Tierra del Fuego en la Filatelia Argentina

Tierra del Fuego en la Filatelia Argentina

La filatelia es por definición el hobby o actividad que consiste en coleccionar y clasificar sellos, sobres y otros documentos postales, así como estudiar la historia postal. En los sellos está representada la historia de un país o de una región a través de imágenes de sus héroes nacionales y personalidades destacadas en general. En este sentido, podríamos denominar “filatelia fueguina” al coleccionismo y estudio de sellos postales relacionados con la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, así como eventos y lugares de interés de la región que son representados en ellos.


En Ushuaia el CEFINUSH (Centro Filatélico y Numismático de Ushuaia), presidido por Hugo Dalmas, se reunía hasta hace unos años en el Museo del Fin del Mundo. En Río Grande, contamos con la Asociación de Filatelia y Numismática cuyo titular, Miguel Casielles, ha sido elegido presidente de la Federación de Entidades Filatélicas de la República Argentina.


Revisando un poco la historia filatélica argentina, la primera estampilla que hace referencia a Tierra del Fuego fue emitida en el año 1959 con la leyenda Tierra del Fuego- Riqueza Austral dentro de la Serie “Próceres y riqueza II”. Esta serie se refiere a una colección de sellos que representa figuras históricas (próceres) y riquezas naturales del país, la cual se emitió entre 1954 y 1957 y una segunda parte entre 1959 y 1964. Dicha estampilla, de color marrón (FIGURA 1), tenía un valor de 5 pesos de la época (peso moneda nacional M$N, circulante entre 1881 y 1969).

Con este artículo, buscamos rescatar los aspectos de la provincia destacados en la filatelia sin centrarnos en cuestiones filatélicas como tipo de impresión, papel, etc. Un ejemplo de esto es la edición privada de una estampilla por parte del famoso rumano buscador de oro en Tierra del Fuego, Julio Popper, quien utilizó dicho sello para su comunicación particular (FIGURA 2), una historia que merecería su propia narración. La estampilla se emitió probablemente en 1891, pues se conocen matasellos (el sello del correo sobre la carta) fechados entre abril y agosto de ese año; tenía un valor de 10 centavos oro y está ilustrada
con la imagen de un martillo y un pico cruzados, sobre los cuales aparece un sol con la letra P y una banda con las palabras TIERRA DEL FUEGO.

La última estampilla de la región a julio de 2025 es un bloque de emisión postal Antártida Argentina del 27 de febrero con 4 estampillas conmemorativas de valor $ 3000 cada una. Dicho
bloque (FIGURA 3) hace referencia en sus imágenes a:

  • Rompehielos A.R.A. Almirante Irízar, clave
    en nuestras misiones antárticas.
  • Helicóptero Sea King, surcando los cielos.
  • Pingüinos Emperador, parte de la fauna
    autóctona.
  • Base Marambio, punto estratégico de nuestra
    presencia en la zona.
FIGURA 3. Bloque filatélico antártico emitido en febrero de 2025.

BREVES. Tierra del Fuego en la Filatelia Argentina. Autor: Guillermo Deferrari. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 8-9, 2796-7360.



La vida de las “viudas”en el canal Beagle

La vida de las “viudas” en el canal Beagle

En las aguas frías del canal Beagle, habita un grupo de peces que a menudo pasa desapercibido: los zoárcidos (familia Zoarcidae). Se les conoce como “viudas”, un nombre popular que alude a su piel oscura, característica que se asocia con el luto. Con más de 300 especies repartidas en 60 géneros en todo el mundo, se han adaptado a un rango de profundidades que va desde la zona intermareal hasta aguas de mayor profundidad.

FIGURA 1. Parte de la diversidad de zoárcidos (peces “viudas”) encontrados en el canal Beagle. A. Crosostomus chilensis, B. Austrolycus depressiceps, C. Dadyanus insignis, D. Austrolycus laticinctus.
Fotos: Modificado de Mariano Rodríguez – Argentina Submarina.


En el Mar Argentino, y en particular en las costas de la Patagonia, los zoárcidos están excepcionalmente bien representados (19 géneros y 27 especies). La región alberga una riqueza de especies endémicas, lo que significa que solo se encuentran allí y en ninguna otra parte del mundo. Su papel en el ecosistema es fundamental al alimentarse de organismos pequeños y, a su vez, servir de comida a depredadores más grandes; los zoárcidos actúan como un eslabón clave que controla las poblaciones y mantiene el equilibrio de toda la red alimentaria marina. El canal Beagle ofrece un hábitat único para los zoárcidos (FIGURA 1), donde especies como el Austrolycus depressiceps y A. laticinctus se encuentran entre las más abundantes.
Podemos encontrar especies que alcanzan tamaños máximos de 30 cm (Argentinolycus elongatus, Crosostomuschilensis, Dadyanus insignis) y otras que son de mayor porte, llegando a superar los 80 cm (A. depressiceps, A. laticinctus). Las especies más pequeñas se alimentan principalmente de invertebrados. Por otro lado, las especies de mayor tamaño complementan su dieta con peces y cangrejos. Sus depredadoresincluyen al tiburón espinoso (Squalus acanthias), el cormorán imperial (Phalacrocorax atriceps), el torito de los canales (Cottoperca trigloides) y el salmón chinook (Oncorhynchus tshawytscha), también conocido como salmón rey.

