¿Quien es? Graciela Navone

¿Quien es?

Graciela Navone

Desde el año 2023, la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) otorga el premio “Graciela Navone” cuyo objetivo es promover, incentivar y reconocer a jóvenes mastozoólogas. La distinción honra la trayectoria científica de la Dra. Graciela Navone, quien se desempeña como profesora titular contratada en la cátedra Parasitología General de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (FCNYM, UNLP), donde también cursó sus estudios universitarios. Su Tesis Doctoral, “Estudios parasitológicos en edentados argentinos” fue desarrollada en el Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE), manteniendo un vínculo con este centro desde su creación en 1979.

La Dra. Graciela Navone en Ushuaia durante el dictado de su curso de postgrado en 2018.

Entre los múltiples enfoques desde los cuales desarrolló sus actividades, la Dra. Navone dirigió una línea de trabajo con fuerte impacto social: “Biodiversidad y Epidemiología Parasitaria en Animales Silvestres y el Hombre”, en la que ha abordado problemáticas asociadas a la sanidad y salud de las poblaciones humanas a nivel local y nacional. Estas investigaciones estuvieron vinculadas al estudio de la biodiversidad y ecología parasitaria de animales silvestres en diferentes ambientes y al diagnóstico de las parasitosis y los factores socioambientales asociados a su distribución en poblaciones urbanas, periurbanas y rurales.

Ha dirigido proyectos de extensión relacionados con las parasitosis en poblaciones infantojuveniles en diversas áreas del país con una visión de fuerte compromiso social. Ha llevado adelante una importante labor interdisciplinaria con botánicos, antropólogos sociales y biológicos que enriquecieron sustancialmente su mirada y le permitieron desarrollar sus investigaciones en el marco del enfoque “Una salud”, integrando la salud humana, animal y ambiental.

A lo largo de su carrera científica, la Dra. Navone ha publicado un gran número de trabajos científicos y ha realizado innumerables aportes a través de la presentación de trabajos en congresos nacionales e internacionales. Se destaca en su trayectoria una extensa actividad en la formación de recursos humanos y el dictado de cursos y capacitaciones en todo el territorio. Ha llevado sus conocimientos a distintas localidades de Argentina, entre ellas Ushuaia, y también ha brindado cursos de postgrado en Bolivia y Brasil.

La Dra. Navone ha demostrado un gran compromiso institucional, evidenciado a través de su participación en la gestión de Gobierno de la FCNYM como Secretaria de Investigación y Transferencia, Consejera Directiva y Consejera Superior en varios períodos. Ha presidido en más de una oportunidad la Comisión de Postgrado de su Facultad y se ha desempeñado en el CEPAVE como Vicedirectora primero, y Directora después.

Como resultado de su trayectoria, ha logrado convertirse en fuente de consulta permanente de colegas de distintas ramas de la Parasitología. Colabora en el ámbito fueguino con el Dr. Guillermo Deferrari y su grupo de Parasitología del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.

Quienes la conocen resaltan su sensibilidad, calidez y habilidad para comunicar sus opiniones e ideas de forma amable y respetuosa. Continúa aportando e inspirando a las nuevas generaciones de científicas y científicos a través del dictado de conferencias, capacitaciones, cursos y materias de grado y postgrado, trabajos científicos y su participación en instancias de evaluación. Recientemente participó del programa de Gestión Ambiental de la UNLP, en el ciclo de entrevistas “Mujeres que dejan huellas en el ambiente” (marzo de 2025, Mujeres que dejan huellas en el ambiente, YouTube).

LÍNEA DE TIEMPO

1976: Se recibe de Licenciada en Zoología en la UNLP.

1978: Ingresa como becaria al CONICET, con la dirección del Dr. Sixto Coscarón, uno de los fundadores del CEPAVE.

1984: Defiende su Tesis Doctoral en la UNLP, obteniendo así su título de Doctora en Ciencias Naturales (Orientación Zoología).

1987: Ingresa a la Carrera del Investigador Científico (CIC) de CONICET como Investigadora Asistente.

2002 | 2016: Se desempeñó como vicedirectora del CEPAVE.

2008: Es nombrada profesora titular interina en la Cátedra de Parasitología General, materia optativa de grado y postgrado, FCNYM, UNLP.

2009: Promociona a Investigadora Principal de CONICET.

2012: Es nombrada profesora titular ordinaria de Parasitología General, FCNYM, UNLP.

2014: Gana el premio SAREM.

2017 | 2023: Asume como directora del CEPAVE.

2021: Es reconocida como profesora emérita, UNLP.

