Nueva página Web

Nueva página Web

📣 ¡Después de mucho tiempo, llega nuestra NUEVA PAGINA WEB! 🌐

¡Estamos felices de anunciar que finalmente tenemos una plataforma digital! 📚💻
En nuestra página web, podrás encontrar artículos interesantes, juegos didácticos y muchas cosas más para que puedas descubrir y aprender.

📅 Fecha de presentación: Viernes 11 de Julio
🕓 Hora: 16.00 h
🏢 Lugar: SUM de la intendencia del PNTF (San Martín 1395)

¡Te esperamos! 🤓💡🔍


Comité Editorial


La misteriosa Laguna Verde

La misteriosa Laguna Verde

¿Mejor verde Lejos o Verde Cerca?

Dentro de nuestro querido PNTF, en algunas ocasiones es común observar en la Laguna Verde (que es en realidad un brazo del río Lapataia) (FIGURA 1), un manchón verde o marrón que invade el agua, o mejor dicho de otra manera, un crecimiento proliferativo de algas. Este puede dar la idea de tratarse del famoso moco de roca o “Didymo”, una especie invasora de diatomea (Didymosphenia geminata) que puede llegar a producir crecimientos considerables capaces de tapizar el fondo de lagos y lagunas y cubrir el lecho de los ríos donde se encuentra, monopolizando de esta manera el sustrato y afectando así a todos los organismos del ecosistema acuático.

El Didymo es originario del hemisferio norte, y logró llegar a Patagonia en el año 2010, causando estragos en muchos de nuestros lagos, ríos y lagunas.

En la Laguna Verde, este fenómeno suele observarse en épocas de temperatura elevada y menor circulación y movimiento del agua, condiciones que suelen darse en los meses de primavera y verano. Se trata de un afloramiento macroscópico (que se ve a simple vista – Verde-Lejos) de algas de una comunidad conocida como metafiton (meta -grande-, fiton -planta-), que no es ni fitoplancton (algas que viven en suspensión en el agua) ni perifiton (comunidad adherida a un sustrato) (FIGURA 2).

FIGURA 1. Ubicación de la Laguna Verde en el PNTF, hacia el final de la RN N°3
FIGURA 2. Aspecto general de la floración de metafiton y toma de muestras en la Laguna Verde el 21/11/2024.
FIGURA 3. Vista general al microscopio: A) Floración metafítica. B) Diatomeas más abundantes. C). Epithemia adnata adherida al filamento de un alga verde del orden Zygnematales. D). Filamento de Ulothrix sp.

El metafiton consiste en algas macro y microscópicas suspendidas en la columna de agua que se agregan en la zona litoral de los lagos y lagunas junto con plantas, formando a veces grandes masas. Estos agregados se originan comúnmente a partir de poblaciones de algas planctónicas verdaderas (fitoplancton) que se acumulan entre las plantas de la zona litoral como resultado de los movimientos del agua inducidos por el viento. En otras situaciones, el metafiton puede originarse a partir de las algas del perifiton como por ejemplo las epipélicas (viven adheridas al sedimento) y epífitas (viven adheridas a las plantas), que se desprenden de sus sustratos. Estos organismos pueden llegar a formar grandes agregados densamente empaquetados de algas, partes de plantas o ambos. Al metafiton también se le conoce con el nombre de ticoplancton (tycho -accidental-) o pseudo-plancton.

En el caso puntual del afloramiento observado en noviembre de 2024, el análisis microscópico de la comunidad (Verde-Cerca), mostró que se trataba principalmente de diatomeas, principalmente Epithemia adnata, acompañada de especímenes de los géneros Fragilaria sp., Asterionella/Staurosia, algas verdes del género Ulothrix spp. y otra alga verde del orden Zygnematales (FIGURA 3). Ninguno de los géneros mencionados presenta, para nuestro conocimiento y hasta la fecha, especies tóxicas en agua dulce.

¡Misterio develado! No eran una sino múltiples especies, y por suerte, no observamos la presencia de Didymo que suele tener efectos adversos para la diversidad de los ecosistemas acuáticos.

BREVES. La misteriosa laguna verde. Autoras: Patricia Rodríguez y María Constanza Maluendez Testoni.
La Lupa Nº 26, julio 2025, 36-41, 2796-7360.