FIGURA 2. Cuidado parental en Argentinolycus elongatus. La pareja cuida de la puesta de huevos durante su desarrollo. A. Huevos, B. Padres y huevos, C. Larva recién eclosionada, D. Larva de 30 días con el vitelo totalmente reabsorbido. E. Padre con los juveniles. Fotos: B. y E. Mariano Rodríguez – Argentina Submarina.


Durante el otoño, las hembras utilizan la zona intermareal (la franja de playa que sube y baja con la marea) y la zona submareal (la zona que siempre está bajo el agua, inclusodurante la marea baja) para anidar. Allí, depositan sus huevos bajo rocas estables, protegiéndolos de depredadores y de las fuertes corrientes. Los progenitores permanecen siempre cerca, defendiendo la puesta de otros peces carnívoros
(FIGURA 2), como el diablito de los canales (Harpagifer bispinis) y la nototénia (Patagonotothen cornucola), que viven en las mismas pozas intermareales. Los zoárcidos desovan huevos bentónicos bastante grandes (5 mm de diámetro) y adheridos entre sí (FIGURA 2A). A lo largo de todo el desarrollo, los progenitores permanecen en el nido acondicionando la puesta (FIGURA 2B). Cuando eclosionan, las larvas están muy desarrolladas con una gran cantidad de vitelo, reserva nutritiva que les dificulta la natación (FIGURA 2C), pero los nutre durante casi 30 días. Cuando este vitelo es totalmente reabsorbido, las larvas se asemejan ya a un estadio juvenil con una pigmentación similar al adulto (FIGURA 2D). Aún como juvenil, es común observarlos en cercanías de sus progenitores (FIGURA 2E). Las viudas no poseen importancia comercial en la actualidad; sin embargo, evidencias arqueológicas indican que, hace aproximadamente 6000 años antes del presente, estas especies eran capturadas y consumidas por los habitantes originarios de Tierra del Fuego.


BREVES. La vida de las “viudas” en el canal Beagle. Autores: Martina Piccolini, Daniel Bruno y Matías Delpiani. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 44-45, 2796-7360.



La Asociación Bahía Encerrada: un puente entre la ciencia y la sociedad.

La Asociación Bahía Encerrada:

Un puente entre la ciencia y la sociedad.

Este año la Asociación Bahía Encerrada (ABE) cumplió 15 años. Con base en Ushuaia, su sostenimiento requiere un gran compromiso que genera satisfacciones y desafíos en un mundo
cada vez más complejo. Ese compromiso consolidó un rol en la comunidad: ser puente entre la ciencia y la sociedad. En este marco reflexionamos sobre su aporte como ONG ambientalista y su vínculo con la ciencia.

ENTRE LA CIENCIA Y LA SOCIEDAD

ABE tiene entre sus objetivos acompañar proyectos para la conservación de la biodiversidad y proteger el ambiente, además de articular acciones con otras ONGs ambientalistas y entidades gubernamentales. Desde su inicio, en agosto de 2010, vinculado a la necesidad de sostener el proyecto de creación de la primera Reserva Natural Urbana en la Bahía Encerrada (RNUBE) junto al
municipio de Ushuaia, la asociación consideró imprescindible apoyarse en el conocimiento científico disponible. Ese saber permitió documentar y fundamentar los valores patrimoniales que se buscan preservar. Una parte fundamental de esa base de información proviene de la comunidad científica y académica. Los contenidos del Plan de Manejo, la cartelería desplegada en sus miradores, el manual de formación de guardias urbanas, la confección de guías para niños y la información brindada en las visitas guiadas son algunas de las formas que toman los datos transformados en acciones de educación ambiental (PORTADA).

PORTADA. Vista de la ciudad de Ushuaia desde el Mirador del Pastizal, RNUBE.
Foto: Sabrina Kizman.
FIGURA 1. Toma de muestra de agua en la Bahía Encerrada. Foto: Stella M. Domíguez.