2022: Recibe el reconocimiento “Mujeres destacadas 2022” por parte de la Municipalidad de la ciudad de La Plata por su aporte a la comunidad.

2025: Obtiene la distinción “Julieta Lanteri” de parte de la SOVE (Sociedad Latinoamericana de Ecología de Vectores) en reconocimiento al compromiso, dedicación y los aportes realizados en el ámbito científico y tecnológico.


¿QUIÉN ES? Graciela Navone. Autores Patricia Rodríguez y Guillermo Deferrari. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 20-22, 2796-7360.



La Pintarroja

La Pintarroja

Schroederichthys bivius (Smith, 1838)

Nombres Comunes
Pintarroja, gata, tollo, pintarroja del sur, tubarão-lagarto, narrowmouth catshark

La pintarroja es un tiburón perteneciente a la familia Scyliorhinidae, caracterizado por sus ojos alargados con membrana nictitante (un párpado transparente que usan para proteger el ojo al cazar) y una boca larga y arqueada. Su dentición consta de dientes pequeños y cuspidados. Morfológicamente, presenta dos aletas dorsales y una aleta anal. Un rasgo distintivo es que la base de la primera aleta dorsal se encuentra sobre o detrás de la base de las aletas pélvicas. Además, el lóbulo inferior de su aleta caudal está poco desarrollado. Presenta un patrón de coloración dorsolateral marrón claro con manchas oscuras en forma de montura, encontrándose una sobre sus ojos y dos entre sus aletas dorsales. A su vez, presenta puntos negros y blancos dispersos a lo largo de su cuerpo (FIGURA 1).

FIGURA 1. Características externas de la pintarroja (Schroederichthys bivius). Foto: Modificado de Núcleo Pintarroja 2025.

DESCRIPCIÓN BIOLÓGICA Y MORFOLÓGICA

La pintarroja es un tiburón bentónico de tamaño moderado, con ejemplares que alcanzan hasta 91 cm de longitud. El cuerpo de esta especie es delgado y alargado, siendo las hembras más pequeñas que los machos (FIGURA 2). Al igual que todos los condrictios (tiburones, rayas y quimeras), presenta un marcado dimorfismo sexual (diferencias físicas notables entre sexos) dado que los machos presentan “claspers”, una modificación de los radios de las aletas pélvicas que forman una estructura reproductiva. Además, se pueden observar diferencias en la forma de la boca (hembras
en forma de “V” y machos en forma de “U”), y en los dientes (hembras con 3 cúspides y machos con 1 cúspide). La dentición de los machos de los condrictios está adaptada a su comportamiento de apareamiento, ya que muerden a la hembra para retenerla durante la precópula, facilitando así la
inserción de los claspers para asegurar la fertilización sujetando a la hembra (fecundación interna). Respecto a la talla de madurez sexual, es de 47,8 cm de longitud total para las hembras y de 55,6 cm para los machos.

FIGURA 2. Ejemplares de tiburón pintarroja, en la zona submareal.
Foto: Reyes y Hüne (2012).

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT

Esta especie es endémica del cono sur de Sudamérica, habitando tanto en el océano Atlántico como en el Pacífico. En el Atlántico, se distribuye desde el sur de Brasil, hasta Uruguay y Argentina, incluyendo las islas Malvinas. En el Pacífico, se extiende desde Valparaíso, Chile, hasta el Cabo de Hornos, aunque su mayor biomasa se encuentra en el sur de Argentina (FIGURA 3). Es una especie demersal, lo que significa que vive sobre el fondo marino, a profundidades que varían entre los 10 y 359 metros. Es una especie abundante en la Corriente de Malvinas, probablemente debido a su preferencia por las aguas frías, lo que podría explicar su distribución dentro de la Provincia Magallánica.

ECOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO

La pintarroja es un depredador carnívoro oportunista con una dieta muy variada que incluye camarones, cangrejos, pulpos, calamares, erizos, otros invertebrados y peces pequeños. Es de hábitos nocturnos; su nado es lento y en zigzag, y posee una gran capacidad de mimetismo, lo que le permite camuflarse con el fondo marino.
Su reproducción es ovípara; las hembras ponen de una a dos cápsulas de huevos por temporada reproductiva, cada
una conteniendo un único embrión. El embrión dentro de
la cápsula se alimenta de una sustancia de reserva denominada vitelo, obteniendo agua y minerales del medio externo. Estas cápsulas, de aproximadamente 4 cm, son de color castaño claro y tienen filamentos que se adelgazan muy abruptamente y que se adhieren a organismos bentónicos como esponjas y corales, protegiendo al embrión en desarrollo. Su morfología es característica de la especie (FIGURA 4). Al nacer, los juveniles presentan un patrón de coloración diferente a la del adulto (FIGURA 5).