Editorial N° 26

Editorial N° 26


Este número especial sigue extendiendo las fronteras de nuestra provincia a través del conocimiento científico. En esta oportunidad, ponemos la lupa, la cinta métrica, el microscopio, los sensores remotos y todos los sentidos en el Parque Nacional Tierra del Fuego (PNTF). Este lugar, visitado y recorrido por centenas de miles de turistas cada año, es un motor de la economía local y un referente de nuestros paseos de fin de semana. ¿Es conocido efectivamente por todos nosotros? ¿Qué más podemos decir que no sepamos?

El PNTF es uno de los 39 parques nacionales de Argentina. Durante el siglo XX, los parques nacionales fueron una estrategia del Estado nación argentino para regular la relación entre el territorio y la población, una manera de “argentinizar” espacios de frontera, lo que en algunos casos implicó el desplazamiento de poblaciones originarias. En otros momentos, y siguiendo normativas internacionales, la atención se centró en la conservación de la naturaleza y la promoción del desarrollo turístico.

Actualmente, y en un contexto de contracción del rol del Estado en Argentina y en el mundo, es importante mantener los parques nacionales en general —y el PNTF en particular— como espacios donde conservar, preservar, educar, conocer y socializar el conocimiento, para que este continúe siendo un bien público.

Los lugares de interés estatal sirven como herramientas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, para el rescate y reconstrucción de nuestra propia identidad cultural y para profundizar el entendimiento que tenemos del entorno, tanto del presente como del pasado.

Estos espacios posibilitan apreciar bosques nativos, hacer caminatas por la montaña, encontrar especies endémicas, comer un asado un domingo o estudiar las adaptaciones de las especies invasoras en los ecosistemas donde fueron introducidas, experiencias que están al alcance de todos y nos permiten aprender también de los errores humanos.

¡Los invitamos a profundizar nuestras miradas sobre el Parque Nacional Tierra del Fuego!


Comité Editorial



Reglas que cuidan

REGLAS QUE CUIDAN

Los motivos detrás de las indicaciones dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego

En el parque hay muchas indicaciones: caminar únicamente por sendas habilitadas, no hacer ruido, no usar drones, llevarse la basura de regreso a casa, no llevarse nada de recuerdo. Sabemos que esas reglas pueden resultar incómodas pero todo tiene un porqué y te lo contamos.

El Parque Nacional Tierra del Fuego (PNTF) se creó hace más de 60 años con el objetivo principal de conservar los bosques andino-patagónicos más australes del país. Se buscó conservar turberas, bosques, ambientes costero-marinos, ríos y lagos, toda la fauna y flora asociada, el patrimonio arqueológico e histórico, y también promover el desarrollo turístico y recreativo (FIGURA 1).

¿POR QUÉ NO PUEDO CAMINAR POR DONDE YO QUIERO?

La presencia de personas en áreas no habilitadas, como ocurre en varios sectores de la costa, puede aumentar el riesgo de incendios y accidentes, afectar sitios arqueológicos e impactar negativamente en el ambiente.

Un ejemplo es cómo nuestra presencia afecta al huillín (Lontra provocax), nutria nativa y en peligro de extinción, que vive en la zona costero-marina, donde la abundante vegetación, huecos entre rocas y bosques de macroalgas ofrecen protección contra el viento y oleaje. Como resultado del monitoreo a largo plazo de esta población, realizado entre el personal del PNTF e investigadores de la Universidad Nacional Tierra del Fuego (UNTDF), se comprobó que la mayor actividad de la especie ocurre en la Reserva Estricta o Zona Intangible (restringida al turismo) y que suele ser más activa al amanecer y atardecer. Sin embargo, las zonas costeras con turismo son menos visitadas por la especie y la actividad se restringe a horarios nocturnos, acotados a momentos en que no hay visitantes, lo que confirma cuán sensible es esta especie a la presencia humana (ver “Carnívoros en el Parque Nacional Tierra del Fuego” en este mismo volumen).

No solo la fauna se ve afectada cuando caminamos por sitios no habilitados. Las turberas también sufren el impacto de nuestro paso. Las principales turberas del PNTF están dominadas por el musgo Sphagnum magellanicum, clave en la regulación del agua y almacenamiento de carbono. Estas formaciones esponjosas pueden parecer firmes a simple vista, pero en realidad son suelos vegetales saturados de agua que tardan miles de años en formarse. Cada pisada fuera del sendero las compacta y destruye, afectando su capacidad de retener agua y poniendo en riesgo la biodiversidad que depende de ellas.