Un ejemplo de estas articulaciones es el proyecto Evaluación ambiental de cuerpos de agua lénticos de la ciudad de Ushuaia” que se lleva adelante desde el grupo de Limnología del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC- CONICET). Además, se complementa con docentes y estudiantes de la Licenciatura en Ciencias Ambientales (ICPA -UNTDF) quienes trabajan en el diagnóstico de la calidad ambiental del agua y sedimentos, flujo de CO2, presencia de microplásticos en agua y diferentes comunidades biológicas (fitoplancton, zooplancton y macroinvertebrados) de la RNUBE
y de la cuenca del arroyo Buena Esperanza. Un modelo para replicar en distintas áreas de la ciudad que próximamente publicará sus primeros resultados (FIGURA 1). Este proyecto es un ejemplo de interacción entre ABE e instituciones académicas, con intercambios que retroalimentan ambas partes y producen insumos para el conocimiento, gestión, cuidado y puesta en valor de la RNUBE,
canalizando posibles soluciones a problemáticas locales.

CIENCIA VINCULADA A LA ACCIÓN AMBIENTAL

ABE cumple con su objetivo de propiciar la educación ambiental y realiza la tarea de “traducir” el lenguaje científico de los investigadores a mensajes claros para sus actividades dirigidas a personas de la comunidad, escuelas y turistas (FIGURA 2). Estas acciones permiten brindar mayor conocimiento de los ambientes naturales, de su flora y fauna nativa, del patrimonio cultural y arqueológico, así como reflexionar acerca de los problemas que amenazan su conservación. En definitiva, en este aniversario, ABE busca consolidar el puente entre la ciencia y la sociedad, con el propósito de despertar una conciencia y un compromiso más profundos para el cuidado de “nuestra casa común”

FIGURA 2. Experiencia de visita por parte de un grupo de estudiantes. Foto: Stella M. Domínguez

BREVES. La Asociación Bahía Encerrada: un puente entre la ciencia y la sociedad. Autoras: Sabrina Kizman y María Laura Borla. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 42-43, 2796-7360.



La misteriosa Laguna Verde

La misteriosa Laguna Verde

¿Mejor verde Lejos o Verde Cerca?

Dentro de nuestro querido PNTF, en algunas ocasiones es común observar en la Laguna Verde (que es en realidad un brazo del río Lapataia) (FIGURA 1), un manchón verde o marrón que invade el agua, o mejor dicho de otra manera, un crecimiento proliferativo de algas. Este puede dar la idea de tratarse del famoso moco de roca o “Didymo”, una especie invasora de diatomea (Didymosphenia geminata) que puede llegar a producir crecimientos considerables capaces de tapizar el fondo de lagos y lagunas y cubrir el lecho de los ríos donde se encuentra, monopolizando de esta manera el sustrato y afectando así a todos los organismos del ecosistema acuático.

El Didymo es originario del hemisferio norte, y logró llegar a Patagonia en el año 2010, causando estragos en muchos de nuestros lagos, ríos y lagunas.

En la Laguna Verde, este fenómeno suele observarse en épocas de temperatura elevada y menor circulación y movimiento del agua, condiciones que suelen darse en los meses de primavera y verano. Se trata de un afloramiento macroscópico (que se ve a simple vista – Verde-Lejos) de algas de una comunidad conocida como metafiton (meta -grande-, fiton -planta-), que no es ni fitoplancton (algas que viven en suspensión en el agua) ni perifiton (comunidad adherida a un sustrato) (FIGURA 2).

FIGURA 1. Ubicación de la Laguna Verde en el PNTF, hacia el final de la RN N°3
FIGURA 2. Aspecto general de la floración de metafiton y toma de muestras en la Laguna Verde el 21/11/2024.
FIGURA 3. Vista general al microscopio: A) Floración metafítica. B) Diatomeas más abundantes. C). Epithemia adnata adherida al filamento de un alga verde del orden Zygnematales. D). Filamento de Ulothrix sp.

El metafiton consiste en algas macro y microscópicas suspendidas en la columna de agua que se agregan en la zona litoral de los lagos y lagunas junto con plantas, formando a veces grandes masas. Estos agregados se originan comúnmente a partir de poblaciones de algas planctónicas verdaderas (fitoplancton) que se acumulan entre las plantas de la zona litoral como resultado de los movimientos del agua inducidos por el viento. En otras situaciones, el metafiton puede originarse a partir de las algas del perifiton como por ejemplo las epipélicas (viven adheridas al sedimento) y epífitas (viven adheridas a las plantas), que se desprenden de sus sustratos. Estos organismos pueden llegar a formar grandes agregados densamente empaquetados de algas, partes de plantas o ambos. Al metafiton también se le conoce con el nombre de ticoplancton (tycho -accidental-) o pseudo-plancton.

En el caso puntual del afloramiento observado en noviembre de 2024, el análisis microscópico de la comunidad (Verde-Cerca), mostró que se trataba principalmente de diatomeas, principalmente Epithemia adnata, acompañada de especímenes de los géneros Fragilaria sp., Asterionella/Staurosia, algas verdes del género Ulothrix spp. y otra alga verde del orden Zygnematales (FIGURA 3). Ninguno de los géneros mencionados presenta, para nuestro conocimiento y hasta la fecha, especies tóxicas en agua dulce.

