La pintarroja es un tiburón perteneciente a la familia Scyliorhinidae, caracterizado por sus ojos alargados con membrana nictitante (un párpado transparente que usan para proteger el ojo al cazar) y una boca larga y arqueada. Su dentición consta de dientes pequeños y cuspidados. Morfológicamente, presenta dos aletas dorsales y una aleta anal. Un rasgo distintivo es que la base de la primera aleta dorsal se encuentra sobre o detrás de la base de las aletas pélvicas. Además, el lóbulo inferior de su aleta caudal está poco desarrollado. Presenta un patrón de coloración dorsolateral marrón claro con manchas oscuras en forma de montura, encontrándose una sobre sus ojos y dos entre sus aletas dorsales. A su vez, presenta puntos negros y blancos dispersos a lo largo de su cuerpo (FIGURA 1).
FIGURA 1. Características externas de la pintarroja (Schroederichthys bivius). Foto: Modificado de Núcleo Pintarroja 2025.
DESCRIPCIÓN BIOLÓGICA Y MORFOLÓGICA
La pintarroja es un tiburón bentónico de tamaño moderado, con ejemplares que alcanzan hasta 91 cm de longitud. El cuerpo de esta especie es delgado y alargado, siendo las hembras más pequeñas que los machos (FIGURA 2). Al igual que todos los condrictios (tiburones, rayas y quimeras), presenta un marcado dimorfismo sexual (diferencias físicas notables entre sexos) dado que los machos presentan “claspers”, una modificación de los radios de las aletas pélvicas que forman una estructura reproductiva. Además, se pueden observar diferencias en la forma de la boca (hembras en forma de “V” y machos en forma de “U”), y en los dientes (hembras con 3 cúspides y machos con 1 cúspide). La dentición de los machos de los condrictios está adaptada a su comportamiento de apareamiento, ya que muerden a la hembra para retenerla durante la precópula, facilitando así la inserción de los claspers para asegurar la fertilización sujetando a la hembra (fecundación interna). Respecto a la talla de madurez sexual, es de 47,8 cm de longitud total para las hembras y de 55,6 cm para los machos.
FIGURA 2. Ejemplares de tiburón pintarroja, en la zona submareal. Foto: Reyes y Hüne (2012).
DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT
Esta especie es endémica del cono sur de Sudamérica, habitando tanto en el océano Atlántico como en el Pacífico. En el Atlántico, se distribuye desde el sur de Brasil, hasta Uruguay y Argentina, incluyendo las islas Malvinas. En el Pacífico, se extiende desde Valparaíso, Chile, hasta el Cabo de Hornos, aunque su mayor biomasa se encuentra en el sur de Argentina (FIGURA 3). Es una especie demersal, lo que significa que vive sobre el fondo marino, a profundidades que varían entre los 10 y 359 metros. Es una especie abundante en la Corriente de Malvinas, probablemente debido a su preferencia por las aguas frías, lo que podría explicar su distribución dentro de la Provincia Magallánica.
ECOLOGÍA Y COMPORTAMIENTO
La pintarroja es un depredador carnívoro oportunista con una dieta muy variada que incluye camarones, cangrejos, pulpos, calamares, erizos, otros invertebrados y peces pequeños. Es de hábitos nocturnos; su nado es lento y en zigzag, y posee una gran capacidad de mimetismo, lo que le permite camuflarse con el fondo marino. Su reproducción es ovípara; las hembras ponen de una a dos cápsulas de huevos por temporada reproductiva, cada una conteniendo un único embrión. El embrión dentro de la cápsula se alimenta de una sustancia de reserva denominada vitelo, obteniendo agua y minerales del medio externo. Estas cápsulas, de aproximadamente 4 cm, son de color castaño claro y tienen filamentos que se adelgazan muy abruptamente y que se adhieren a organismos bentónicos como esponjas y corales, protegiendo al embrión en desarrollo. Su morfología es característica de la especie (FIGURA 4). Al nacer, los juveniles presentan un patrón de coloración diferente a la del adulto (FIGURA 5).
FIGURA 3. Mapa de distribución del tiburón pintarroja, una especie endémica del Cono Sur de Sudamérica. Autor: Dulvy et al., 2020.
FIGURA 4. Cápsula de huevo de la pintarroja, con filamentos que la anclan al sustrato marino.
FIGURA 5. Juvenil de tiburón pintarroja, con la coloración típica de este estadio.