Respetar los senderos habilitados es una acción concreta para proteger los ecosistemas del parque. Toda caminata que decidas hacer por fuera de ellos (por ejemplo, a bahía Cucharita) perjudica a los animales y sus ambientes.

FIGURA 1. Mapa de las diferentes zonas y servicios del PNTF. Elaboración propia con base en la cartografía disponible en el Sistema de Información de Biodiversidad (SIB-APN).

¿POR QUÉ NO PUEDO ENTRAR AL PARQUE CON MI MASCOTA?
LA LLEVO CON CORREA Y SE PORTA BIEN…

Nuestras mascotas pueden correr, ahuyentar y hasta cazar a la fauna silvestre. Sin embargo, su impacto dentro del parque no es solo por el riesgo de caza, sino por los cambios en el comportamiento que generan en la fauna autóctona y las enfermedades que pueden transmitirle.

Los animales, a diferencia de las personas, usan todos sus sentidos para obtener información del ambiente en el que viven. Para la fauna no solo importa lo que ven, sino también lo que escuchan y huelen. Los olores dan información respecto a los territorios, el sexo de otro individuo de la misma especie o la presencia de un depredador. Nuestros perros y gatos son carnívoros, y el olor de su cuerpo, pis, caca y otras señales químicas son detectados a distancias y tiempos que se extienden mucho más que el lugar y momento de la visita. Además, tienen parásitos que pueden contagiarse a la fauna silvestre, la cual no cuenta con un plan de vacunación anual.

¿DÓNDE PUEDO DEJAR LA BASURA? ¡NO HAY NI UN TACHO!

La existencia de recipientes para residuos atrae a la fauna silvestre (FIGURA 2). Hasta hace pocos años, las áreas de acampe y otros sectores del parque tenían instalados cestos de basura y era muy frecuente observar animales alrededor, principalmente aves (caranchos, chimangos o gaviotas) y zorros colorados. Aunque tenían tapas, los animales se acercaban tratando de acceder a los alimentos, y cuando lo lograban, desparramaban la basura. El zorro colorado fueguino es uno de los mamíferos más grandes que podemos ver en el parque. Históricamente fue perseguido por su piel, que junto con la disminución de áreas boscosas en la actualidad, provocaron que la cantidad de zorros haya ido declinando. Los zorros son exploradores incansables, recorren grandes distancias y prueban todo lo que está a su paso. La basura y comida de las personas representan un fuerte atractivo para ellos, y también un peligro.
No solamente porque lo que consuman puede hacerles daño, sino porque estos sitios de acumulación de desechos incrementan los encuentros entre animales, aumentando el riesgo de transmisión de parásitos y enfermedades, dentro de la especie y entre especies.

FIGURA 2. Zorro colorado accediendo a recipiente de basura. Foto: Emilce Gallo.

Los recipientes de residuos también atraen a numerosas chaquetas amarillas (Vespula sp.), avispa exótica invasora. Su presencia (además de ser molesta) genera un riesgo para las personas debido a las mordeduras y picaduras que pueden causar.

Los tachos de residuos se retiraron paulatinamente entre 2016 y 2019 para reducir la exposición de la fauna a residuos que podrían afectar su salud. Estudios realizados han registrado la presencia de zorros colorados en horarios fuera del uso turístico, sugiriendo que siguen explorando zonas de uso público en busca de alimento, y nos recuerda la importancia de no dejar basura accesible y regresar a nuestras casas con los residuos que generemos.

Por la misma razón no debemos ofrecer comida a la fauna silvestre. Si lo hacemos, la misma se acostumbra a comer alimentos que no le hacen bien y pierde la capacidad de conseguir el propio. Interactuar con la fauna aumenta el riesgo de contagio de enfermedades, hacia ellos y hacia nosotros. Se han registrado casos de visitantes mordidos por zorros, al alimentarlos. Tener la posibilidad de contemplar la vida silvestre es un privilegio. La fauna se las arregla muy bien consiguiendo su alimento, protegiéndose del frío y defendiendo territorios. De nosotros necesitan, sobre todo, que los dejemos vivir en paz.

