CANELO Drimys winteri (J.R.Forst. & G.Forst. 1776)

CANELO Drimys winteri

Nombre científico Drimys winteri (J.R.Forst. & G.Forst. 1776)

Nombre ancestral: líus (Yagan)
chalkéniké, choól, chol (Selk ́ nam)


REINO: Plantae
CLASE: Magnoliopsida
ORDEN: Magnoliales
GÉNERO: Drimys
DIVISIÓN: Magnoliophyta
SUBCLASE: Magnoliidae
FAMILIA: Winteraceae

DESCRIPCIÓN Y COMPORTAMIENTO
El canelo es un árbol de lento crecimiento con un tronco cilíndrico y recto que puede alcanzar hasta 20 m de altura. Es una planta de resistencia y de historia, ya que su sistema para transportar el agua es similar al de plantas muy antiguas, lo que nos da cuenta de que pertenece a un linaje primitivo.
Su copa, generalmente densa y de forma piramidal, posee un follaje siempreverde. Este árbol sobresale por su corteza de color gris claro y sus delgadas ramas de donde crecen hojas simples de manera alternada. Las hojas pueden medir entre 5-15 cm y un rasgo distintivo de estas es la diferencia de color entre ambas caras: la superior, de un tono verde oscuro, mientras que la inferior muestra un matiz blanquecino. Sus hojas desprenden un agradable aroma y al morderlas se percibe un sabor picante que invita a apreciar este árbol con todos los sentidos.
Tiene de 4 a 6 flores pequeñas sostenidas por largos pedúnculos que se agrupan en forma de paraguas. Las flores son blancas, brillosas, simétricas y hermafroditas (FIGURA 1). Estas pequeñas flores hermafroditas se agrupan en forma deparaguas sostenidas por largos pedúnculos. El fruto es una baya de alrededor de 1 cm de diámetro y de forma ovalada.
Su color es claro con manchas negras que le dan un aspecto similar al huevo de codorniz (FIGURA 2). En su interior, contiene entre 5 a 8 semillas con forma semilunar de color negra, lisa y brillante.

FIGURA 1. Flor de canelo con órganos masculinos y femeninos.

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT
Drimys winteri es una especie que crece en bosques andino patagónicos de Chile y el Sur-Oeste de Argentina. En el extremo sur de Tierra del Fuego se desarrolla una variedad particular: Drimys winteri J.R. Forst. & G. Forst. var. Winteri. Esta especie prospera en suelos jóvenes, principalmente en áreas costeras y sombrías, donde la humedad y la acumulación de materia orgánica favorecen su establecimiento. Se encuentra asociada al bosque de Nothofagus, creciendo bajo del bosque siempre verde de guindo (Nothofagus betuloides), junto al notro (Embothrium coccineum) y la leña dura (Maytenus magellanica) (FIGURA 3). Se lo puede encontrar desde Península Mitre hasta el PNTF por la costa del canal Beagle (FIGURA 4). En isla de los Estados, el relieve y la cercanía al océano generan un ambiente extremadamente
húmedo, por lo que puede formar bosques densos y puros.

FIGURA 2. Frutos de canelo sostenidos por pedúnculos.
FIGURA 3. Fotografía en el PNTF donde el color verde del canelo contrasta con el bosque caducifolio de Nothofagus.
FIGURA 4. Mapa de la distribución de canelo y bosques nativos en Tierra del Fuego, Argentina.

REPRODUCCIÓN
La reproducción del canelo comienza con la floración, que se extiende aproximadamente desde septiembre hasta marzo. Posteriormente, la maduración de los frutos ocurre entre febrero y abril. Su principal mecanismo de propagación es la reproducción sexual a través de semillas, por eso es tan importante conservarlas, aunque también posee la capacidad de regenerarse asexualmente mediante yemas adventicias en sus raíces.

Se ha observado que el canelo presenta una variabilidad en la producción de semillas. Es decir que tiene años de alta producción, seguidos por períodos de baja o moderada fructificación. Esta tendencia cíclica en la producción resulta interesante para implementar estrategias de manejo que favorezcan la regeneración y el establecimiento del bosque.