FIGURA 3. Mapa de distribución del tiburón pintarroja, una especie endémica del Cono Sur de Sudamérica. Autor: Dulvy et al., 2020.
FIGURA 4. Cápsula de huevo de la pintarroja, con filamentos que la anclan al sustrato marino.
FIGURA 5. Juvenil de tiburón pintarroja, con la coloración típica de este estadio.

ESTADO DE CONSERVACIÓN Y AMENAZAS

A nivel global, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a la pintarroja como de “Preocupación Menor”. Sin embargo, estudios locales en Argentina han identificado una disminución de su biomasa de al menos el 50% entre 1996 y 2006. A pesar de ser un animal inofensivo para los humanos, se estima que su población en esta área se ha reducido entre un 65% y un 70% en un periodo de tres generaciones. La principal amenaza es la captura incidental (bycatch) en la pesca de arrastre de fondo, especialmente en las pesquerías de camarón, que ha aumentado dramáticamente en años recientes, superponiéndose con las áreas de reproducción y crianza de la pintarroja. Esta discrepancia entre la clasificación global y la evidencia local subraya la urgente necesidad de una reevaluación del estado de la especie, sugiriendo que podría ser categorizada como “Vulnerable” o incluso “en Peligro”.


FICHA CIENTÍFICA. La Pintarroja. Schroederichthys bivius (Smith, 1838). Autores: Matias Delpiani, Martina Piccolini y Daniel Bruno y. La Lupa. Nº 27, diciembre 2025, 23-26, 2796-7360.



BESTIARIO Hidrófonos

BESTIARIO

Hidrófonos

Las especies marinas enfrentan desafíos distintos a las terrestres. En el mar, la visión es limitada debido a la rápida absorción de la luz, generando ambientes de completa oscuridad en las profundidades. A su vez, el agua favorece la propagación del sonido, viajando a mayor velocidad que en el aire. Bajo estas condiciones, numerosos organismos marinos han desarrollado especializaciones acústicas para comunicarse, orientarse y localizar a sus presas, destacándose entre ellos los mamíferos marinos, como delfines y ballenas. Gracias a esto, podemos aprovechar los sonidos que emiten las especies para monitorear sus poblaciones a lo largo del tiempo y del espacio, identificando cuándo y dónde están presentes, así como sus principales comportamientos.

FIGURA 1. Hidrófono autónomo en las aguas del canal Beagle.

Para ello utilizamos hidrófonos, instrumentos que graban las señales acústicas bajo el agua (FIGURA 1). Éstos funcionan como micrófonos subacuáticos: captan la presión acústica y la transforman en señales eléctricas. Existen diferentes tipos de hidrófonos y formas de configurarlos según los objetivos de cada estudio. Los hidrófonos autónomos pueden almacenar las grabaciones en una memoria interna que luego se descarga en la superficie, mientras que aquellos conectados por cable transmiten la información en tiempo real (FIGURA 2A Y 2B). Además, se pueden usar varios hidrófonos sincronizados en un arreglo, que, al comparar el tiempo en que la señal llega a cada dispositivo, permiten determinar la posición de la fuente sonora (FIGURA 2C). De este modo, los hidrófonos son herramientas fundamentales para estudiar la ecología de animales marinos de forma no invasiva, durante largos períodos y en lugares poco accesibles.

FIGURA 2. A: Hidrófono autónomo; B: Hidrófono conectado por cable; C: Arreglo de hidrófonos.

BESTIARIO. Hidrófonos. Autora: Constanza Ordoñez. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 27, 2796-7360.



Mapas de una fragilidad anunciada

Mapas de una fragilidad anunciada

¿Quién protege a los ecosistemas que protegen a Ushuaia?

Ushuaia está ubicada entre el canal Beagle y las montañas fueguinas, en una estrecha franja geográfica marcada por fuertes pendientes, glaciares y suelos inestables. El cambio climático y el crecimiento urbano han intensificado los riesgos naturales como deslizamientos, saturación de suelos y erosión. Aunque el Código de Planeamiento Urbano establece que no debe construirse por encima de los 115 metros sobre el nivel del mar, la ciudad se ha expandido hacia terrazas más altas, entre los 200 y 300 metros (FIGURA 1), donde se encuentran ecosistemas frágiles como bosques nativos y turberas.
La urbanización de estas zonas no solo pone en peligro a quienes viven allí, sino que debilita la capacidad del territorio entero para enfrentar amenazas como lluvias intensas, aludes o sismos. Además, hay que tener presente que los cambios en la temperatura también pueden desencadenar amenazas naturales. El cambio climático está acelerando procesos que antes eran más lentos y predecibles.