ESTADO DE CONSERVACIÓN Y AMENAZAS
A nivel global, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a la pintarroja como de “Preocupación Menor”. Sin embargo, estudios locales en Argentina han identificado una disminución de su biomasa de al menos el 50% entre 1996 y 2006. A pesar de ser un animal inofensivo para los humanos, se estima que su población en esta área se ha reducido entre un 65% y un 70% en un periodo de tres generaciones. La principal amenaza es la captura incidental (bycatch) en la pesca de arrastre de fondo, especialmente en las pesquerías de camarón, que ha aumentado dramáticamente en años recientes, superponiéndose con las áreas de reproducción y crianza de la pintarroja. Esta discrepancia entre la clasificación global y la evidencia local subraya la urgente necesidad de una reevaluación del estado de la especie, sugiriendo que podría ser categorizada como “Vulnerable” o incluso “en Peligro”.
Jorobadas del Beagle, es un proyecto de foto identificación de ballenas jorobadas surgido en el año 2013, impulsado por el Laboratorio de Investigaciones en Mamíferos Marinos Australes del CADIC-CONICET (LIMMA) con el apoyo de WCS Argentina y Compromiso Onashaga. Este proyecto combina relevamientos sistemáticos del grupo de trabajo de LIMMA con registros audiovisuales enviados por las tripulaciones, fotógrafos y pasajeros de embarcaciones turísticas locales y por los ciudadanos fueguinos que recorren el canal y sus costas.
La cuarta edición del Catálogo de Fotoidentificación de Ballenas Jorobadas incluye el registro de las 191 ballenas identificadas en el canal Beagle, Tierra del Fuego, entre 2013 y 2024, en el marco del proyecto de ciencia ciudadana Jorobadas del Beagle. En el catálogo se muestran las fotos de cada una de las ballenas identificadas, las cuales son diferenciables entre sí a partir del patrón de coloración único que poseen en la parte inferior de su aleta caudal. Cada individuo identificado presenta un código de individualización, además de un nombre de fantasía que es elegido por la persona que aportó el primer registro del animal. Asimismo, se menciona al autor de la foto publicada. Este catálogo cuenta, además, con una breve descripción histórica del proyecto, un mapa del área de estudio, una infografía que explica las principales características biológicas y ecológicas de la ballena jorobada y una serie de recomendaciones para su avistaje responsable en el canal Beagle. Más allá de su relevancia científica, el catálogo es la herramienta de divulgación por excelencia del proyecto. Su versión impresa se distribuye de manera gratuita en las diferentes embarcaciones que navegan el canal Beagle para su uso y difusión a bordo, mientras que el formato digital se encuentra disponible en las páginas del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) y Wildlife Conservation Society (WCS) Argentina. La finalidad del catálogo es acercar las ballenas a la comunidad, la cual a su vez contribuye de manera activa, y así el conocimiento se construye de manera colectiva.
FICHA TÉCNICA TÍTULO: Jorobadas del Beagle – Catálogo de fotoidentificación AÑO DE PUBLICACIÓN: 2025 PÁGINAS: 35 AUTORES: Natalia Dellabianca, Mónica Torres y Agustina Dellabianca (Proyecto Imma) EDITORES: Autoras en colaboración con Victoria Zavatteri, Eugenia Zavatteri y Florencia Lemoine (WCS Argentina) EDITORAS: Rosina Soler y Nélida Pal CARTOGRAFÍA: Cecilia Palacios (WCS Argentina) DISEÑO EN INFOGRAFÍAS: Eugenia Zavatteri (WCS Argentina) LINK PARA DESCARGA GRATUITA: https://cadic.conicet.gov.ar/cientificas-del-conicet-actualizan-su-catalogosobre- ballenas-jorobadas-en-el-canal-beagle https://argentina.wcs.
En las aguas frías del canal Beagle, habita un grupo de peces que a menudo pasa desapercibido: los zoárcidos (familia Zoarcidae). Se les conoce como “viudas”, un nombre popular que alude a su piel oscura, característica que se asocia con el luto. Con más de 300 especies repartidas en 60 géneros en todo el mundo, se han adaptado a un rango de profundidades que va desde la zona intermareal hasta aguas de mayor profundidad.
FIGURA 1. Parte de la diversidad de zoárcidos (peces “viudas”) encontrados en el canal Beagle. A. Crosostomus chilensis, B. Austrolycus depressiceps, C. Dadyanus insignis, D. Austrolycus laticinctus. Fotos: Modificado de Mariano Rodríguez – Argentina Submarina.