CONSERVACIÓN
El canelo es un Producto Forestal No Maderero de gran importancia. Tanto sus hojas, su corteza y frutos tienen usos medicinales, nutricionales y gastronómicos debido a los metabolitos secundarios que le otorgan aromas, sabores y propiedades farmacológicas particulares. Si bien el canelo se incorporó recientemente al código alimentario, es necesario asesorarse con el Ministerio de Producción y Ambiente de la Provincia para su recolección.


En los últimos años el uso del canelo se ha popularizado de gran manera, lo que llevó a una explotación creciente en forma de recolección informal en su estado silvestre, en especial en aquellos sitios cercanos a senderos turísticos o centros urbanos. Esta explotación informal y sin control puede provocar impactos negativos en la renovación de las poblaciones de canelo, alterando su abundancia y la biodiversidad asociada a ellos.

USO ANCESTRAL
La lectura de fuentes etnográficas, etnobotánicas e indígenas posibilitan inferir los usos de la savia, semilla, corteza y madera del canelo con fines alimenticios, medicinales y tecnológicos. El uso alimenticio corresponde al consumo de su savia en estado fresco. Con respecto al empleo medicinal se ha identificado su uso por los selk´nam para lavados de cabello y combatir la caspa a partir de su decocción. En tanto, la sociedad yagan empleaba sus hojas y su corteza para tratar al estómago, las úlceras, al corazón y los trastornos circulatorios. Utilizaban su savia y semillas para el tratamiento del dolor de muela aplicando directamente sobre muelas o dientes, como así también como purgante a partir de masticar
sus hojas. Estos datos indican el uso del canelo como analgésico y antiséptico, entre otros. Con respecto a lo tecnológico, se empleaba su madera para la fabricación de mangos de arpones, ya que al ser pesada logra hundirse fácilmente.

CURIOSIDADES
Los principales responsables del aroma, sabor y propiedades medicinales del canelo son los metabolitos secundarios. Estos compuestos, producidos por las plantas, cumplen funciones esenciales en su defensa, interacción ecológica y adaptación al ambiente. Algunos metabolitos secundarios pueden afectar negativamente el consumo, la palatabilidad, la digestibilidad, la absorción de nutrientes o incluso la salud del consumidor. En contraste, otros metabolitos secundarios son parte fundamental para la propagación y supervivencia de diferentes especies vegetales. Esto evidencia la capacidad de las plantas para interactuar con su entorno y adaptarse a través de relaciones simbióticas con otros organismos.


FICHA CIENTÍFICA. Canelo. Drimys winteri. Autores: Gimena Bustamante y colaboradores. La Lupa Nº 26, julio 2025, 23-26, 2796-7360.







Caballito. Aegorhinus vitulus

CABALLITO Aegorhinus vitulus

REINO: Animalia
FILUM: Arthropoda
CLASE: Insecta
ORDEN: Coleoptera
SUBORDEN: Polyphaga
FAMILIA: Curculionidae
TRIBU: Aterpini
GÉNERO: Aegorhinus


DESCRIPCIÓN Y COMPORTAMIENTO

El “caballito”, también llamado “burrito” o “cabrito”, es una especie de insecto nativa de tamaño relativamente grande (hasta 3 cm de largo) y color marrón rojizo, oscuro y lustroso. Como sus hábitos son diurnos, solemos encontrarlo con frecuencia en los bosques de Tierra del Fuego, caminando lentamente por el suelo o sobre la vegetación. Al igual que todos los coleópteros, tiene el primer par de alas (o élitros) endurecido, formando una especie de caparazón. En esta especie, además, los élitros son rugosos y de color uniforme, con dos protuberancias cerca del extremo posterior, y están soldados entre sí, por lo que no vuelan.

Los machos y las hembras son similares en apariencia externa, aunque la hembra suele ser un poco más grande. El aparato bucal, que es masticador, se encuentra en el extremo de una prolongación larga y ancha llamada “rostro” (probóscide), dándole esa apariencia tan característica que origina su nombre.

FIGURA 2. Aegorhinus vitulus sobre musgo. Foto: Jacobo Martín.

