Talud IV

Talud IV

Oasis submarinos en el Cañón Mar del Plata

Portada: Arrecife de Bathelia candida en el Cañón Submarino Mar del Plata. Foto: ROV SuBastian, Schmidt Ocean Institute.

Entre el 21 de julio y el 12 de agosto de 2025, el Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (GEMPA), llevó a cabo una expedición científica al Cañón Submarino Mar del Plata. En colaboración con el Schmidt Ocean Institute (SOI) y a bordo del R/V Falkor (too), un equipo de 25 investigadores e investigadoras de Argentina y dos extranjeros (FIGURA 1) exploró los ambientes y las comunidades del fondo marino, entre 800 y 4.000 metros de profundidad, utilizando un vehículo
submarino operado a distancia (ROV).

Figura 1. Integrantes del GEMPA en la cubierta del Falkor (too). Foto: Prensa del Museo Argentino
de Ciencias Naturales (MACN).

La expedición, llamada Talud Continental IV, fue la continuación de otras tres realizadas en 2012 y 2013 a bordo del B/O Puerto Deseado del CONICET. Estas campañas previas se centraron en el estudio de la diversidad de invertebrados y peces de aguas profundas, incluyendo el Cañón Submarino Mar del Plata y zonas aledañas, entre los 200 y 3.500 metros de profundidad. Con base
en el material recolectado en 64 lances realizados con redes y rastras se publicaron más de 70 trabajos científicos; además, se realizaron pasantías de estudiantes, tesis de licenciatura y doctorado, estancias de posgrado e ingresos a la Carrera del Investigador Científico del CONICET.

Figura 2. Las agregaciones de las langostas Thymops birsteini en el Cañón Submarino Mar del Plata sugieren la existencia de un cuidado parental extendido. Foto: ROV SuBastian. Schmidt Ocean Institute.

Durante la expedición Talud Continental IV se mapeó el tipo de fondo marino con métodos acústicos; se recolectaron animales, sedimentos y agua; se realizaron análisis de ADN ambiental para detectar especies a partir de rastros genéticos; y estudios de plancton. El ROV SuBastian registró, por primera vez para esta zona del Atlántico Sudoccidental, más de 220 horas de imágenes en alta definición de los ecosistemas bentónicos (FIGURA 2, 3 Y 4). Densos arrecifes de corales de aguas frías, campos extensos de corales blandos, paredes verticales con cirripedios, y comunidades en fondos blandos (FIGURA 5) sorprendieron a los investigadores y al público mientras el sumergible avanzaba sobre el lecho.

Figura 3. Los cefalópodos: uno de los grupos más cautivantes registrados por el ROV SuBastian. Foto: Schmidt Ocean Institute.

Los investigadores, expertos en diferentes grupos taxonómicos, pudieron comprender la forma
en que la diversidad descripta en las campañas previas se distribuye, se asocia e interactúa; además
de reportar más de 40 potenciales especies nuevas para la ciencia y nuevos registros para el Mar Argentino. También se evidenció el impacto humano: se hallaron y recolectaron plásticos y partes de artes de pesca, incluso en las zonas más profundas del cañón.

Figura 4. Integrantes del GEMPA recuperando las muestras recolectadas por el ROV SuBastian.

La expedición no solo fue un hito científico para el conocimiento de nuestro mar, sino que también
causó un impacto asombroso en la sociedad. Cada inmersión del ROV fue transmitida en vivo por el canal de YouTube del SOI, alcanzando a más de 92.000 espectadores en simultáneo y un promedio de 500.000 visualizaciones por video. En síntesis, esta expedición marcó un antes y un después en el estudio de las aguas profundas de la Argentina al aportar conocimiento clave sobre la biodiversidad y los impactos humanos, demostrando cómo la sociedad puede movilizarse e interesarse por la exploración e investigación científica. Aún queda mucho trabajo por delante: especímenes recolectados por describir, e imágenes por estudiar e interpretar, además de fortalecer el vínculo generado con la comunidad educativa y el público general.

Figura 5. Corales blandos y coralimorfario del Cañón Submarino Mar del Plata. Foto: ROV SuBastian, Schmidt Ocean Institute.

Científicos/as participantes de la expedición

G. Bigatti, G. Bozzano, M. Brogger, R. Calderón, N. Cerino, C. de Aranzamendi, B. Doti, N. Farías, S. Herrera, D. Lauretta (Jefe Científico), E. Mabragaña, M. Martinez, F. Matusevich, E. Ocampo, L. Pacheco, G. Pastorino, P. Penchaszadeh, E. Pereira, R. Pertossi, J. Risaro, N. Sánchez, J. Signorelli, V.
Teso, D. Urteaga y J. Weston.


CIENCIARGENTINA. Talud IV: oasis submarinos en el Cañón Mar del Plata Autores: Ignacio Luis Chiesa y Cristina Damborenea. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 36-41, 2796-7360.



¿Qué es la agroecología?

¿Qué es la agroecología?

• ¿ORGÁNICO O AGROECOLÓGICO?

La producción orgánica se basa en el uso de insumos orgánicos certificados y puede incluir monocultivos, mientras que la agroecología promueve un enfoque más integral con policultivos y fomenta el control biológico, la autoproducción de semillas y el uso de insumos realizados en la chacra (biopreparados). Por otro lado, la agroecología prioriza la economía social y solidaria sin necesidad de certificación externa, o con certificación participativa (FIGURA 1). En contraste, la producción orgánica en nuestro país se orienta principalmente hacia la exportación y depende de certificaciones cuyos costos son asumidos por los agricultores. Por último, en el ámbito social, la agroecología fomenta el cooperativismo y las asociaciones, frente a la producción orgánica con una mirada más hacia lo empresarial e individual.