En el Mar Argentino, y en particular en las costas de la Patagonia, los zoárcidos están excepcionalmente bien representados (19 géneros y 27 especies). La región alberga una riqueza de especies endémicas, lo que significa que solo se encuentran allí y en ninguna otra parte del mundo. Su papel en el ecosistema es fundamental al alimentarse de organismos pequeños y, a su vez, servir de comida a depredadores más grandes; los zoárcidos actúan como un eslabón clave que controla las poblaciones y mantiene el equilibrio de toda la red alimentaria marina. El canal Beagle ofrece un hábitat único para los zoárcidos (FIGURA 1), donde especies como el Austrolycus depressiceps y A. laticinctus se encuentran entre las más abundantes. Podemos encontrar especies que alcanzan tamaños máximos de 30 cm (Argentinolycus elongatus, Crosostomuschilensis, Dadyanus insignis) y otras que son de mayor porte, llegando a superar los 80 cm (A. depressiceps, A. laticinctus). Las especies más pequeñas se alimentan principalmente de invertebrados. Por otro lado, las especies de mayor tamaño complementan su dieta con peces y cangrejos. Sus depredadoresincluyen al tiburón espinoso (Squalus acanthias), el cormorán imperial (Phalacrocorax atriceps), el torito de los canales (Cottoperca trigloides) y el salmón chinook (Oncorhynchus tshawytscha), también conocido como salmón rey.
FIGURA 2. Cuidado parental en Argentinolycus elongatus. La pareja cuida de la puesta de huevos durante su desarrollo. A. Huevos, B. Padres y huevos, C. Larva recién eclosionada, D. Larva de 30 días con el vitelo totalmente reabsorbido. E. Padre con los juveniles. Fotos: B. y E. Mariano Rodríguez – Argentina Submarina.
Durante el otoño, las hembras utilizan la zona intermareal (la franja de playa que sube y baja con la marea) y la zona submareal (la zona que siempre está bajo el agua, inclusodurante la marea baja) para anidar. Allí, depositan sus huevos bajo rocas estables, protegiéndolos de depredadores y de las fuertes corrientes. Los progenitores permanecen siempre cerca, defendiendo la puesta de otros peces carnívoros (FIGURA 2), como el diablito de los canales (Harpagifer bispinis) y la nototénia (Patagonotothen cornucola), que viven en las mismas pozas intermareales. Los zoárcidos desovan huevos bentónicos bastante grandes (5 mm de diámetro) y adheridos entre sí (FIGURA 2A). A lo largo de todo el desarrollo, los progenitores permanecen en el nido acondicionando la puesta (FIGURA 2B). Cuando eclosionan, las larvas están muy desarrolladas con una gran cantidad de vitelo, reserva nutritiva que les dificulta la natación (FIGURA 2C), pero los nutre durante casi 30 días. Cuando este vitelo es totalmente reabsorbido, las larvas se asemejan ya a un estadio juvenil con una pigmentación similar al adulto (FIGURA 2D). Aún como juvenil, es común observarlos en cercanías de sus progenitores (FIGURA 2E). Las viudas no poseen importancia comercial en la actualidad; sin embargo, evidencias arqueológicas indican que, hace aproximadamente 6000 años antes del presente, estas especies eran capturadas y consumidas por los habitantes originarios de Tierra del Fuego.
Los mamíferos carnívoros son animales conocidos por comer carne, y durante su evolución surgieron adaptaciones a esta dieta, como mandíbulas especializadas con dientes caninos muy desarrollados. En su mayoría son depredadores, lo que permite que se establezcan interacciones entre especies, regulando las poblaciones presa y manteniendo los flujos de materia y energía del ambiente.
Este gran grupo incluye a los comúnmente conocidos como felinos (gatos), cánidos (perros y zorros), úrsidos (osos), pinnípedos (focas y lobos marinos) y mustélidos (hurones, nutrias, y todos esos “bichos peludos” de cuerpo alargado y patas cortas). Además de sus habilidades para cazar, los carnívoros son animales inteligentes con los que las personas podemos generar lazos, que han llevado a la domesticación de algunas especies, pero también a que muchas otras especies silvestres dependan de la presencia de personas para alimentarse o refugiarse.
En la Isla Grande de Tierra del Fuego (TDF) tenemos seis especies de carnívoros (FIGURA 1): dos nativas y cuatro introducidas, las cuales también se encuentran en el Parque Nacional Tierra del Fuego (PNTF). Esta área protegida se ha transformado en un refugio socioecológico para las especies nativas con poblaciones en buen estado y menor afectación por parte de las especies introducidas y las personas. Desde el Grupo Conservación, Investigación y Manejo de Fauna (CIMaF, perteneciente al ICPA-UNTDF y CONICET), trabajamos desde 2005 en conjunto y sinergia con personal técnico y guardaparques del PNTF y la Dirección Regional Patagonia Austral, abordando distintas temáticas relacionadas con la conservación de las especies nativas y el manejo de las especies introducidas mencionadas.
FIGURA 1. Mamíferos carnívoros presentes en el PNTF. Huillín. Zorro colorado fueguino. Visón americano. Zorro gris. Perro doméstico. Gato doméstico.Fotos: Joel Reyero y Emiliano Arona.