Este insecto no es agresivo y no puede hacer daño al ser humano o a otros animales con sus pequeñas mandíbulas. Posee unas almohadillas en los extremos de sus patas que le permiten adherirse a los sustratos por los que camina. Cuando se siente amenazado, se queda inmóvil y se deja caer al suelo, haciéndose pasar por muerto, comportamiento que se denomina necro-mimetismo.

FIGURA 3. Detalle de la cabeza de Aegorhinus vitulus sobre madera. Foto: Jacobo Martín.
FIGURA 4. Mapa de ocurrencias. Fuente iNaturalist (https://www. inaturalist.org/taxa/346792-Aegorhinus-vitulus). Elaborado por Francisco J. Sola.

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT


El caballito tiene su hábitat natural en los bosques andino-patagónicos de Patagonia Sur, pudiendo ser encontrado en las provincias de Tierra del Fuego y Santa Cruz en Argentina, así como en las provincias de Aysén, Última Esperanza, Magallanes y Tierra del Fuego en Chile.

REPRODUCCIÓN


El caballito, como muchos otros insectos, realiza una metamorfosis completa para llegar a su estado adulto. Luego de ser fecundadas por los machos, las hembras ponen los huevos en el suelo, cerca de los árboles. Cuando las larvas emergen, ingresan a los troncos a la altura del cuello de las plantas. Las larvas forman galerías poco profundas en la madera, que es su alimento (por lo que se denominan xilófagos), y al cabo de cierto tiempo de crecimiento y maduración (generalmente varios meses), forman una pupa de la que emergen como adultos.

Una vez completada esta transformación, salen de los troncos de los árboles a través de un orificio y se desplazan hacia arriba, ya que los adultos roen la corteza de ramas jóvenes y tiernas y de brotes para alimentarse. Se alimenta principalmente de árboles de lenga o ñire (Nothofagus pumilio y N. antarctica, respectivamente), pero también se lo ha observado cumpliendo su ciclo en árboles ornamentales de la ciudad de Ushuaia, principalmente de madera blanda.

CONSERVACIÓN


No se lo considera una especie amenazada o en peligro, pero su supervivencia está íntimamente ligada al bosque y a los árboles que lo conforman. Su rol ecológico principal está asociado con el reciclado de materia y energía ya que, por un lado, sirven de alimento a las aves y otros depredadores (ej. zorro, visón), y por el otro, al alimentarse de la madera, contribuyen a su descomposición, facilitando el ingreso de hongos y otros patógenos a través de los orificios.

FIGURA 5. Aegorhinus nodipennis. Arriba a la derecha pueden observarse orificios de salida de los adultos (flechas amarillas). Foto: María Vanessa Lencinas.

CURIOSIDADES 1
¿Sabías que el caballito era muy especial para el pueblo Selknam? Ellos lo denominaban “Kohlah”, y creían que era la reencarnación de un hombre sabio o hechicero. Es por ello que, cuando lo encontraban, no lo lastimaban, sino que lo trataban con mucho respeto, subiéndolo a una rama o tronco donde no pudiera ser pisoteado o dañado.

CURIOSIDADES 2
¿Sabías que hay especies parecidas al caballito que actúan como plagas? El “cabrito del ciruelo” o “de los arándanos” (Aegorhinus nodipennis), que se diferencia del caballito por ser más pequeño (hasta 2 cm) y tener los élitros lisos y de color negro con manchitas blancas en sus costados, así como en el rostro y en sus patas, ha sido encontrado en Tierra del Fuego atacando árboles añosos de algunas estancias cercanas a Río Grande.

En otros lugares de Argentina y Chile se lo considera dañino no solo en forestaciones, sino también en árboles ornamentales y frutales. Su ciclo de vida es parecido al del caballito, realizando galerías en la base de los troncos de los árboles. Dado que es una especie introducida, muy prolífica y con capacidad de colonización de gran cantidad de hospederos, su dispersión es riesgosa para el bosque nativo. ¡Esperamos tu aviso si te encontrás con alguno!

FICHA CIENTÍFICA Caballito – Aegorhinus vitulus. Autores: María Vanessa Lencinas y colaboradores. La Lupa Nº 25, diciembre 2024, 23-26, 2796-7360.