¡Misterio develado! No eran una sino múltiples especies, y por suerte, no observamos la presencia de Didymo que suele tener efectos adversos para la diversidad de los ecosistemas acuáticos.

BREVES. La misteriosa laguna verde. Autoras: Patricia Rodríguez y María Constanza Maluendez Testoni.
La Lupa Nº 26, julio 2025, 36-41, 2796-7360.



CADIC-APN

CADIC-APN:

El castor como nexo de cooperación institucional

La introducción de 20 castores en 1946 tuvo la finalidad de generar un nuevo recurso para la provincia con base en la explotación de su piel y mantuvo a la especie protegida de su caza. A comienzos de la década de 1980, la Administración de Parques Nacionales (APN) fue la primera institución que avanzó sobre la problemática causada por la especie desde su introducción, generando el primer informe técnico que hablaba del impacto sobre el ambiente fueguino. Informes posteriores del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) Bariloche propusieron la apertura de la caza de la especie como herramienta de control y/o erradicación de la misma, momento en el que la Dirección de Recursos Naturales del entonces Territorio Nacional de Tierra del Fuego se contactó con el CADIC proponiendo abordar la problemática generada por dos especies introducidas, el castor (Castor canadensis) y la rata almizclera (Ondatra zibethicus), en el marco del manejo de los recursos naturales. Es así como el grupo liderado por la Dra. Marta Lizarralde tomó esta línea de investigación y a partir de ese momento se generó un vínculo entre el grupo de Ecogenética del CADIC, la dirección de Recursos Naturales de la Provincia y la delegación de Parques Nacionales.

FIGURA 1. Castor en su embalse.

Los primeros becarios del CONICET vinculados al tema del castor (FIGURA 1), Lic. Patricia Hansen (1989-1991) y Lic. Guillermo Deferrari (1992- 1997), emplearon las castoreras del área recreativa del PNTF como sitios de observación, muestreo y áreas de manejo. Dentro de las actividades conjuntas se comenzaron a probar técnicas para el manejo de áreas conflictivas, como el uso de dispositivos de control de nivel de los embalses y el manejo de las alcantarillas sobre la ruta Nacional Nº 3, a fin de evitar su inundación.

Los censos anuales realizados por personal del CADIC brindaron información ecológica y poblacional que permitió realizar las primeras publicaciones científicas sobre la especie en Sudamérica, así como también compartir dicha información con otras instituciones en virtud de aplicar al manejo y control de la especie. Ya para ese entonces, la caza de la especie estaba habilitada desde comienzos de los ’80 pero el valor comercial era muy bajo por lo que no fue exitosa. A fin de incentivar la misma, se realizaron diferentes acciones como la aplicación del uso de trampas de tipo humanitario (modelo Conibear 330), las cuales fueron puestas a prueba junto con perso- nal de APN en el control de los diques dentro del PNTF.

Los estudios sobre el impacto del castor sobre el bosque fueguino realizados en el arroyo Los Castores (FIGURA 2) permitieron modificar el control de castores dentro del PNTF cambiando su forma de caza y dando el puntapié a la elaboración conjunta del plan de manejo de la especie dentro del área recreativa del PNTF. Un plan que, a pesar de necesitar una readecuación, se sigue utilizando en la actualidad.

FIGURA 2. Camino a laguna Esmeralda. Recuadro: Embalse en el arroyo Los Castores, PNTF (“Castorera Turística”).

En este caso, el castor sirve como ejemplo de interrelación entre dos instituciones que se articulan para abordar de manera efectiva las realidades y demandas locales en torno a los problemas de conservación y manejo de especies invasoras.

BREVES. CADIC-APN: El castor como nexo de cooperación institucional. Autores: Guillermo Deferrari y Julio Escobar. La Lupa Nº 26, julio 2025, 32-33, 2796-7360.



Estudiantes descubren un insecto benéfico

Estudiantes descubren un insecto benéfico

Un recorrido por su investigación y acciones de concientización

PORTADA: La típula en una silla del aula de 2° A.

En la Escuela Provincial N°8 Gral. José de San Martín, Ciudad de Río Grande, un grupo de estudiantes de segundo grado se vio sorprendido por la aparición de un insecto volador en su salón de clases (PORTADA). Este inesperado visitante despertó su curiosidad y decidieron emprender una investigación para descubrir más sobre este ser vivo desconocido. Ante la falta de información, los estudiantes
realizaron entrevistas y encuestas en la escuela y en la población, descubriendo que la mayoría desconocía la identidad del insecto, refiriéndose a él como “zancudo” y considerándolo incluso peligroso por su parecido a los mosquitos, solo que de un tamaño mayor.