Huillín – Lontra provocax Nutria endémica de la Patagonia y único carnívoro nativo semiacuático de TDF. Su población en TDF se encuentra En Peligro Crítico de Extinción, es Patrimonio Natural dde la Provincia (Ley N°1346) y Especie de Vertebrado de Valor Especial (EVVE) para el PNTF.
Zorro gris – Lycalopex griseus Especie nativa del continente que fue traída en 1951 y liberada al norte de TDF para “controlar” la invasión del conejo europeo (Oryctolagus cuniculus), otra especie introducida. El plan fracasó, convirtiéndose en una especie invasora. En TDF utiliza los mismos recursos que el zorro colorado fueguino.
Zorro colorado fueguino – Lycalopex culpaeus lycoides Subespecie endémica de TDF e isla Hoste (Chile), donde es el único carnívoro nativo totalmente terrestre. Se encuentra En Peligro de Extinción y es EVVE del PNTF.
Perro – Canis lupus familiaris Especie doméstica que es un gran problema para la producción y biodiversidad de TDF. Los perros sin control suelen cazar y matar cualquier otra especie, e incluso su sola presencia genera riesgo de transmisión de enfermedades y de cambios de comportamiento en las especies silvestres.
Visón americano – Neogale vison Mustélido introducido en los 1940s en criaderos para peletería. Muchos individuos escaparon o fueron liberados, invadiendo TDF y otras islas. Depredador voraz que se alimenta de aves, roedores, peces y crustáceos, y utiliza los mismos recursos que el huillín. Además, es capaz de transmitir enfermedades a otros carnívoros y a las personas. Incluso se destaca como un posible vector del virus del COVID-19 (SARS-COV-2).
Gato – Felis catus Especie doméstica sin poblaciones silvestres, pero que genera un problema ambiental ya que muchos individuos “salen a dar una vuelta” por varias horas, incluso días, durante las cuales depredan sobre la biodiversidad nativa, principalmente aves. Los gatos domésticos cuyos dueños les permiten andar libremente, son los responsables del mayor número de aves muertas en el mundo.
¿DÓNDE ESTÁN? Para conocer dónde están los animales, que son difíciles de ver porque se esconden, tenemos que buscar señales de su presencia, como huellas y defecaciones y usar cámaras fotográficas automáticas de monitoreo no invasivo (“cámaras trampa”). En general, la cercanía a Ushuaia y la presencia de personas determinó la distribución de los carnívoros (FIGURA 2).
FIGURA 2. Distribución de carnívoros en el PNTF.
El zorro colorado fueguino se distribuye principalmente hacia el oeste y norte del PNTF, con algunos individuos en el área de uso público que evitaron las zonas con perros y zorros grises, y también los horarios de caminata de personas. Un caso particular se observa con individuos asociados a los estacionamientos, probablemente afectados por la costumbre de las personas de querer alimentarlos. Esta práctica es altamente nociva para estos individuos, que corren riesgo de enfermarse por consumir alimentos no adecuados y podrían verse afectadas sus habilidades de caza (principalmente en los individuos jóvenes), afectando sus posibilidades de supervivencia a futuro, por ejemplo, durante invierno cuando hay menos personas para alimentarlos.
FIGURA 3. Patrones de actividad diaria del huillín en el PNTF en ausencia (izquierda) y presencia (derecha) de personas.
El huillín es una nutria tímida, altamente afectada por la presencia humana, que vive en las costas. La mayoría de sus territorios están en la reserva estricta hacia el límite con Chile. Interesantemente, encontramos que, en las pocas madrigueras en la zona de uso público, los huillines se ven obligados a cambiar sus horarios de actividad diaria para evitar encontrarse con las personas (FIGURA 3). Por este motivo, es importante utilizar solo los senderos habilitados, y no caminar por la línea de costa en sectores que no está permitido (como bahía Cucharita, fuera de la senda Costera, etc.).
FIGURA 4. Dieta del visón americano en presencia y ausencia del huillín donde se observa un cambio para evitar competir con la nutria nativa.
Perros y zorros grises se distribuyeron principalmente en la franja del límite del PNTF con Ushuaia, aunque ambas especies se encuentran hasta el río Lapataia y el lago Acigami. Mientras que los zorros son individuos silvestres en claro proceso de invasión biológica, los perros encontrados en el PNTF son callejeros o mascotas sin supervisión. Por ejemplo, hace unos años un grupo de cuatro perros, con collar y chip de identificación, entraron al PNTF y mataron a un guanaco. El único registro de un gato doméstico en el parque se realizó mediante cámara trampa sobre la senda Costera en el sector cercano a la ruta nacional.
El visón americano ha invadido todo el PNTF, ocupando ríos, lagos y la costa marina. Implica un alto riesgo para el ensamble de carnívoros por el contagio de enfermedades, y aún más alto sobre las aves por depredación, pero nuestros estudios permitieron determinar que el huillín podría “ganarle en la competencia” por recursos (FIGURA 4).