FIGURA 1. Asamblea anual del Colectivo Agroecológico del Río Negro. Con la participación de todos los actores sociales que rodean al alimento (agricultores, consumidores, elaboradores, instituciones de extensión e investigación), estas reuniones son importantes para unificar criterios para pensar y hacer agroecología en el marco de la certificación participativa.

• SI COMPRO, APOYO

Informar al consumidor es una tarea imprescindible en la agroecología. Es tan grande la desconexión que existe entre el ser humano y la naturaleza, que muchas veces no se tiene en cuenta que los alimentos que consumimos están sujetos no solo a las estaciones del año, sino a múltiples procesos productivos. Priorizar el consumo de alimentos locales y de estación es un compromiso que requiere un cambio de hábitos a la vez que nos brinda múltiples beneficios. Al cosecharse en su punto óptimo de maduración, se desarrollan en la planta con más sabor, perfume y nutrientes. Asimismo, requieren menos transporte que aquellos que provienen de otras regiones y, por lo tanto, emiten menos emisiones de carbono a la atmósfera, además de resultar más económicas. Por último, pero no menos importante, aportan a la economía local.


• ALGUNOS ASPECTOS DESDE LO POLÍTICO

No podemos dejar de mencionar el acceso a la tierra como un tema que atraviesa transversalmente todo el proceso de producción de alimentos. El sistema de renta con contratos informales, o que vencen al año o a los dos años es incompatible con el sistema productivo agroecológico que busca mejorar la vida de los suelos y aumentar la biodiversidad a largo plazo.


La agroecología es ciencia, comunidad y movimiento:
¿y vos qué esperás para entramarte en la red agroecológica de tu localidad?


CIENCIA ARGENTINA ¿Qué es la agroecología? ¿Se come? Autora: Delfina Arancio Sidoti La Lupa Nº 25, diciembre 2024, 38-39, ISSN 2796-7360

Una relación inesperada

Una relación inesperada

Hormonas tiroideas y cáncer de mama

La glándula tiroidea produce y segrega dos hormonas tiroideas: tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Ambas están involucradas en el crecimiento, el mantenimiento de la mayor parte de las funciones corporales y la regulación del metabolismo. Tanto la disminución como el aumento de estas hormonas pueden causar enfermedades: hipo e hipertiroidismo, respectivamente. Por su parte, el cuerpo necesita de yodo para producir las hormonas tiroideas, con lo cual los desórdenes tiroideos son patologías altamente frecuentes en regiones con deficiencia de yodo. En general, todas las regiones montañosas como los Alpes, Himalayas o los Andes son característicamente pobres en yodo, así como también aquellas regiones sometidas a lluvias e inundaciones frecuentes, como la selva Amazónica, África e Indochina. En Argentina, Mendoza es considerada una zona con deficiencia de yodo y, por ende, zona de bocio (aumento del volumen de la glándula tiroidea) endémico.

Quizás de manera poco intuitiva, varios estudios epidemiológicos han reportado una asociación entre desórdenes tiroideos (o sus tratamientos) y riesgo de cáncer de mama (CAM). Teniendo en cuenta que cada año en Argentina se diagnostican alrededor de 17.000 casos nuevos de CAM, con una mortalidad del 16,4%, comprender la relación entre las enfermedades tiroideas y el CAM puede ayudar a desarrollar nuevas estrategias terapéuticas. Los datos reportados revelan que el hipotiroidismo se asocia con una disminución del riesgo de CAM, mientras que el hipertiroidismo con un aumento del mismo. El mayor problema ocurre cuando se desarrolla hipertiroidismo en pacientes con hipotiroidismo subclínico tratados con dosis incorrectas de T4 (excesivas o mal controladas).

FIGURA 2. Inmunocitoquímica que marca proteína de proliferación en células MCF-7, control (A) y tratadas con T4 (B). Magnificación: 60x.

En este contexto, nuestro grupo de investigación de hormonas y biología del cáncer, del IMBECU-CONICET Mendoza, tiene como objetivo evaluar el rol de las hormonas tiroideas y sus posibles vías de acción frente al CAM. Para ello trabajamos en líneas celulares normales y tumorales (MCF-7), y en tumores inducidos químicamente (en modelos animales). En las líneas celulares observamos su comportamiento (estructura, reproducción, función, entre otras) con distintos tratamientos hormonales (FIGURA 1). En el modelo animal evaluamos efectos de las distintas condiciones tiroideas en CAM y sus relaciones con la administración de T4.

Hasta ahora hemos observado que el hipotiroidismo retarda la aparición, cantidad y crecimiento de tumores mamarios en ratas, pero el tratamiento con dosis normales de T4 revierte esta protección. A nivel celular, T4 aumenta la producción de proteínas asociadas a la reproducción, favoreciendo la proliferación tumoral.

Como consecuencia de esto, visualizamos una coloración específica que marca proteínas de proliferación e indica que, a mayor tinción, mayor es la cantidad presente (FIGURA 2). Nuestros hallazgos, tanto en estudios de líneas celulares como en modelos tumorales, sugieren que el hipotiroidismo podría tener un rol protector en la aparición del cáncer de mama. No obstante, es un desorden hormonal cuyo tratamiento con T4 debe ser controlado, ya que dosis elevadas e innecesarias podrían promover el hipertiroidismo y beneficiar la proliferación de células tumorales.


CIENCIA ARGENTINA Una relación inesperada: hormonas tiroideas y cáncer de mama. Autora: Rocío Yasmin Cano. La Lupa No 24, julio 2024, 38-39, 2796-7360.