Estado de la UNTDF, entre 2013 y 2015.

Ernesto mantuvo, durante toda su carrera, un compromiso con la divulgación científica y una participación activa en temas vinculados al desarrollo de la provincia. Dedicó innumerables horas a brindar charlas en escuelas, capacitaciones y asesoramiento en guiones museográficos y emprendimientos turísticos, además de trabajar incansablemente por la conservación del patrimonio fueguino. En este marco, en 2012 publicó junto a otros colegas, “Diez mil años de fuegos. Arqueología y etnografía del fin del mundo”, obra que presenta la historia de las ocupaciones humanas en Tierra del Fuego. Su labor fue reconocida en 2010, cuando fue nombrado “Personalidad Ilustre” de la ciudad de Ushuaia por el Honorable Concejo Deliberante.

La vocación de Ernesto como arqueólogo, docente y divulgador permanece vigente. Su interés por la historia y el trabajo de campo lo convirtió en un pionero en estas tierras australes, sentando las bases para una mejor comprensión del pasado fueguino y para proyectar el futuro de nuestra provincia.


MARÍA PAZ MARTINOLI
CADIC-CONICET
mpmartinoli@yahoo.com.ar

DANIELA V. ALUNNI
CADIC-CONICET

ANGÉLICA M. TIVOLI
CADIC-CONICET


¿QUIÉN ES? Ernesto Piana. Autoras: María Paz Martinoli, Daniela V. Alunni, Angélica M. Tivoli y colaboradores. La Lupa Nº 28, julio 2026, 20-22, 2796-7360.



¿Quien es? Graciela Navone

¿Quien es?

Graciela Navone

Desde el año 2023, la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) otorga el premio “Graciela Navone” cuyo objetivo es promover, incentivar y reconocer a jóvenes mastozoólogas. La distinción honra la trayectoria científica de la Dra. Graciela Navone, quien se desempeña como profesora titular contratada en la cátedra Parasitología General de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (FCNYM, UNLP), donde también cursó sus estudios universitarios. Su Tesis Doctoral, “Estudios parasitológicos en edentados argentinos” fue desarrollada en el Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE), manteniendo un vínculo con este centro desde su creación en 1979.

La Dra. Graciela Navone en Ushuaia durante el dictado de su curso de postgrado en 2018.

Entre los múltiples enfoques desde los cuales desarrolló sus actividades, la Dra. Navone dirigió una línea de trabajo con fuerte impacto social: “Biodiversidad y Epidemiología Parasitaria en Animales Silvestres y el Hombre”, en la que ha abordado problemáticas asociadas a la sanidad y salud de las poblaciones humanas a nivel local y nacional. Estas investigaciones estuvieron vinculadas al estudio de la biodiversidad y ecología parasitaria de animales silvestres en diferentes ambientes y al diagnóstico de las parasitosis y los factores socioambientales asociados a su distribución en poblaciones urbanas, periurbanas y rurales.

Ha dirigido proyectos de extensión relacionados con las parasitosis en poblaciones infantojuveniles en diversas áreas del país con una visión de fuerte compromiso social. Ha llevado adelante una importante labor interdisciplinaria con botánicos, antropólogos sociales y biológicos que enriquecieron sustancialmente su mirada y le permitieron desarrollar sus investigaciones en el marco del enfoque “Una salud”, integrando la salud humana, animal y ambiental.

A lo largo de su carrera científica, la Dra. Navone ha publicado un gran número de trabajos científicos y ha realizado innumerables aportes a través de la presentación de trabajos en congresos nacionales e internacionales. Se destaca en su trayectoria una extensa actividad en la formación de recursos humanos y el dictado de cursos y capacitaciones en todo el territorio. Ha llevado sus conocimientos a distintas localidades de Argentina, entre ellas Ushuaia, y también ha brindado cursos de postgrado en Bolivia y Brasil.

La Dra. Navone ha demostrado un gran compromiso institucional, evidenciado a través de su participación en la gestión de Gobierno de la FCNYM como Secretaria de Investigación y Transferencia, Consejera Directiva y Consejera Superior en varios períodos. Ha presidido en más de una oportunidad la Comisión de Postgrado de su Facultad y se ha desempeñado en el CEPAVE como Vicedirectora primero, y Directora después.

Como resultado de su trayectoria, ha logrado convertirse en fuente de consulta permanente de colegas de distintas ramas de la Parasitología. Colabora en el ámbito fueguino con el Dr. Guillermo Deferrari y su grupo de Parasitología del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.

Quienes la conocen resaltan su sensibilidad, calidez y habilidad para comunicar sus opiniones e ideas de forma amable y respetuosa. Continúa aportando e inspirando a las nuevas generaciones de científicas y científicos a través del dictado de conferencias, capacitaciones, cursos y materias de grado y postgrado, trabajos científicos y su participación en instancias de evaluación. Recientemente participó del programa de Gestión Ambiental de la UNLP, en el ciclo de entrevistas “Mujeres que dejan huellas en el ambiente” (marzo de 2025, Mujeres que dejan huellas en el ambiente, YouTube).