La búsqueda de respuestas llevó a los estudiantes a contactar a profesionales en el campo de la entomología y la agronomía. Entre ellos, el profesor Néstor Cazón, el entomólogo Francisco Solá, la técnica agrónoma Susana Aressi del INTA, y el ingeniero agrónomo y entomólogo Jorge Frana del SEA (Sociedad Entomológica Argentina) quienes proporcionaron conocimientos valiosos. Además, recibieron apoyo de ArgentiNat, una plataforma de ciencia ciudadana que conecta a las personas con la naturaleza, a través de la licenciada en Ciencias Biológicas, María Regina Silva del Museo del Fin del Mundo.

LA TÍPULA, UN INSECTO BENÉFICO

A lo largo de esta investigación, los estudian tes descubrieron que el insecto en cuestión es conocido como típula, un díptero (grupo dotado de dos alas) de la familia Tipulidae, un insecto primitivo perteneciente al linaje evolutivo de los mosquitos. Habita en áreas húmedas, lo que facilita su desarrollo a través de la metamorfosis, que comprende cuatro etapas: huevo, larva, pupa y adulto. Es inofensivo ya que, a pesar de su probóscide en forma de trompa, no pica ni es peligroso (FIGURA 1). Las típulas adultas son visitantes florales, lo que los convierten en importantes polinizadores contribuyendo así un beneficio para las plantas en diversos ecosistemas. Además, las larvas degradan materia vegetal dentro del agua y el suelo y, por lo tanto, aportan el reciclado de nutrientes dentro de diversos hábitats, favoreciendo así la regeneración del suelo. En consecuencia, desempeñan un rol vital para el equilibrio del ecosistema y por ello es importante no matarlos, sino ayudarlos a regresar a su hábitat natural.

FIGURA 1: Los estudiantes y las seños midieron la típula.

CAMPAÑA DE PROTECCIÓN Y CONCIENTIZACIÓN

Con la información recabada, los estudiantes decidieron emprender una campaña de concientización para proteger y valorar a las típulas, invitando a la comunidad de Río Grande a unirse a su causa (FIGURA 2). Repartieron volantes informativos en el centro de la ciudad, participaron en el programa de radio “Un gran Día” por La 97 Radio Fueguina (FM 96.9 MHZ) y “Burbujas de Colores” de FM Compromiso (FM 99.9 MHZ), donde difundieron un spot con sus propias voces para sensibilizar a la audiencia y asistieron a una reunión con los ediles de la ciudad, solicitando la instalación de cartelería informativa en lugares estratégicos. El recorrido de estos estudiantes investigadores no se detuvo allí. También compartieron sus hallazgos con los estudiantes del Jardín N°16 “Raíces y Alas”, asegurándose de que las generaciones más jóvenes conozcan la importancia de estos insectos.

FIGURA 2: Estudiantes y docentes de 2°A realizando campaña de concientización en la plaza Almirante Brown de la ciudad de Río Grande.

Esta experiencia no solo enriqueció el conocimiento de los estudiantes sobre el mundo natural, sino que también les permitió tomar acción para proteger su entorno, demostrando que la curiosidad y el compromiso pueden generar un impacto positivo en la comunidad.

BREVES
Estudiantes descubren un insecto benéfico.
Autoras: Gabriela Rosana Acosta, Delmira Morales y Silvia Paz
La Lupa No 25, diciembre 2024, 42-43, 2796-7360.

Lago Acigami: el debate por el nombre

Lago Acigami: el debate por el nombre

En junio de 2024 hubo un agitado debate acerca del cambio del nombre del lago Acigami por el de Roca, abriendo la discusión sobre cuál sería la toponimia correcta de la geografía. Las ciencias sociales pueden aportar mucho a este debate, ya que estudian los usos sociales del paisaje y los nombres y significados que le asignan las comunidades a los espacios que habitan. Por ello, en este artículo, se enlistan algunos hechos relevantes.

El pueblo Yagán y sus ancestros habitan las costas del Onashaga (canal Beagle) desde hace al menos 7000 años, como lo prueban las excavaciones realizadas en varios sitios arqueológicos en Estancia Túnel, bahía Cambaceres y bahía Moat. Particularmente, en la jurisdicción del Parque Nacional de Tierra del Fuego (donde se encuentra el lago Acigami), fueron registrados un gran número de sitios arqueológicos que confirman la preexistencia de este pueblo en ese territorio.


FIGURA 1. Mapa de Tierra del Fuego de la Expedición Austral Argentina a cargo de Giacomo Bove, 1883. Expedición Austral Argentina, Impresión del Departamento Nacional de Agricultura, Buenos Aires, 1883.
FIGURA 2. A. Bolsa contenedora de pigmentos (Museo Colle Don Bosco, Torino, Italia 2022).
FIGURA 2. B. Mapa del lago Acigami que muestran la similitud de formas y la razón de su topónimo.
FIGURA 3. Cartel con el nombre de lago Acigami en el Parque Nacional de Tierra del Fuego. Foto: Ana Butto. Año: 2019.