MONITOREAR PARA CONSERVAR Desde 2006, el PNTF lleva adelante el único monitoreo a largo plazo de la población costero-marina de huillín del mundo, que ha permitido entender su dinámica en el tiempo, apoyar la toma de decisiones y orientar investigaciones para mejorar su conservación. Luego de 20 años, sabemos que el PNTF ha logrado mantener estable la población más sana que tenemos de huillín en TDF, siendo el único sitio donde no decrece. Gracias a este monitoreo hemos registrado los primeros eventos de reproducción en la región (FIGURA 5), pudimos estudiar qué comen y dónde viven, analizar sus comportamientos ante distintas situaciones y sus patrones de actividad diarios, entre estaciones y a lo largo de los años.
FIGURA 5. Hembras de huillín con crías en el PNTF.
MANEJAR PARA CONSERVAR Durante los últimos años hemos llevado adelante una investigación que pone a prueba un plan piloto de manejo del visón americano, para minimizar sus impactos sobre la fauna nativa (FIGURA 6). Mediante dispositivos especializados para evitar el sufrimiento de los animales, se capturan y remueven individuos de visón de ciertas áreas, poniendo a prueba distintos diseños para evaluar el más efectivo. Además, estamos analizando la recuperación de las especies nativas tras estas remociones. También, como parte de un programa nacional de vigilancia epidemiológica, estamos estudiando si los individuos capturados portan alguna enfermedad o parásito que puedan afectar a otros carnívoros y/o a las personas.
Si bien las áreas protegidas son de gran importancia para la conservación de los carnívoros nativos y el manejo de los introducidos, es importante resaltar que todas estas especies suelen tener distribuciones extensas y territorios que normalmente superan los límites de las áreas protegidas. En este sentido, el trabajo para la conservación debe realizarse de manera integral, interdisciplinaria y en conjunto tanto dentro como fuera de las áreas protegidas.
FIGURA 6. Tareas de campo y laboratorio para el manejo y vigilancia epidemiológica de visón americano en el PNTF.
GLOSARIO
DEPREDADOR: animal que caza y se alimenta de otros animales para su subsistencia. ESPECIE NATIVA: especie originaria de una región que comparte una historia evolutiva con las demás especies originarias. ESPECIE ENDÉMICA: especie nativa que sólo se encuentra en un área geográfica específica. ESPECIE INTRODUCIDA: especie no nativa que ha sido transportada directa o indirectamente por acción humana fuera de su distribución original. ESPECIE INVASORA: cuando una especie introducida logró establecerse y reproducirse en un nuevo sitio, generando impactos en la biodiversidad, la producción, la salud y la sociedad. Este proceso se conoce como “invasión biológica”.
Si bien las áreas protegidas son de gran importancia para la conservación de los carnívoros nativos y el manejo de los introducidos, es importante resaltar que todas estas especies suelen tener distribuciones extensas y territorios que normalmente superan los límites de las áreas protegidas. En este sentido, el trabajo para la conservación debe realizarse de manera integral, interdisciplinaria y en conjunto tanto dentro como fuera de las áreas protegidas.
Muestreos de plancton en el Parque Nacional Tierra del Fuego
El término plancton abarca una gran diversidad de organismos, mayormente microscópicos, que, debido a su escasa capacidad de movimiento, dependen de las corrientes para desplazarse.Dentro de este grupo encontramos tanto organismos vegetales (fitoplancton) como animales (zooplancton), que habitan en ambientes de agua dulce y marinos. Su estudio es fundamental, ya que forman la base de la red trófica acuática, alimentando a peces, moluscos y otros organismos. Además, el fitoplancton no solo produce una gran parte del oxígeno que respiramos, sino que también desempeña un papel clave en la regulación del clima al absorber dióxido de carbono.
Como parte de mi investigación doctoral, estudio estos organismos en distintos sitios donde los ríos desembocan en el canal Beagle. En zonas donde confluyen el agua dulce y el mar, estas comunidades pueden brindarnos información valiosa sobre la biodiversidad y los efectos de factores ambientales como la temperatura y la salinidad.
FIGURA 1. Mapa del área de estudio. A. PNTF, ubicado en la parte suroeste de la Isla Grande de Tierra del Fuego (Argentina). B. Imagen satelital que muestra la llanura de marea. El punto rojo indica el sitio de muestreo en la desembocadura del río Ovando dentro del PNTF.