LÍNEA DE TIEMPO

1976: Se recibe de Licenciada en Zoología en la UNLP.

1978: Ingresa como becaria al CONICET, con la dirección del Dr. Sixto Coscarón, uno de los fundadores del CEPAVE.

1984: Defiende su Tesis Doctoral en la UNLP, obteniendo así su título de Doctora en Ciencias Naturales (Orientación Zoología).

1987: Ingresa a la Carrera del Investigador Científico (CIC) de CONICET como Investigadora Asistente.

2002 | 2016: Se desempeñó como vicedirectora del CEPAVE.

2008: Es nombrada profesora titular interina en la Cátedra de Parasitología General, materia optativa de grado y postgrado, FCNYM, UNLP.

2009: Promociona a Investigadora Principal de CONICET.

2012: Es nombrada profesora titular ordinaria de Parasitología General, FCNYM, UNLP.

2014: Gana el premio SAREM.

2017 | 2023: Asume como directora del CEPAVE.

2021: Es reconocida como profesora emérita, UNLP.

2022: Recibe el reconocimiento “Mujeres destacadas 2022” por parte de la Municipalidad de la ciudad de La Plata por su aporte a la comunidad.

2025: Obtiene la distinción “Julieta Lanteri” de parte de la SOVE (Sociedad Latinoamericana de Ecología de Vectores) en reconocimiento al compromiso, dedicación y los aportes realizados en el ámbito científico y tecnológico.


¿QUIÉN ES? Graciela Navone. Autores Patricia Rodríguez y Guillermo Deferrari. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 20-22, 2796-7360.



¿Quien es? Alicia Susana Moretto

¿Quien es? Alicia Susana Moretto

Alicia fue Investigadora del CADIC-CONICET y docente-investigadora del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales (ICPA-UNTDF), se dedicó al estudio de la interacción suelo-vegetación, a la docencia y en sus últimos años a la gestión universitaria. Su partida no pasó desapercibida; más allá del profundo dolor que nos deja su ausencia, las vivencias y el afecto perduranen nuestro ser. Alicia dejó una impronta yrecuerdos innumerables a todas las personas que la conocimos. Extrañamos una amiga, consejera,una compañera apasionada de su trabajo y una trabajadora incansable.
Originaria de Bahía Blanca, se graduó como Licenciada en Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional del Sur (UNS). Sus primeros pasos en la investigación los realizó en su querida ciudad de Esquel, relevando hepáticas de Patagonia norte y como docente en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB). Realizó su maestría y tesis en la UNS, estudiando el caldenal.
Luego solicitó su ingreso a carrera de investigador con lugar de trabajo en CADIC, para estudiar los suelos fueguinos y se mudó a Ushuaia con su familia en 2002. En 2005 creó y lideró el Laboratorio de Ecología Terrestre, abocado al estudio de los ciclos biogeoquímicos de ecosistemas fueguinos. Acogió y contribuyó a la formación de estudiantes de grado, postgrado e investigadores que hoy en día desarrollan su vida profesional en Tierra del Fuego. Dirigió y participó de múltiples proyectos a lo largo de su carrera, interactuando con investigadores locales, nacionales e internacionales.

El PNTF fue siempre un lugar especial para ella. Demostró en incontables ocasiones su interés por colaborar y mantener una muy buena relación con el personal del PNTF, su preocupación y su participación activa en las problemáticas a abordar. Fue una referente local para la redacción del plan de manejo del parque. Entre los proyectos de mayor importancia, cabe mencionar su colaboración en la designación de sitios de interés y cartelería para el sendero Pampa Alta y la Senda Costera; lideró proyectos para la evaluación de áreas de acampe, monitoreo de senderos, impacto por herbivoría y la recuperación de áreas impactadas por el castor.
Durante su carrera nunca abandonó la docencia universitaria, compartiendo saberes en UNS, UNPSJB, Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y en su querida UNTDF. La gestión fue otro de sus grandes desafíos, participó activamente en la creación y diseño de las carreras del ICPA, donde fue Coordinadora Académica y Directora. Allí no sólo impulsó la acreditación de las tres carreras de grado ante la CONEAU, también gestionó nuevas carreras de interés regional, como la Ingeniería en Agroecología, única en el país, la cual se dicta a partir de 2025 en Río Grande.