Ushuaia se asienta sobre antiguos depósitos glaciares, muy permeables y saturados de agua. Cuando suben las temperaturas, se intensifica el deshielo del manto nival y glaciar, así como del permafrost, ese suelo que permanece congelado gran parte del año. Esto genera una mayor cantidad de agua que corre por la superficie y por debajo del suelo, lo que vuelve inestable el terreno. En la Patagonia Austral ya se han registrado deslizamientos de ladera como consecuencia
directa de este fenómeno, especialmente en zonas donde el suelo, mojado y en pendiente, carece de vegetación que lo contenga.

FIGURA 1. Usos del territorio en la ciudad de Ushuaia.

¿QUÉ HAY ARRIBA DE LA COTA 115?

Por encima de la cota 115 en Ushuaia se extiende una terraza natural donde predominan ecosistemas de alto valor ambiental, como turberas y bosques. Las turberas de esta zona están protegidas mediante Ordenanza Municipal Nº 3123; y por su parte los bosques forman parte del
Bosque Comunal protegido mediante Ordenanza Municipal N° 2171. Las turberas, en particular, son humedales formados por la acumulación de materia vegetal en zonas saturadas de agua. Son consideradas aliadas clave contra el cambio climático porque almacenan grandes cantidades de carbono y regulan el régimen hídrico. Sin embargo, en el mundo, se pierden miles de kilómetros cuadrados de turberas cada año por actividades humanas. En respuesta, muchos países han comenzado a priorizar su restauración como estrategia para reducir el riesgo de desastres, mejorar la biodiversidad y mitigar los efectos del cambio climático. Las turberas y bosques nativos que se encuentran en estas zonas elevadas no solo tienen un valor ecológico: también funcionan como “infraestructura natural”. Esto es, que ayudan a retener agua, estabilizar suelos y proteger a la ciudad de deslizamientos o inundaciones. Sin embargo, cuando se destruyen para construir, se pierde esa protección y crece la exposición al riesgo, especialmente en barrios informales que no cuentan con redes de agua, cloacas o drenaje.

VIVIR CRUZANDO EL LÍMITE

En Ushuaia, el riesgo ambiental no depende solo de la naturaleza, sino también de cómo las personas usamos el territorio. Cuando se construye en lugares inadecuados, como en las laderas por encima de la cota 115, se combinan amenazas naturales con problemas sociales, generándose
así, condiciones que aumentan el riesgo. Además, este fenómeno responde a una lógica de exclusión social, las personas con menos recursos son las que terminan viviendo en los sectores más vulnerables, sin servicios ni contención institucional. La expansión de Ushuaia hacia zonas ambientalmente inestables es el resultado de una historia de crecimiento desigual y decisiones políticas fragmentadas. En las terrazas (FIGURA 2) se observa que la ocupación urbana del suelo se acrecienta progresivamente de oeste a este. En el corte 1, ubicado en el sector más occidental, la urbanización alcanza la cota 92; en el corte correspondiente al centro de la ciudad llega hasta la cota 237; y en el corte más oriental alcanza la cota 308. Este incremento en la altitud ocupada está directamente vinculado con la topografía: las pendientes más pronunciadas se concentran en el oeste, mientras que hacia el este predominan pendientes más suaves, lo que facilita la expansión urbana en elevaciones mayores.

FIGURA 2. Cortes topográficos del casco urbano de Ushuaia.

ENTRE PLACAS. RIESGOS GEOLÓGICOS.