El nombre Acigami aparece escrito por primera vez en 1883, en el mapa confeccionado por la Expedición Austral Argentina a cargo del explorador Giacomo Bove (FIGURA 1), encomendado por el gobierno de Julio A. Roca para recorrer y reconocer los territorios del sur. El nombre del lago aparece escrito en lengua yagán, registrando así la toponimia dada por los propios Yaganes, verdaderos conocedores de este territorio y maritorio.

Los topónimos indígenas suelen ser descripciones geográficas claras y únicas. En este caso, Acigami significa “bolsa o cesta alargada”, marcando la similitud de la forma del lago con las bolsas hechas con intestino de lobo marino que usaban los Yaganes para guardar diversos elementos, como pigmentos para pintarse la cara y/o el cuerpo (FIGURA 2).

En 1885 vuelve a aparecer el nombre Acigami en el primer mapa de la Gobernación de Tierra del Fuego e Islas Malvinas, como parte del Atlas del Instituto Geográfico Argentino. Pero en 1899 el nombre del lago es cambiado por el de lago Roca como parte del Tratado de demarcación de límites entre Argentina y Chile. En el Abrazo del Estrecho de Magallanes se decidió que el lago del lado chileno se denomine Errázuriz, por el presidente chileno, y el lado argentino Roca, por el presidente argentino.

Más adelante, en 1994, la provincia sanciona la Ley Provincial N° 180 que crea la Comisión Toponímica para “devolver los nombres otorgados por los indígenas fueguinos a la geografía provincial”, con el fin de reconocer y respetar la preexistencia de los pueblos originarios sobre el actual territorio nacional argentino (Art. 75 inc. 17 de la Constitución Nacional). Así es como en 2008 se recuperó el nombre Acigami para este lago (FIGURA 3), reconocido como el nombre originario por referentes de las comunidades yaganes argentinas y chilenas. Una acción orientada tanto a cumplir los derechos constitucionales de los pueblos originarios, como a revindicar la identidad cultural de Tierra del Fuego.

BREVE. Lago Acigami: el debate por el nombre. Autoras: Ana Butto y María Belén Colasurdo La Lupa Nº 25, diciembre 2024, 36-37, ISSN 2796-7360

Terpenos de Cannabis sativa L. y gastronomía en Tierra del Fuego

Terpenos de Cannabis sativa L. y gastronomía en Tierra del Fuego

El Cannabis sativa L. ha sido utilizado por miles de años en diversos contextos medicinales, rituales y alimenticios. Sus compuestos bioactivos, como los terpenos y cannabinoides, han despertado un gran interés por sus propiedades terapéuticas y nutricionales.

Desde la antigüedad, culturas como las de China e India empleaban extractos de C. sativa L. con fines medicinales (FIGURA 1). Con el tiempo, se han explorado nuevas aplicaciones, perfeccionado técnicas de cultivo y consumo, y más recientemente, ha aumentado el interés en su uso en alimentos y bebidas por sus beneficios potenciales.


FIGURA 1. Ilustración encontrada en el libro chino: Shénnóng Běn Cǎo Jīng, de agricultura y plantas medicinales.

FIGURA 2. A. Imagen macroscópica de un cogollo de Cannabis sativa, mostrando su estructura general.
FIGURA 2.B. Ampliación de las hojas tricomas, destacando la densidad y disposición de los tricomas, las estructuras glandulares de importancia en la producción de cannabinoides.
FIGURA 2.C. Ampliación de un tricoma, revelando detalles intrincados de su morfología, incluyendo cabezas glandulares y estipes.
Fotos: Tamara Morales.

Terpenos de Cannabis sativa L. y gastronomía en Tierra del Fuego

La gastronomía cannábica utiliza los compuestos bioactivos de la planta (FIGURA 2), como terpenos y cannabinoides, para ofrecer alimentos con propiedades terapéuticas. Los terpenos, además de aportar aromas y sabores, potencian los efectos beneficiosos de los cannabinoides como el THC y el CBD. Los comestibles a base de cannabis, como aceites, harinas, mantequillas y extractos, ofrecen una vía alternativa de administración medicinal y contribuyen a la nutrición, gracias al contenido de ácidos grasos esenciales y proteínas presentes en las semillas de C. sativa.

Estos productos ganan valor en la gastronomía funcional por su capacidad para aliviar el dolor, reducir la inflamación y promover el bienestar a través de la alimentación.


• GASTRONOMÍA CANNÁBICA EN TIERRA DEL FUEGO

El uso de C. sativa en la gastronomía es una forma innovadora de aprovechar sus beneficios, respaldados por investigaciones que destacan la eficacia de sus componentes bioactivos en el tratamiento de diversas condiciones. Esto permite integrar salud y alimentación, facilitando que más personas accedan a los efectos terapéuticos del cannabis de manera segura.