Uno de mis sitios de estudio favorito se encuentra en la desembocadura del río Ovando, en bahía Lapataia, dentro del PNTF (FIGURA 1). Cada mes realizo salidas de muestreo, recorriendo el área en distintas estaciones del año y observando cómo el paisaje cambia con el tiempo (FIGURA 2). Para recolectar las muestras de plancton utilizo diferentes redes especializadas: una más pequeña para fitoplancton, otra de tamaño intermedio para zooplancton, y una de mayor tamaño para larvas de peces (FIGURA 3). Las redes de plancton atrapan a los organismos gracias a su diseño en forma de cono y al uso de una malla fina. Cuando la red se arrastra por el agua, ésta fluye a lo largo del cono. A medida que el agua circula, pasa a través de la malla compuesta por pequeños poros que permiten el paso del agua, pero retienen a los organismos que son más grandes que dichas aberturas. De esta manera, el plancton queda atrapado y es arrastrado hasta el extremo final de la red, donde se encuentra un recipiente colector. Allí se acumulan todos los organismos retenidos durante la colecta.
FIGURA 2. Variación estacional. Mismo lugar de muestreo en invierno y en verano.
FIGURA 3. Redes utilizadas para colectar muestras de plancton.
FIGURA 4. Colecta de las muestras de plancton. Arrastre de las redes dentro del agua.
Para la toma de muestras, uso trajes wader y, junto con otra persona, arrastramos manualmente las redes en la zona cercana a la desembocadura, recorriendo aproximadamente 100 metros en paralelo a la costa, repitiendo el procedimiento tres veces (FIGURA 4). Además de recolectar organismos, también registro diferentes propiedades del agua utilizando un multiparámetro, con el que mido temperatura, salinidad, pH, entre otras variables (FIGURA 5). También tomo muestras de agua para analizar la concentración de nutrientes disueltos y de clorofila a, que sirve como indicador de la abundancia de fitoplancton.
FIGURA 5. Toma de datos con un multiparámetro.
Todas las muestras son trasladadas al Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), donde se procesan y analizan para identificar la composición del plancton y de esta manera, comprender su rol en el ecosistema del canal Beagle.
DESCRIPCIÓN Y COMPORTAMIENTO El canelo es un árbol de lento crecimiento con un tronco cilíndrico y recto que puede alcanzar hasta 20 m de altura. Es una planta de resistencia y de historia, ya que su sistema para transportar el agua es similar al de plantas muy antiguas, lo que nos da cuenta de que pertenece a un linaje primitivo. Su copa, generalmente densa y de forma piramidal, posee un follaje siempreverde. Este árbol sobresale por su corteza de color gris claro y sus delgadas ramas de donde crecen hojas simples de manera alternada. Las hojas pueden medir entre 5-15 cm y un rasgo distintivo de estas es la diferencia de color entre ambas caras: la superior, de un tono verde oscuro, mientras que la inferior muestra un matiz blanquecino. Sus hojas desprenden un agradable aroma y al morderlas se percibe un sabor picante que invita a apreciar este árbol con todos los sentidos. Tiene de 4 a 6 flores pequeñas sostenidas por largos pedúnculos que se agrupan en forma de paraguas. Las flores son blancas, brillosas, simétricas y hermafroditas (FIGURA 1). Estas pequeñas flores hermafroditas se agrupan en forma deparaguas sostenidas por largos pedúnculos. El fruto es una baya de alrededor de 1 cm de diámetro y de forma ovalada. Su color es claro con manchas negras que le dan un aspecto similar al huevo de codorniz (FIGURA 2). En su interior, contiene entre 5 a 8 semillas con forma semilunar de color negra, lisa y brillante.
FIGURA 1. Flor de canelo con órganos masculinos y femeninos.
DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT Drimys winteri es una especie que crece en bosques andino patagónicos de Chile y el Sur-Oeste de Argentina. En el extremo sur de Tierra del Fuego se desarrolla una variedad particular: Drimys winteri J.R. Forst. & G. Forst. var. Winteri. Esta especie prospera en suelos jóvenes, principalmente en áreas costeras y sombrías, donde la humedad y la acumulación de materia orgánica favorecen su establecimiento. Se encuentra asociada al bosque de Nothofagus, creciendo bajo del bosque siempre verde de guindo (Nothofagus betuloides), junto al notro (Embothrium coccineum) y la leña dura (Maytenus magellanica) (FIGURA 3). Se lo puede encontrar desde Península Mitre hasta el PNTF por la costa del canal Beagle (FIGURA 4). En isla de los Estados, el relieve y la cercanía al océano generan un ambiente extremadamente húmedo, por lo que puede formar bosques densos y puros.
FIGURA 2. Frutos de canelo sostenidos por pedúnculos.
FIGURA 3. Fotografía en el PNTF donde el color verde del canelo contrasta con el bosque caducifolio de Nothofagus.
FIGURA 4. Mapa de la distribución de canelo y bosques nativos en Tierra del Fuego, Argentina.