Además de los riesgos derivados del crecimiento urbano sin planificación sobre ecosistemas frágiles, Ushuaia enfrenta otros tipos de amenazas naturales vinculadas a su ubicación geográfica y condiciones geológicas. Ushuaia se encuentra en una región donde confluyen varias placas tectó-nicas (FIGURA 3), lo que la convierte en una zona con actividad sísmica significativa (FIGURA 4). A lo largo de la falla Magallanes-Fagnano, se han registrado movimientos importantes que podrían repetirse en el futuro. Si bien los terremotos no son frecuentes, sus impactos pueden ser graves, especialmente en una ciudad que ha crecido sobre suelos frágiles y pendientes pronunciadas. El riesgo no está solo en la intensidad de un sismo, sino también en cómo está preparada, o no, la ciudad para enfrentarlo. Esta amenaza sísmica se combina con otros peligros asociados, como remoción en masa y la licuefacción del suelo. En zonas donde el terreno está saturado de agua o mal compactado, un terremoto puede hacer que el suelo se comporte como si fuera líquido, afectando edificios, calles e infraestructura. En un territorio como Ushuaia, con suelos blandos y humedales intervenidos, este fenómeno representa un riesgo serio que rara vez es tenido en cuenta en la planificación urbana. Otro factor crítico es la degradación de los recursos hídricos por encima de la cota 115, donde bosques, turberas y arroyos actúan como reguladores naturales del agua. Estos ecosistemas absorben, retienen y liberan agua de forma gradual, previniendo aludes, inundaciones y otros fenómenos extremos. Sin embargo, la urbanización ha avanzado sobre estas áreas. Al perder esta “infraestructura natural”, la ciudad queda más expuesta a eventos que podrían ser evitados si se conservaran estos ambientes clave.

FIGURA 3. Placas tectónicas en Tierra del Fuego.
FIGURA 4. Zonificación sísmica en Tierra del Fuego.

LAS MUCHAS CARAS DE LA VULNERABILIDAD

Cuando hablamos de vulnerabilidad, no nos referimos a una sola cosa. La vulnerabilidad es una condición compleja, con diversas facetas. No se trata solo de estar expuesto a una amenaza natural, como un sismo o un deslizamiento, sino también de las capacidades o limitaciones que tiene una comunidad para hacerle frente. Estas distintas vulnerabilidades, cuando se superponen, configuran escenarios de riesgo mucho más complejos.

AMENAZAS PRESENTES

De acuerdo al Manual para la elaboración de mapas de riesgo de Argentina, las principales amenazas para la región patagónica austral incluyen:

  • Sismos
  • Remociones en masa
  • Licuefacción de suelos
  • Inundaciones súbitas
  • Incendios forestales

Estas amenazas se ven intensificadas por la modificación antrópica del ambiente. Pero el riesgo no se distribuye de forma homogénea en toda la sociedad, sino que la suma de varios tipos de vulnerabilidades como se menciona en el CUADRO 1 incrementará o disminuirá el riesgo de cada sector.

LA PALABRA QUE FALTA

Este escrito no busca resolver el problema, ni mucho menos, viene a descubrir algo que no se sepa: hay numerosos estudios sobre el tema, investigaciones valiosas y profesionales comprometidos que desde hace años trabajan y alertan sobre estos riesgos. El propósito acá es otro: hablar del tema. Porque si no se habla, no existe. Y si no existe, no se cuida. El riesgo no es solo una amenaza natural, también se construye en cómo habitamos, cómo decidimos y cuánto sabemos. Por eso, en una zona sísmica como la nuestra, necesitamos volver cotidiana la conversación sobre riesgos y vulnerabilidades.


GLOSARIO

LICUEFACCIÓN: Fenómeno en el que, debido a un sismo o vibraciones, un suelo saturado de agua pierde su resistencia y se comporta como un líquido.
REMOCIÓN EN MASA: Movimiento descendente de grandes cantidades de tierra, rocas o escombros por una pendiente, generalmente causado por lluvias intensas, terremotos o pérdida de vegetación.
TURBERA: Humedal donde se acumula materia vegetal parcialmente descompuesta (turba), que almacena grandes cantidades de carbono y regula el agua del entorno.
VULNERABILIDAD: Condición que hace a una comunidad o ecosistema más propenso a sufrir daños ante una amenaza.
RIESGO: Probabilidad de daños o pérdidas que surge de la interacción entre una amenaza y las vulnerabilidades existentes en un territorio.


ARTÍCULO PRINCIPAL Mapas de una fragilidad anunciada. Autora: Eliana Peralta. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 28-34, 2796-7360.



Hagamos un huevo saltarín

Hagamos un huevo saltarín

MATERIALES QUE VAS A NECESITAR:

  • 1 huevo crudo
  • Vinagre blanco (cantidad necesaria según el vaso a utilizar)
  • 1 vaso o frasco transparente
FIGURA 1. Materiales que vamos a utilizar (de izquierda a derecha): frasco, huevo y vinagre.
FIGURA 2. Huevo sumergido en
vinagre.

MANOS A LA OBRA:

Colocar el huevo dentro del vaso y cubrirlo por
completo con vinagre (FIGURA 2).