En Ushuaia, se han desarrollado iniciativas enfocadas en la producción de alimentos y suplementos a base de C. sativa (como la cooperativa Cannelo TdF). Estas iniciativas cumplen con los estándares bromatológicos locales y garantizan la calidad en todas las etapas de cultivo y almacenamiento. Además, buscan optimizar el uso de recursos locales, como sustratos y nutrientes, mientras desarrollan material informativo sobre cultivo y gastronomía cannábica. Esto incluye la elaboración de manuales de buenas prácticas y la difusión de conocimiento sobre el uso de residuos locales, como el bagazo cervecero, además de fomentar la práctica del compostaje en la región.


• MEDICINA Y GASTRONOMÍA CANNÁBICA

C. sativa L. es una planta con diversas cualidades terapéuticas, usándose la planta en su estado natural o sus extractos para tratar síntomas de enfermedades y otros trastornos. También es considerada fuente de alimento y desempeña un papel central en distintas tradiciones culturales. La efectividad del cannabis está bien establecida en el tratamiento de náuseas, vómitos, anorexia, pérdida de peso y migrañas.

Además, existe buena evidencia sobre su utilidad en casos de espasmos musculares, dolor crónico, trastornos del movimiento y glaucoma.

Terpenos de Cannabis sativa L. y gastronomía en Tierra del Fuego Autora: Daniela Carla Domínguez Ahumada La Lupa Nº 25, diciembre 2024, 34-35, ISSN 2796-7360

COOPERATIVA CANNELO TDF cannelo.tdf@gmail.com

La energética del pingüino magallánico en el Canal Beagle

La energética del pingüino magallánico en el Canal Beagle

La energética del pingüino magallánico en el Canal Beagle

En la isla Martillo, a unos 15 minutos en barco de estancia Harberton, se encuentra una de las colonias más australes de pingüino magallánico (Spheniscus magellanicus) (PORTADA). Su tamaño poblacional varía año a año, alcanzando los 7210 adultos reproductores en la colonia en el último censo (2022).

El grupo de investigación de aves marinas del CADIC lleva más de dos décadas monitoreando la población de pingüinos en isla Martillo. Y, aunque el estudio de la energética de los pingüinos es clave para entender el ciclo de la energía en el canal Beagle, el trabajo que presentamos se pudo llevar a cabo gracias a los avances tecnológicos en dispositivos de seguimiento de los últimos años.

En diciembre del 2023, durante el período de cuidado temprano de los pichones, se colocaron dispositivos de seguimiento a 21 pingüinos adultos. Éstos se fijaron en la parte inferior de su espalda, dejándolos por cuatro días, momento en que se volvió a la isla para recuperarlos.

¿Sabías que… Estos dispositivos de última generación tienen instalados, además de un GPS, sensores de aceleración tridimensional, profundidad y temperatura, y pueden tomar 25 datos por segundo?

La información obtenida se filtró para conservar solo aquellos datos relacionados con los viajes de alimentación, desde que el pingüino deja la isla hasta su retorno. Gracias a estudios anteriores, sabemos que el movimiento de un animal está directamente ligado al consumo de oxígeno y este último, con el gasto energético necesario para llevar a cabo tal movimiento. De este modo, se pudo conocer el consumo de energía de los viajes de alimentación en los pingüinos magallánicos de isla Martillo (FIGURA 1). Su gasto energético por hora es sorprendentemente estable, alrededor de las 4000 calorías por hora, y no disminuye a medida que avanza el tiempo. Gracias a estos datos, se creó un modelo para predecir el gasto energético de viajes de alimentación de años anteriores, de los cuales tan solo se tenía información de las posiciones geográficas.

¿Sabías que…Para predecir el gasto energético de un viaje completo, el modelo incluye parámetros como el consumo energético medio del pingüino en superficie y durante el buceo, la duración media de un buceo y una tasa de número de buceos por kilómetro?

Analizando datos de cinco temporadas de reproducción de la última década, se detectó un área de máximo consumo energético encima de isla Nueva, a 60 km al este de la colonia, que los pingüinos utilizaron recurrentemente durante estos años. De todos modos, se confirmó que su área favorita para alimentarse está situada al noreste de isla Picton, más cercana a la colonia (30 km hacia el este).

Para poner en contexto todo el estudio, se utilizaron los datos de consumo energético para hacer una estimación del consumo de presa de la colonia de Martillo. Así, se estima que la colonia consume una tonelada y media de presas (entre sardina, langostilla y calamar) por cada viaje que realizan (y realizan un viaje aprox. cada 2-3 días). ¡Y eso sin tener en cuenta la comida extra que deben traer para los pichones!

Para concluir, los resultados de este trabajo son de especial importancia por dos motivos. Primero, porque es la primera vez que se puede estudiar el consumo energético del pingüino de Magallanes en el canal Beagle; y segundo, porque el análisis de datos de distintos años permite afianzar el conocimiento que se tenía del uso que hacen los pingüinos del canal.