Gamostolus subantarcticus

Gamostolus subantarcticus

REINOAnimalia
FILUMArthropoda
CLASEInsecta
ORDENHemiptera
SUBORDENHeteroptera
INFRAORDENEnicocephalomorpha
FAMILIAAenictopecheidae
GÉNEROGamostolus
ESPECIEGamostolus subantarcticus

Este insecto pertenece al grupo de los insectos de cabeza única (Enicocephalomorpha), nombre que se debe a la forma lobulada de esta parte del cuerpo. Se encuentran en lugares oscuros y húmedos sobre el suelo. Son insectos depredadores de tamaño pequeño y se alimentan de otros pequeños invertebrados. Debido a sus hábitos crípticos, su biología y ecología son poco conocidas. Poseen una distribución cosmopolita, exceptuando latitudes polares.

Gamostolus es el único género en la región subantártica y se conoce sólo una especie, Gamostolus subantarcticus, que fue descrita por Bergroth en 1883. G. subantarcticus se encuentra distribuida desde el sur de Chile hasta Isla de los Estados (Argentina) y recientemente fue registrada en la Isla Grande de Tierra del Fuego donde también se describieron los estadios ninfales de esta especie.

FIGURA 1.
Turbera esfagnosa de laguna Victoria. A. Laguna Victoria. B y C. Toma de muestras en verano e invierno, fibras de Sphagnum magellanicum.

Este insecto pertenece al grupo de los insectos de cabeza única (Enicocephalomorpha), nombre que se debe a la forma lobulada de esta parte del cuerpo. Se encuentran en lugares oscuros y húmedos sobre el suelo. Son insectos depredadores de tamaño pequeño y se alimentan de otros pequeños invertebrados. Debido a sus hábitos crípticos, su biología y ecología son poco conocidas. Poseen una distribución cosmopolita, exceptuando latitudes polares.

Gamostolus es el único género en la región subantártica y se conoce sólo una especie: Gamostolus subantarcticus, que fue descrita por Bergroth en 1883. G. subantarcticus se encuentra distribuida desde el sur de Chile hasta Isla de los Estados (Argentina), y recientemente fue registrada en la Isla Grande de Tierra del Fuego, donde también se describieron los estadios ninfales de esta especie.

FIGURA 2. Adultos de Gamostolus subantarcticus. A. Hembra. Se observan alas más cortas que el cuerpo. B. Macho. Se observa que las alas superan el abdomen. Fc: Fractura costal del ala. En ambos casos se observa que las patas anteriores poseen mayor desarrollo.

Todos los ejemplares se encontraron en la turbera de la laguna Victoria (ruta complementaria J, km 11 – Tierra del Fuego), en zonas aledañas al bosque de Nothofagus pumilio (lenga) (FIGURA 1A). Se recolectaron individuos de la especie durante las cuatro estaciones del año. Todos los ejemplares se encontraron por encima del nivel freático, en los primeros 15 cm de profundidad entre fibras de Sphagnum magellanicum (FIGURA 1B y C).

Si bien durante el verano se encontró una mayor cantidad de ejemplares adultos y de distintos estadios de desarrollo, en el invierno también se hallaron ejemplares vivos del último estadio de desarrollo y un adulto a 15–20 cm de profundidad, por debajo de la capa congelada de la turbera.

Los insectos se caracterizan por tener el cuerpo dividido en tres partes: cabeza, tórax y abdomen. La cabeza posee ojos compuestos, ocelos (pequeñas estructuras fotorreceptoras), antenas articuladas y piezas bucales. El tórax se subdivide en tres segmentos, cada uno de los cuales tiene un par de patas articuladas (seis patas en total) y un par de alas en cada uno de los últimos dos segmentos (cuatro alas).

Por último, el abdomen posee varios segmentos, y en los últimos segmentos se desarrollan los genitales. Todas estas estructuras del cuerpo varían en tamaño, forma, color, desarrollo, etc. Estas características ayudan a determinar y clasificar los insectos.