  • Dejar reposar durante 48 horas.
  • Sacar el huevo y enjuagar suavemente con agua.
  • Ahora podrás ver que no tiene cáscara y que, si lo haces rebotar suavemente sobre una superficie, ¡salta! (FIGURAS 3)
FIGURA 3. Resultado del experimento, el huevo ha “perdido” su cáscara.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

La cáscara del huevo está hecha de carbonato de calcio. El vinagre, que es un ácido, reacciona con él produciendo burbujas de dióxido de carbono, disolviendo la cáscara. La membrana semipermeable que queda es flexible y resistente, lo que hace que el huevo pueda “rebotar”


CURIOSIDADES Hagamos un huevo saltarín. Autoras: Eliana Gonzalez y Lourdes Massey. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 35, 2796-7360.



Talud IV

Talud IV

Oasis submarinos en el Cañón Mar del Plata

Portada: Arrecife de Bathelia candida en el Cañón Submarino Mar del Plata. Foto: ROV SuBastian, Schmidt Ocean Institute.

Entre el 21 de julio y el 12 de agosto de 2025, el Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (GEMPA), llevó a cabo una expedición científica al Cañón Submarino Mar del Plata. En colaboración con el Schmidt Ocean Institute (SOI) y a bordo del R/V Falkor (too), un equipo de 25 investigadores e investigadoras de Argentina y dos extranjeros (FIGURA 1) exploró los ambientes y las comunidades del fondo marino, entre 800 y 4.000 metros de profundidad, utilizando un vehículo
submarino operado a distancia (ROV).

Figura 1. Integrantes del GEMPA en la cubierta del Falkor (too). Foto: Prensa del Museo Argentino
de Ciencias Naturales (MACN).

La expedición, llamada Talud Continental IV, fue la continuación de otras tres realizadas en 2012 y 2013 a bordo del B/O Puerto Deseado del CONICET. Estas campañas previas se centraron en el estudio de la diversidad de invertebrados y peces de aguas profundas, incluyendo el Cañón Submarino Mar del Plata y zonas aledañas, entre los 200 y 3.500 metros de profundidad. Con base
en el material recolectado en 64 lances realizados con redes y rastras se publicaron más de 70 trabajos científicos; además, se realizaron pasantías de estudiantes, tesis de licenciatura y doctorado, estancias de posgrado e ingresos a la Carrera del Investigador Científico del CONICET.

Figura 2. Las agregaciones de las langostas Thymops birsteini en el Cañón Submarino Mar del Plata sugieren la existencia de un cuidado parental extendido. Foto: ROV SuBastian. Schmidt Ocean Institute.

Durante la expedición Talud Continental IV se mapeó el tipo de fondo marino con métodos acústicos; se recolectaron animales, sedimentos y agua; se realizaron análisis de ADN ambiental para detectar especies a partir de rastros genéticos; y estudios de plancton. El ROV SuBastian registró, por primera vez para esta zona del Atlántico Sudoccidental, más de 220 horas de imágenes en alta definición de los ecosistemas bentónicos (FIGURA 2, 3 Y 4). Densos arrecifes de corales de aguas frías, campos extensos de corales blandos, paredes verticales con cirripedios, y comunidades en fondos blandos (FIGURA 5) sorprendieron a los investigadores y al público mientras el sumergible avanzaba sobre el lecho.

Figura 3. Los cefalópodos: uno de los grupos más cautivantes registrados por el ROV SuBastian. Foto: Schmidt Ocean Institute.

Los investigadores, expertos en diferentes grupos taxonómicos, pudieron comprender la forma
en que la diversidad descripta en las campañas previas se distribuye, se asocia e interactúa; además
de reportar más de 40 potenciales especies nuevas para la ciencia y nuevos registros para el Mar Argentino. También se evidenció el impacto humano: se hallaron y recolectaron plásticos y partes de artes de pesca, incluso en las zonas más profundas del cañón.

Figura 4. Integrantes del GEMPA recuperando las muestras recolectadas por el ROV SuBastian.

La expedición no solo fue un hito científico para el conocimiento de nuestro mar, sino que también
causó un impacto asombroso en la sociedad. Cada inmersión del ROV fue transmitida en vivo por el canal de YouTube del SOI, alcanzando a más de 92.000 espectadores en simultáneo y un promedio de 500.000 visualizaciones por video. En síntesis, esta expedición marcó un antes y un después en el estudio de las aguas profundas de la Argentina al aportar conocimiento clave sobre la biodiversidad y los impactos humanos, demostrando cómo la sociedad puede movilizarse e interesarse por la exploración e investigación científica. Aún queda mucho trabajo por delante: especímenes recolectados por describir, e imágenes por estudiar e interpretar, además de fortalecer el vínculo generado con la comunidad educativa y el público general.

