Flechas mágicas

Flechas mágicas


MATERIALES QUE VAS A NECESITAR: (FIGURA 1)

  • Un vaso o taza de vidrio transparente curva
  • Agua
  • Una hoja blanca
  • Marcador
FIGURA 1. Materiales y disposición inicial del experimento.
FIGURA 2. Resultado visual tras llenar el vaso con agua.

MANOS A LA OBRA: (FIGURA 1 Y 2)

  1. Dibuja en la hoja dos flechas que apunten hacia la izquierda.
  2. Coloca la hoja detrás del vaso vacío: vas a ver las flechas señalando a la izquierda.
  3. Llena el vaso con agua hasta la mitad.
  4. Mira las flechas a través del vaso con agua ¡Las flechas parecen cambiar de dirección y apuntar hacia la derecha!

¿POR QUÉ SUCEDE?

Esto ocurre por un fenómeno llamado refracción de la luz.

Cuando la luz pasa del aire al vidrio, al agua, nuevamente al vidrio y al aire, cambia de velocidad varias veces. Cada vez que cambia de medio, la luz se desvía.

El vaso con agua funciona como una lente cilíndrica convergente, es decir, una lente que tiene curvatura en una sola dirección (como un cilindro) y que hace que los rayos de luz que la atraviesan se junten o converjan en un eje. Cuando la luz pasa del aire al agua y luego vuelve a salir al aire, cambia su velocidad y dirección debido al fenómeno de la refracción.

Esto provoca que los rayos de luz se desvíen al atravesar el vaso con agua; la imagen que observamos se invierta horizontalmente, ya que los rayos provenientes de cada lado del objeto se cruzan al pasar por la lente cilíndrica.

Este efecto es el que hace que, al mirar las flechas a través del vaso, parezca que cambian de dirección, parece magia, pero es física.


ELIANA GONZALEZ
IPES FLORENTINO AMEGHINO
e.gonzalez@ipesfa-ushuaia.edu.ar

LOURDES MASSEY
IPES FLORENTINO AMEGHINO


CURIOSIDADES. Flechas mágicas. Autoras: Autoras Eliana Gonzáles y Lourdes Massey. La Lupa Nº 28, julio 2026, 13, 2796-7360.



Hagamos un huevo saltarín

Hagamos un huevo saltarín

MATERIALES QUE VAS A NECESITAR:

  • 1 huevo crudo
  • Vinagre blanco (cantidad necesaria según el vaso a utilizar)
  • 1 vaso o frasco transparente
FIGURA 1. Materiales que vamos a utilizar (de izquierda a derecha): frasco, huevo y vinagre.
FIGURA 2. Huevo sumergido en
vinagre.

MANOS A LA OBRA:

Colocar el huevo dentro del vaso y cubrirlo por
completo con vinagre (FIGURA 2).

  • Dejar reposar durante 48 horas.
  • Sacar el huevo y enjuagar suavemente con agua.
  • Ahora podrás ver que no tiene cáscara y que, si lo haces rebotar suavemente sobre una superficie, ¡salta! (FIGURAS 3)
FIGURA 3. Resultado del experimento, el huevo ha “perdido” su cáscara.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

La cáscara del huevo está hecha de carbonato de calcio. El vinagre, que es un ácido, reacciona con él produciendo burbujas de dióxido de carbono, disolviendo la cáscara. La membrana semipermeable que queda es flexible y resistente, lo que hace que el huevo pueda “rebotar”


CURIOSIDADES Hagamos un huevo saltarín. Autoras: Eliana Gonzalez y Lourdes Massey. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 35, 2796-7360.



El horno de microondas

El horno de microondas

Un buen día de 1945, mientras el doctor Percy Spencer trabajaba en un diseño de radar para usos militares, notó que luego de accionar un tipo de tubo de vacío llamado magnetrón, se había derretido una barra de chocolate que llevaba en su bolsillo. Pensando intuitivamente que se podía deber a las ondas emitidas por el magnetrón, colocó granos de maíz cerca del equipo y luego de activarlo, el maíz se cocinó en forma de pochoclo. No tardó mucho en diseñar una caja metálica comunicada al magnetrón de forma que las ondas electromagnéticas quedaran encerradas en su interior y se dirigieran al alimento introducido en el centro. Así nació el horno de microondas.

PORTADA: Imagen ilustrativa de un microondas. Foto: imagen creada por el autor utilizando Microsoft Designer.

¿CÓMO FUNCIONA?

Las microondas generadas por el magnetrón hacen oscilar, vibrar, las moléculas del agua, los azúcares y ciertas grasas. De todas las sustancias que componen un alimento, la más activa es el agua. Al moverlas rápidamente de un lado a otro, a una gran velocidad y de manera desordenada, las moléculas de agua chocan con las que se encuentran en su entorno transmitiéndoles energía, con lo cual se produce un aumento de temperatura. Se genera así calor por fricción que puede utilizarse para calentar un alimento o para cocinarlo. Y aunque no podamos cocinar un huevo duro en su interior (se acumula presión dentro de la cáscara y lo hace estallar), el horno de microondas es una manera muy sencilla y rápida de preparar nuestras comidas diarias.

CURIOSIDADES. El horno de microondas. Autor: Alfredo Bruno. La Lupa Nº 25, diciembre 2024, 46, 2796-7360

¿Grafito o diamante?

¿Grafito o diamante?

Figura 1. Fragmento de grafito (izquierda) y diamante en bruto (derecha). Foto: colección mineralógica de Alfa & Omega Scientific Research.

Dentro del fascinante mundo de la mineralogía nos encontramos con el concepto de polimorfismo, el cual describe a una misma sustancia que puede adquirir formas muy diversas. Un ejemplo del polimorfismo del carbono es el grafito, que lo encontramos en el interior de un lápiz a un precio accesible, y el diamante, el cual conseguimos en una joyería luego de invertir un presupuesto abismalmente mayor.

Entonces, ¿cuáles son sus similitudes y diferencias?

El grafito y el diamante poseen la misma composición química (están formados sólo por átomos de carbono) pero se diferencian esencialmente en la disposición de sus átomos. El grafito es muy blando (por eso se utiliza como lubricante o en la mina de los lápices) debido a que los estratos de átomos de carbono están unidos unos a otros mediante enlaces muy débiles y, por lo tanto, pueden “desplazarse” como estratos horizontales superpuestos (similar a un mazo de cartas). En cambio, el diamante posee una estructura particularmente compacta en la cual los enlaces químicos son muy fuertes y no presentan puntos débiles en ninguna dirección, siendo el más duro conocido.

Aunque quisiéramos convertir el grafito en diamante, el proceso de formación de diamantes ocurre naturalmente dentro de la corteza terrestre, donde las condiciones de temperatura y presión son adecuadas y ¡extremas! Sólo en laboratorios especializados se fabrican de manera sintética diamantes para uso industrial (por ejemplo como abrasivos, en herramientas de pulido y disipadores térmicos).

¿Conocías este ejemplo de polimorfismo?

CURIOSIDADES. ¿Grafito o diamante?. Autor: Alfredo Bruno. La Lupa Nº 24, julio 2024, 46, 2796-7360.