REPRODUCCIÓN La reproducción del canelo comienza con la floración, que se extiende aproximadamente desde septiembre hasta marzo. Posteriormente, la maduración de los frutos ocurre entre febrero y abril. Su principal mecanismo de propagación es la reproducción sexual a través de semillas, por eso es tan importante conservarlas, aunque también posee la capacidad de regenerarse asexualmente mediante yemas adventicias en sus raíces.
Se ha observado que el canelo presenta una variabilidad en la producción de semillas. Es decir que tiene años de alta producción, seguidos por períodos de baja o moderada fructificación. Esta tendencia cíclica en la producción resulta interesante para implementar estrategias de manejo que favorezcan la regeneración y el establecimiento del bosque.
CONSERVACIÓN El canelo es un Producto Forestal No Maderero de gran importancia. Tanto sus hojas, su corteza y frutos tienen usos medicinales, nutricionales y gastronómicos debido a los metabolitos secundarios que le otorgan aromas, sabores y propiedades farmacológicas particulares. Si bien el canelo se incorporó recientemente al código alimentario, es necesario asesorarse con el Ministerio de Producción y Ambiente de la Provincia para su recolección.
En los últimos años el uso del canelo se ha popularizado de gran manera, lo que llevó a una explotación creciente en forma de recolección informal en su estado silvestre, en especial en aquellos sitios cercanos a senderos turísticos o centros urbanos. Esta explotación informal y sin control puede provocar impactos negativos en la renovación de las poblaciones de canelo, alterando su abundancia y la biodiversidad asociada a ellos.
USO ANCESTRAL La lectura de fuentes etnográficas, etnobotánicas e indígenas posibilitan inferir los usos de la savia, semilla, corteza y madera del canelo con fines alimenticios, medicinales y tecnológicos. El uso alimenticio corresponde al consumo de su savia en estado fresco. Con respecto al empleo medicinal se ha identificado su uso por los selk´nam para lavados de cabello y combatir la caspa a partir de su decocción. En tanto, la sociedad yagan empleaba sus hojas y su corteza para tratar al estómago, las úlceras, al corazón y los trastornos circulatorios. Utilizaban su savia y semillas para el tratamiento del dolor de muela aplicando directamente sobre muelas o dientes, como así también como purgante a partir de masticar sus hojas. Estos datos indican el uso del canelo como analgésico y antiséptico, entre otros. Con respecto a lo tecnológico, se empleaba su madera para la fabricación de mangos de arpones, ya que al ser pesada logra hundirse fácilmente.
CURIOSIDADES Los principales responsables del aroma, sabor y propiedades medicinales del canelo son los metabolitos secundarios. Estos compuestos, producidos por las plantas, cumplen funciones esenciales en su defensa, interacción ecológica y adaptación al ambiente. Algunos metabolitos secundarios pueden afectar negativamente el consumo, la palatabilidad, la digestibilidad, la absorción de nutrientes o incluso la salud del consumidor. En contraste, otros metabolitos secundarios son parte fundamental para la propagación y supervivencia de diferentes especies vegetales. Esto evidencia la capacidad de las plantas para interactuar con su entorno y adaptarse a través de relaciones simbióticas con otros organismos.
Desde hace décadas, en los establecimientos ganaderos de Tierra del Fuego los perros asilvestrados se han convertido en un tema de gran preocupación. Los ataques a los rebaños ovinos son una de las consecuencias más visibles y perjudiciales de la presencia de estos animales en la ruralidad, y si bien este fenómeno es bastante conocido, muchas veces no es comprendido en su real dimensión. Intentaremos entonces ponerle La Lupa encima para contribuir a lograrlo.
¿Qué es un perro? ¿Cómo llegan a las estancias? ¿Sólo atacan a las ovejas? ¿Qué rol tienen los habitantes de las ciudades en esta problemática?
DEL LOBO AL PERRO DOMÉSTICO
El perro comenzó a diferenciarse del lobo hace más de 15 mil años, como consecuencia de la aparición de un nuevo nicho ecológico: la acumulación de residuos de los primeros asentamientos humanos. Allí, la comida era abundante y permanente, aunque en contrapartida, era de mala calidad y demasiado cercana a los humanos. En su aprovechamiento, los lobos ya no necesitaban defender un territorio ni cooperar para la caza o para la crianza de los cachorros. Así, a lo largo de las generaciones, la selección natural modeló a partir de este nuevo nicho ecológico individuos con poca o nula territorialidad, menor tamaño corporal y del cerebro, y sobre todo una enorme tolerancia a la presencia humana. En una relación de comensalismo con el ser humano, estos animales ya eran genéticamente perros, pero no perros domésticos. Para que un individuo sea doméstico, debe generar un vínculo social con el ser humano durante su desarrollo temprano. En el perro, durante las primeras 16 semanas. Y entonces… …alguien se llevó un cachorro de “perro comensal” y lo crió en la casa. El cachorro obtuvo sustento y la persona obtuvo compañía. Sin saberlo, estos dos individuos entablaron así una relación mutualista, hoy ya milenaria, que llamamos domesticidad. Cabe recalcar entonces que la domesticidad, entendida como la habilidad de un individuo para vivir en el ámbito doméstico, tiene una componente genética (es decir heredada) y una componente ambiental (es decir aprendida por cada individuo durante su desarrollo). Concretamente, un lobo criado entre seres humanos no es un perro doméstico. Y un perro criado sin vínculo con el ser humano, tampoco lo es, sino que es un perro asilvestrado o cimarrón (FIGURA 1).