Figura 5. Corales blandos y coralimorfario del Cañón Submarino Mar del Plata. Foto: ROV SuBastian, Schmidt Ocean Institute.

Científicos/as participantes de la expedición

G. Bigatti, G. Bozzano, M. Brogger, R. Calderón, N. Cerino, C. de Aranzamendi, B. Doti, N. Farías, S. Herrera, D. Lauretta (Jefe Científico), E. Mabragaña, M. Martinez, F. Matusevich, E. Ocampo, L. Pacheco, G. Pastorino, P. Penchaszadeh, E. Pereira, R. Pertossi, J. Risaro, N. Sánchez, J. Signorelli, V.
Teso, D. Urteaga y J. Weston.


CIENCIARGENTINA. Talud IV: oasis submarinos en el Cañón Mar del Plata Autores: Ignacio Luis Chiesa y Cristina Damborenea. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 36-41, 2796-7360.



Larva de Galaxias maculatus (Jenyns, 1842)

Larva de Galaxias maculatus

(Jenyns, 1842)

El puyen es un pez diádromo (migra entre ambientes dulceacuícolas y marinos) de amplia distribución en el hemisferio sur. Los adultos desovan en zonas inundables de los estuarios; tras la eclosión, las larvas derivan al mar donde se alimentan. Luego, los juveniles retornan a los ríos, donde crecen y alcanzan la madurez.

Larva de Galaxias maculatus.

CIENCIA EN FOCO. Larva de Galaxias maculatus. Autora: Canela Chaparro Godoy. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 47, 2796-7360.



Jorobadas del Beagle. Catálogo de fotoidentificación 2013-2024

Jorobadas del Beagle.

Catálogo de fotoidentificación 2013-2024

Jorobadas del Beagle, es un proyecto de foto identificación de ballenas jorobadas surgido en el año 2013, impulsado por el Laboratorio de Investigaciones en Mamíferos Marinos Australes del CADIC-CONICET (LIMMA) con el apoyo de WCS
Argentina y Compromiso Onashaga. Este proyecto combina relevamientos sistemáticos del grupo de trabajo de LIMMA con registros audiovisuales enviados por las tripulaciones, fotógrafos y pasajeros de embarcaciones turísticas locales y por los ciudadanos fueguinos que recorren el canal y sus costas.

La cuarta edición del Catálogo de Fotoidentificación de Ballenas Jorobadas incluye el registro de las 191 ballenas identificadas en el canal Beagle, Tierra del Fuego, entre 2013 y 2024, en el marco del proyecto de ciencia ciudadana Jorobadas del Beagle.
En el catálogo se muestran las fotos de cada una de las ballenas identificadas, las cuales son diferenciables entre sí a partir del patrón de coloración único que poseen en la parte inferior de su aleta caudal. Cada individuo identificado presenta un código de individualización, además de un nombre de fantasía que es elegido por la persona que aportó el primer registro del animal. Asimismo, se menciona al autor de la foto publicada.
Este catálogo cuenta, además, con una breve descripción histórica del proyecto, un mapa del área de estudio, una infografía que explica las principales características biológicas y ecológicas de la ballena jorobada y una serie de recomendaciones para su avistaje responsable en el canal Beagle.
Más allá de su relevancia científica, el catálogo es la herramienta de divulgación por excelencia del proyecto. Su versión impresa se distribuye de manera gratuita en las diferentes embarcaciones que navegan el canal Beagle para su uso y difusión a bordo, mientras que el formato digital se encuentra disponible en las páginas del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) y Wildlife Conservation Society (WCS) Argentina. La finalidad del catálogo es acercar las ballenas a la comunidad, la cual a su vez contribuye de manera activa, y así el conocimiento se construye de manera colectiva.


FICHA TÉCNICA
TÍTULO: Jorobadas del Beagle – Catálogo de fotoidentificación
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2025
PÁGINAS: 35
AUTORES: Natalia Dellabianca, Mónica Torres y Agustina Dellabianca (Proyecto Imma)
EDITORES: Autoras en colaboración con Victoria Zavatteri, Eugenia Zavatteri y Florencia Lemoine (WCS Argentina)
EDITORAS: Rosina Soler y Nélida Pal
CARTOGRAFÍA: Cecilia Palacios (WCS Argentina)
DISEÑO EN INFOGRAFÍAS: Eugenia Zavatteri (WCS Argentina)
LINK PARA DESCARGA GRATUITA:
https://cadic.conicet.gov.ar/cientificas-del-conicet-actualizan-su-catalogosobre-
ballenas-jorobadas-en-el-canal-beagle https://argentina.wcs.