Figura 1.
Mapa con los viajes de alimentación realizados por los pingüinos equipados con GPS en 2022 (amarillo) y 2023 (rojo). El triángulo blanco señaliza la colonia: Isla Martillo; el verde, isla Picton; y el celeste, isla Nueva.

BREVES
La energética del pingüino Magallánico en el canal
Beagle. Autor: Daniel Rey Faura. La Lupa No 24, julio
2024, 14-15, 2796-7360.

Insectos de Tierra del Fuego

Insectos de Tierra del Fuego

Nuestra fauna invisible

FIGURA 1. Escarabajos carismáticos de Tierra del Fuego: (de izquierda a derecha) Aegorhinus vitulus, Oxipeltus quadrispinosus, Ceroglossus suturalis y Callysphyris leptotus.

Los insectos son uno de los componentes más diversos y fundamentales de la fauna fueguina. Habitan todos los ecosistemas terrestres, desde las costas hasta la alta montaña, bajo tierra y en las copas de
los árboles, siendo esenciales para su funcionamiento. Entre los servicios que brindan, destacan polinización, descomposición, control biológico de plagas y enfermedades, y alimento para otros organismos.

Ahora, ¿qué es un insecto? Son organismos invertebrados, pertenecientes al filo de los artrópodos. Se caracterizan por poseer, en estado adulto, el cuerpo segmentado en cabeza, tórax y abdomen, así como un par de antenas, dos pares de alas y tres pares de patas. Todas estas estructuras, sumadas a las piezas bucales, pueden estar modificadas al extremo para adaptarse a necesidades de alimentación, defensa o reproducción. El desarrollo es indirecto, ya que incluye siempre una fase juvenil (larva o ninfa) que, mediante metamorfosis, llega a adulto.

A nivel global, los insectos componen la mayor parte de toda la fauna terrestre conocida, superando el millón de especies y con estimaciones que llegan a los 30 millones. Cada estudio o avance tecnológico permite identificar nuevas especies día a día. Los grupos (órdenes) más importantes, tanto en cantidad de especies como de individuos, son los dípteros (moscas, mosquitos, tábanos), los lepidópteros (mariposas y polillas), los himenópteros (abejas, abejorros, avispas y hormigas) y los coleópteros (gorgojos, escarabajos, cascarudos). Sin embargo, hay muchos otros órdenes con menos especies y poblaciones menos abundantes, como hemípteros (chinches, chicharritas), homópteros (pulgones, cochinillas), odonatos (libélulas), psocópteros (piojos de la corteza), etc.

FIGURA 2. Coleóptero emblemático de Tierra del Fuego: Aegorhinus vitulus.

En Tierra del Fuego existe una gran riqueza de insectos, incluyendo muchas especies aún
desconocidas para la ciencia. Debido a su menor abundancia comparada con latitudes más bajas, suelen pasar desapercibidos. Muchos son muy pequeños y viven ocultos la mayor parte del tiempo (como los que habitan la hojarasca o la madera) y solo unos pocos son relativamente grandes y coloridos (FIGURA 1), o tienen un comportamiento característico que los hace llamativos e interesantes (FIGURA 2). Algunos tienen una distribución amplia (por ejemplo, en toda Patagonia) y otros son endémicos.

No todos los insectos que habitan Tierra del Fuego son nativos, ni habitan exclusivamente
ambientes naturales. En la última década, se han introducido y naturalizado especies exóticas como las avispas “chaqueta amarilla” (Vespula spp.) y abejorros (Bombus terrestris) originarios de Europa (FIGURA 3). También hay invasiones de insectos domésticos o asociados al hombre, como cucarachas (Blatella germanica), chinches de cama (Cimex lectularius) y piojos, y registro de plagas de plantas (pulgones y cochinillas) y animales (pulgas y garrapatas).

FIGURA 3. Avispa “chaqueta amarilla” (Vespula vulgaris, izquierda) y abejorro (Bombus terrestris, derecha), ejemplos de insectos exóticos naturalizados en Tierra del Fuego.

A causa de los servicios ecosistémicos que brindan y de sus requerimientos específicos de
hábitat, muchos insectos son muy sensibles a los cambios del ambiente, por lo que son buenos indicadores de la salud de los ecosistemas. Desde hace un tiempo, se trabaja en el CADIC y en la UNTDF para conocer más sobre su biología y ecología, evaluar su rol como bioindicadores, e incorporarlos a diversos estudios y monitoreos. Por ejemplo, para evaluar el impacto o la recuperación luego de un disturbio (como el aprovechamiento forestal, el uso silvopastoril o los incendios) o de una restauración.

Como citar: Insectos de Tierra del Fuego. Nuestra fauna invisible. Autores: María Vanessa Lencinas, Francisco J. Sola. La Lupa No 24, julio 2024, 40-41, 2796-7360.

FRANCISCO J. SOLA.
ICPA-UNTDF
fjsola@untdf.edu.ar

MARÍA VANESSA LENCINAS.
CADIC-CONICET