¿POR QUÉ NO PUEDO USAR DRONES O CAMINAR POR EL BOSQUE ESCU-
CHANDO MÚSICA FUERTE? ¿POR QUÉ NO PUEDO LLAMAR AVES USANDO
GRABACIONES DE SUS CANTOS?

Para la fauna silvestre el sonido es información, y por eso los ruidos extraños alteran su comportamiento. La música, gritos y ruidos extraños como los generados por los drones, pueden espantarlas de sus territorios, atraerlas o distraerlas. Los drones no están autorizados con fines recreativos en las áreas protegidas, así como tampoco la técnica de playback en la observación de aves (reproducción del canto de un ave que tiene el efecto de simular un intruso, para forzar que el ave se acerque y se deje ver).

Las aves suelen ser más vulnerables a los drones porque existe el riesgo adicional de colisión. Las rapaces muchas veces se acercan al sentir que los drones invaden su territorio. En esta región, todas las especies de búhos y lechuzas que han sido observadas u oídas están en alguna categoría de amenaza o son poco frecuentes. Entre ellas, la lechuza bataraz (Strix rufipes), especie en disminución a nivel global. En Argentina se conoce poco sobre su ciclo reproductivo y sus relaciones tróficas y en los últimos años comenzaron a estudiarse sus poblaciones en el PNTF (FIGURA 3). Estos estudios han permitido identificar territorios de la lechuza bataraz en diversas áreas del bosque dando la certeza que, aunque no siempre visibles, en el parque están presentes.

FIGURA 3. Lechuza bataraz en el PNTF. Foto: Mariano Rodríguez.

Para estas aves nocturnas, el sonido es importante: dependen de la acústica para moverse, marcar territorio, detectar presas, escapar de depredadores e incluso para alimentarse. El ruido excesivo afecta su comportamiento y supervivencia. Por eso, seguir las indicaciones del parque no es solo una norma, sino una forma de cuidarlas.


Estas y otras tantas instrucciones, están basadas en investigaciones y observaciones que nos permiten conocer cada vez más los distintos componentes del área protegida, su estado de conservación y amenazas, y nos ayudan a guiar nuestro comportamiento dentro del parque, para poder proteger huillines, zorros, lechuzas y más. Las normas del parque no están para molestar: son la mejor forma que tenemos de cuidar la naturaleza y garantizar que este lugar increíble siga existiendo para las futuras generaciones.


LECTURA SUGERIDA

  • Rossi MF, Iseas M, Pereyra H, Pancotto, V. (2021) Turberas fueguinas:
    Esponjas de agua y carbono atmosférico. La Lupa. Colección Fueguina de
    Divulgación científica. 21: 285-33

ARTÍCULO PRINCIPAL. Reglas que cuidan. Autores: Mariana Abregú, Guillermina Massaccesi, Emilce Gallo y Lucía Rodriguez Planes. La Lupa Nº 26, julio 2025, 16-20, 2796-7360.



Editorial N° 25

Editorial N° 25

Nombrando los espacios
Una parte ineludible de la investigación del territorio pasa por ponerle nombres a los lugares que lo componen, sean estos poblaciones, accidentes geográficos, rutas y caminos, o enclaves de alto valor simbólico. Se conoce como toponimia a la disciplina lingüística que estudia el origen y evolución de los nombres de los lugares (topónimos).
En general, asumimos que esa tarea no es nuestra, que las cosas y lugares se llaman como se llaman, que en tiempos pasados otros eligieron esos nombres con buenas razones y a nosotros, en el presente, solo nos queda seguir la costumbre. Pero lo cierto es que la historia dio muchas vueltas y que, como reza el dicho popular “la escriben los vencedores”, lo cual además de ser cierto, expresa un enorme sesgo.
Para algunos pueblos ancestrales, un nombre es algo más que un rótulo colgando de las cosas. Es el alma de lo nombrado, y si, se pierde ese nombre… En la actualidad hay un esfuerzo por restaurar toponimias previas a la colonización europea de Tierra del Fuego.
Así, en este número de La Lupa encontramos artículos que nos traen información y reflexión sobre los nombres que usamos en nuestro territorio. Además, se develan misterios de sondas nazis y tenemos un acercamiento a una problemática de productores ovinos locales. La variedad en nuestras secciones clásicas (y no tan clásicas) invitan a recorrer este número de La Lupa con la curiosidad de siempre.