LIBRO CIENTÍFICO. Jorobadas del Beagle. Catálogo de fotoidentificación 2013-2024. Autores: Natalia Dellabianca, Mónica Torres y Agustina Dellabianca. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 46, 2796-7360.



La vida de las “viudas”en el canal Beagle

La vida de las “viudas” en el canal Beagle

En las aguas frías del canal Beagle, habita un grupo de peces que a menudo pasa desapercibido: los zoárcidos (familia Zoarcidae). Se les conoce como “viudas”, un nombre popular que alude a su piel oscura, característica que se asocia con el luto. Con más de 300 especies repartidas en 60 géneros en todo el mundo, se han adaptado a un rango de profundidades que va desde la zona intermareal hasta aguas de mayor profundidad.

FIGURA 1. Parte de la diversidad de zoárcidos (peces “viudas”) encontrados en el canal Beagle. A. Crosostomus chilensis, B. Austrolycus depressiceps, C. Dadyanus insignis, D. Austrolycus laticinctus.
Fotos: Modificado de Mariano Rodríguez – Argentina Submarina.


En el Mar Argentino, y en particular en las costas de la Patagonia, los zoárcidos están excepcionalmente bien representados (19 géneros y 27 especies). La región alberga una riqueza de especies endémicas, lo que significa que solo se encuentran allí y en ninguna otra parte del mundo. Su papel en el ecosistema es fundamental al alimentarse de organismos pequeños y, a su vez, servir de comida a depredadores más grandes; los zoárcidos actúan como un eslabón clave que controla las poblaciones y mantiene el equilibrio de toda la red alimentaria marina. El canal Beagle ofrece un hábitat único para los zoárcidos (FIGURA 1), donde especies como el Austrolycus depressiceps y A. laticinctus se encuentran entre las más abundantes.
Podemos encontrar especies que alcanzan tamaños máximos de 30 cm (Argentinolycus elongatus, Crosostomuschilensis, Dadyanus insignis) y otras que son de mayor porte, llegando a superar los 80 cm (A. depressiceps, A. laticinctus). Las especies más pequeñas se alimentan principalmente de invertebrados. Por otro lado, las especies de mayor tamaño complementan su dieta con peces y cangrejos. Sus depredadoresincluyen al tiburón espinoso (Squalus acanthias), el cormorán imperial (Phalacrocorax atriceps), el torito de los canales (Cottoperca trigloides) y el salmón chinook (Oncorhynchus tshawytscha), también conocido como salmón rey.

FIGURA 2. Cuidado parental en Argentinolycus elongatus. La pareja cuida de la puesta de huevos durante su desarrollo. A. Huevos, B. Padres y huevos, C. Larva recién eclosionada, D. Larva de 30 días con el vitelo totalmente reabsorbido. E. Padre con los juveniles. Fotos: B. y E. Mariano Rodríguez – Argentina Submarina.


Durante el otoño, las hembras utilizan la zona intermareal (la franja de playa que sube y baja con la marea) y la zona submareal (la zona que siempre está bajo el agua, inclusodurante la marea baja) para anidar. Allí, depositan sus huevos bajo rocas estables, protegiéndolos de depredadores y de las fuertes corrientes. Los progenitores permanecen siempre cerca, defendiendo la puesta de otros peces carnívoros
(FIGURA 2), como el diablito de los canales (Harpagifer bispinis) y la nototénia (Patagonotothen cornucola), que viven en las mismas pozas intermareales. Los zoárcidos desovan huevos bentónicos bastante grandes (5 mm de diámetro) y adheridos entre sí (FIGURA 2A). A lo largo de todo el desarrollo, los progenitores permanecen en el nido acondicionando la puesta (FIGURA 2B). Cuando eclosionan, las larvas están muy desarrolladas con una gran cantidad de vitelo, reserva nutritiva que les dificulta la natación (FIGURA 2C), pero los nutre durante casi 30 días. Cuando este vitelo es totalmente reabsorbido, las larvas se asemejan ya a un estadio juvenil con una pigmentación similar al adulto (FIGURA 2D). Aún como juvenil, es común observarlos en cercanías de sus progenitores (FIGURA 2E). Las viudas no poseen importancia comercial en la actualidad; sin embargo, evidencias arqueológicas indican que, hace aproximadamente 6000 años antes del presente, estas especies eran capturadas y consumidas por los habitantes originarios de Tierra del Fuego.


BREVES. La vida de las “viudas” en el canal Beagle. Autores: Martina Piccolini, Daniel Bruno y Matías Delpiani. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 44-45, 2796-7360.