Recordamos su forma apasionada y comprometida de encarar cada tarea, ya sea en la investigación, en la docencia o en la gestión, dedicando largas horas de sus días; muchas veces absorbiendo gran parte de la responsabilidad, siempre con un gran compromiso y entrega con el trabajo y con sus colegas.
Alicia se destacó por su empatía con las personas, por ser una gran compañera de trabajo, íntegra, solidaria y por sus respuestas atinadas, su humildad y franqueza al conversar. Se caracterizó por aunar a las personas y destacar los saberes de cada uno, posibilitando un trabajo en armonía, respetando a cada integrante del grupo de investigación, docencia o gestión.
Nos dejó temprana y sorpresivamente, a punto de jubilarse y con muchos proyectos por delante, el 11 de diciembre de 2024.
Alicia, ha dejado una huella en cada uno de los senderos que transitó, y en cada persona con quien compartió su recorrido. Siempre estará presente en nuestros corazones, en cada aprendizaje de vida transmitido.

Trabajando en la estepa fueguina
Foto: Julio Escobar.

Tomando muestras del suelo forestal en el PNTF. Foto: María Luisa Carranza.

¿QUIÉN ES? Alicia Susana Moretto. Autores: Verónica Pancotto y colaboradores. La Lupa Nº 26, julio 2025, 21-22, 2796-7360.




Marcelo “Charango” Gutiérrez.

Marcelo “Charango” Gutiérrez.

Queremos aprovechar este espacio para homenajear y recordar a nuestro querido amigo y compañero de tareas Marcelo “Charango” Gutiérrez, de quien nos despedimos recientemente, el 24 de junio de 2024 (PORTADA).


PORTADA: Charango, brindando el 23 de diciembre de 2023.

Charango era oriundo de Haedo, en la zona oeste del Gran Buenos Aires, donde transcurrió parte de su vida. En 1986, realizó un viaje de mochilero a Ushuaia con su entonces amigo Wilson. Regresó a Haedo a preparar sus cosas y, en 1987, volvió a Ushuaia para quedarse. Comenzó a trabajar en la ciudad en el rubro electricidad, en su propio taller aplicando sus vastos conocimientos en el tema. Además, una de sus grandes pasiones era la náutica, disfrutaba de las salidas en su bote “Fisura”, desde donde barrenaba las olas del canal Beagle.

En 2001, ingresó a CADIC en la carrera de personal de apoyo de CONICET. A lo largo de los años colaboró con distintos grupos de trabajo, ofreciendo soluciones prácticas de todo tipo. Era especialmente hábil en imaginar y crear alternativas, construyendo “equipos artesanales” de medición y realizando reparaciones de instrumentos (FIGURA 1).

FIGURA 1. Agitador orbital de fabricación artesanal con una máquina para fabricar helado, entre otros componentes reciclados.

Efectuaba con pericia desde soldaduras hasta arreglos electrónicos específicos y muy delicados. Manejaba muy bien el torno y la soldadura. En su taller de CADIC atesoraba todo tipo de elementos en desuso, instrumentos y herramientas que luego sabía emplear con mucho ingenio. Le gustaba encontrarles nueva vida a los objetos, desde una junta del motor de un auto a la pava de un antepasado… él le reinventaba una función (FIGURA 2A). De este modo, a través de sus invenciones y reparaciones muchas investigaciones pudieron llevarse adelante. La labor de Charango en este sentido ha sido ciertamente relevante si se contextualiza el entorno geográfico donde nos desempeñamos: muchas veces enviar equipos a reparar al continente puede resultar bastante complejo. Así también nos ha brindado equipos alternativos con prestaciones similares a los desarrollados por empresas del exterior o soluciones de bajo costo respecto de reparaciones en proveedores.

Fuera del ámbito laboral, quienes lo conocimos podemos destacar su predisposición permanente a ayudar en lo que pudiera. Era una persona solitaria y testaruda, si se le cruzaba una idea era difícil que cambiara de opinión. Sin embargo, quienes establecieron un vínculo más cercano conocieron a una persona muy sensible y compañera, desprendida y generosa. Charango era amante del mar, del rock, del violonchelo, de elaborar artesanías, veladores y “artefactos” de cobre (FIGURA 2B). Además, era, como él mismo decía, fanático de “unas buenas burbujas” (traducido en un buen espumante) y priorizaba compartir buenos momentos con amigos. Solíamos escuchar sus frases comunes como el “más vale”, “olvidate” y verlo con su cigarrillo armado y música “al palo”.

FIGURA 2. A. Lámpara fabricada por Charango con el calentador a kerosene que era de su abuela.
FIGURA 2. B. Un velador de cobre de elaboración artesanal.

Lo recordamos patinando sobre el hielo en su auto y con el freno de mano puesto sólo para divertirse. Lo imaginamos cruzando la Patagonia en moto, en ese último viaje que no llegó a hacer. Lo recordamos con sus buenos y malos humores, pero principalmente como en su despedida: brindando por disfrutar de la vida de la mejor forma y con un ¡hasta luego!


¿QUIÉN ES? Marcelo “Charango” Gutiérrez. Autores: Patricia Rodríguez y colaboradores.
La Lupa Nº 25, diciembre 2025, 44-45, 2796-7360.