Comité Editorial

Jornadas por el día mundial de los océanos

Jornadas por el día mundial de los océanos

Cada 8 de junio se conmemora el Día Mundial de los Océanos, fecha instaurada en 2009 por la ONU para recordar cuán importantes son para la humanidad estos ambientes. Hace 9 años que el naturalista Adrián
Feldman organiza la celebración en Buenos Aires y le sugirió al organizador local, el fotógrafo subacuático y buzo profesional científico Mariano Rodríguez, que organizara las jornadas en Ushuaia.
Localmente, se celebraron tres ediciones (2022, 2023 y 2024), con exposición de charlas a cargo de especialistas en diferentes temáticas relacionadas al mar y el océano, y proyección de audiovisuales como insumos de debate sobre temas actuales.

FIGURA 1. Logo internacional por el Día Mundial de los Océanos (en inglés) 2024.

La edición 2024 (FIGURA 1), organizada por Argentina Submarina, el Museo del Fin del Mundo, World Oceans Day Argentina y Oceanar seres de agua, se celebró el 6, 7 y 8 de junio en el Museo del Fin del Mundo, el Polo Creativo Ushuaia (Agencia de Innovación, Gob. de T. del Fuego AIAS), y en la Casa de la Cultura (Municipalidad de Ushuaia), con una asistencia de casi 300 personas. El Museo fue sede de actividades para escuelas primarias, en donde las infancias expusieron sus puntos de vista luego de la proyección de cortometrajes sobre basura en el mar, biodiversidad del Mar Argentino y vocaciones científcas (FIGURA 2), además de recorrer dos salas con colecciones biológicas de aves y de invertebrados
del canal Onashaga.


FIGURA 2. Proyección de cortometrajes en el Museo del Fin del Mundo. Foto: Agencia de Innovación,
Gobierno de Tierra del Fuego.

Las actividades para público general se desarrollaron los dos primeros días en el Polo Creativo, y el tercer día en la sala Niní Marshall (Casa de la Cultura). Allí expusieron Walter Ruano y Mariana Duce sobre nado en aguas frías; Diana Méndez sobre sus experiencias como capitana, kayakista, buceadora y pescadora artesanal; Pablo Di Salvatore y Belén Reartes sobre cómo se estudian las poblaciones de centollas y el efecto de su pesca; Augusto Caballero sobre kayakismo; Carla Wichmann sobre el movimiento del Atlanticazo; Ramiro Braga y Eugenia Ra sobre cefalópodosdel pasado y del presente; y Gustavo Lovrich
sobre las intenciones de ciertos sectores políticos de vetar la ley que prohíbe la salmonicultura en el canal Onashaga. También, se proyectaron los documentales “Gardening Marine Forest”, “Blue Whales, el retorno de las gigantes”, “Sonic Sea” y “Península Valdés, cuna de la Patagonia”. El 8 de junio se realizó una limpieza en la playa de Bahía Golondrina, organizada en conjunto con “A limpiar Ushuaia”. Participaron 60 personas pertenecientes a la Armada Argentina y más de 30 voluntarios (FIGURA 3), que se acercaron a recolectar basura. Se juntaron 483 kg de basura, destacándose 14 neumáticos, 3 tachos metálicos de 200 litros y 7 botellas plásticas rellenas con palillos de hisopos.

FIGURA 3. Finalización de la jornada de limpieza en la playa de Bahía Golondrina. Foto: Mariano Rodríguez, Argentina Submarina.


Estas actividades buscan refexionar sobre la importancia de los océanos, fomentar la cultura oceánica y repensar nuestros vínculos con el mar. ¡Los y las esperamos en la próxima edición del Día Mundial de los Océanos 2025! Hicieron posible este evento Hotel Arakur, Hotel Tolkeyen, Reserva Natural Cerro Alarken, Agencia de Innovación de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de Tierra del Fuego y Municipalidad de Ushuaia. Varias organizaciones brindaron su apoyo, para conocerlas visitá la cuenta de Instagram de Mariano Rodríguez: @argentinasubma


BREVES. Jornadas por el Día Mundial de los Océanos. Autores: Cecilia Paula Alonso, Julieta Kaminsky,
Mariano Rodríguez.
La Lupa Nº 24, julio 2024, 42-43, 2796-7360.