G. subantarcticus, como todos los heterópteros, es paurometábolo (tiene una metamorfosis incompleta, con estadios de desarrollo semejantes al adulto y con similar hábitat y alimentación). Desde la eclosión del huevo, transita por cinco estadios de desarrollo denominados ninfas (I a V), para luego alcanzar el estado final de adulto.

FIGURA 3. Hembra de G. subantarcticus. A. Cabeza y primer par de patas en vista lateral. B. Esquema del primer par de patas, con detalle de las espinas tibiales y tarsales (modificado de Wygodzinsky & Schmidt 1991).

Los adultos de G. subantarcticus son de color negro y están recubiertos por pelos. Miden entre 6,3 y 7,8 mm. Las hembras de este grupo son de mayor tamaño (FIGURA 2A) y tienen alas que no superan la longitud del abdomen. A diferencia de las hembras, los machos (FIGURA 2B) son de un color más claro y presentan alas que superan la longitud del abdomen. Ambos adultos presentan ocelos grandes y bien definidos. Los ojos, ocelos e inserciones torácicas de las alas son de color rojo brillante.

La cabeza está dividida en dos lóbulos (FIGURA 2A) y presenta cuatro segmentos rostrales (FIGURA 3A). La antena está dividida en cuatro segmentos de distinto tamaño. El primer segmento del tórax es grande, tiene forma de trapecio y está subdividido en tres lóbulos. En las alas se puede observar venación definida. La vena costal (es decir, la vena externa del ala) presenta una hendidura conocida como fractura costal (FIGURA 2); esta fractura es un carácter diagnóstico que permite diferenciar géneros.

El primer par de patas está más desarrollado: son patas más anchas que el resto (FIGURA 3A) y en la región final de la tibia presentan dos grupos de tres y cuatro espinas, además de cuatro espinas en el tarso (FIGURA 3B). Estas espinas, en conjunto con su forma y tamaño, son uno de los caracteres diagnósticos que separan géneros y especies.

Las ninfas de esta especie son de menor tamaño que el adulto, de colores rojizos, con tonos un poco más oscuros en la cabeza, el tórax y el primer par de patas. Las ninfas de los estadios I, II y III miden en promedio 1,8; 2,5 y 2,9 mm, respectivamente, y no presentan desarrollo genital ni esbozos alares. Se diferencian según el tamaño general del individuo y por las longitudes de partes del cuerpo (FIGURA 4 A, B y C).

Las ninfas de estadio IV miden de 3,6 a 4,5 mm de largo, mientras que las ninfas V miden de 4,6 a 7 mm. En estos dos últimos estadios ya se puede diferenciar el sexo de los ejemplares (FIGURA 4 D, E y F). Las ninfas hembras de estos estadios también son de mayor tamaño que los machos, presentan desarrollo genital evidente y comienzan a aparecer los primeros esbozos alares, es decir, pequeñas alas en desarrollo. Los esbozos alares de todas las ninfas V son del doble de tamaño que los de la ninfa IV y presentan venas incipientes.

FIGURA 4. Estadios ninfales de G. subantarcticus. A. Primer estadio. B. Segundoestadío. C. Tercer estadio. D. Cuarto estadio. E.
Hembra de quinto estadio. F. Macho de quinto estadio.

En estudios recientes observamos que todos los estadios ninfales permanecen en profundidad durante todas las estaciones del año. Sin embargo, los adultos se encuentran más próximos a la superficie, lo que podría estar relacionado directamente con la reproducción de la especie. Podemos sugerir que G. subantarcticus hace uso, como hábitat permanente, de las turberas de Sphagnum spp. durante todo su desarrollo.

La próxima vez que estés en una turbera y observes los insectos de la zona, prestá mucha atención: podrías estar frente a un Gamostolus subantarcticus. Recordá, el adulto es oscuro y tiene la longitud aproximada de un grano de arroz. Por otra parte, las ninfas son rojizas y la más pequeña mide poco menos que la cabeza de un alfiler, por lo que quizá sea más difícil de ver.

FICHA CIENTÍFICA Gamostolus subantarcticus. Autor: Hugo Pereyra. La Lupa No 24, julio 2024, 23-26, 2796-7360.