FIGURA 1: Jauría asilvestrada capturada con cámara trampa en Estancia Guazú Cué.
EL PERRO MODIFICADO: LAS RAZAS
Entonces, y ya en el ámbito de la domesticidad, ciertos comportamientos y rasgos físicos de estos animales resultaban más útiles para algunas tareas. Así, dirigiendo la reproducción a favor de tales caracteres, el humano logró obtener diferentes razas de perros para la caza, la protección, el arreo, el tiro de trineos y para tantas otras funciones. El otrora comensal se volvió así un excelente colaborador. En este camino, la selección artificial resaltó fuertemente algunos rasgos deseados, en tanto borró casi por completo la expresión de otros. Las diferencias entre razas son enormes, siendo las morfológicas fácilmente observables, como las que existen entre un gran danés y un chihuahua, cuya apariencia podría sugerir que pertenecen a especies distintas. Sin embargo, las diferencias en comportamiento, a priori menos evidentes, son igualmente profundas y no deben subestimarse.
EL PERRO SUELTO
Los caracteres de las diferentes razas, finamente adaptados para ayudar al humano en funciones específicas, resultan exagerados y disfuncionales en un animal silvestre. Así, ante la ausencia de conducción por parte del humano, la actividad del perro es una mezcla de juego y carroñeo. Los vemos en las ciudades correr a un automóvil en la calle, ladrarle, o romper bolsas de basura. Del mismo modo, en el medio natural y rural, cansan y lastiman animales, sin terminar de matarlos ni consumirlos.
Libre en el ambiente, el perro es difícil de clasificar. Su morfología permite a los perros medianos y grandes actuar como predadores, pero el resultado de sus acciones refleja claramente su origen como predador alterado por el humano, tal como se ha descrito hasta aquí. Los perros recorren decenas de kilómetros en grupos numerosos, causando un daño desordenado y en exceso a muchos animales, sin el objetivo directo de obtener alimento. Finalmente se alimentan como carroñeros oportunistas sobre guanacos o ganado muerto que no ha sido retirado del campo, e incluso animales muertos a la vera de la ruta (FIGURA 2).
FIGURA 2: Perro asilvestrado juvenil consumiendo un guanaco en Estancia La Catalana. Foto: Ralph Roberts.
¿CUÁL ES LA SITUACIÓN EN TIERRA DEL FUEGO?
En la Patagonia continental, con su ganadería extensiva, las pérdidas de animales provocadas por perros sueltos son frecuentes en las áreas periurbanas. En este contexto, los perros suelen mantener un patrón de movimiento de ida y vuelta entre zonas urbanas y rurales. En Tierra del Fuego la situación es diferente. Aquí el perro se ha extendido más allá de los espacios periurbanos, para establecerse y reproducirse exitosamente en áreas rurales y naturales. La FIGURA 3 muestra la evolución de su presencia en el período 1990-2014 y la detección de cachorros nacidos en 2012/13 según la percepción de los productores ovinos de la provincia.
FIGURA 3: Evolución de la presencia del perro según productores ovinos en el período 1990-2014 y detección de cachorros nacidos en el campo en 2012/13 (nidos).
FIGURA 4: Persecución de un perro asilvestrado al ganado ovino en Estancia Guazú Cué.
La persistencia y volumen de los daños sobre ovinos (FIGURA 4) llevaron al abandono de la actividad, para sustituirla por ganadería bovina, la cual presenta una menor vulnerabilidad a los ataques. La distribución geográfica de esta decisión estuvo íntimamente ligada al ecotono, como lo muestra la FIGURA 5 hasta 2014. De esta manera se perdió la mitad del stock ovino provincial. Entre 2014 y 2024, la expansión territorial de los perros no avanzó sobre la estepa, y los establecimientos de esa zona continúan produciendo ovinos. Sin embargo, el retiro de las ovejas del ecotono no hizo disminuir la población de perros. Por el contrario, mediciones realizadas a partir de la instalación de cámaras trampa entre 2018 y 2023 denotan un fuerte aumento de la población canina en el bosque. Esto permite inferir que el bosque de ñire resulta un ambiente fundamental para sustentar a las poblaciones de perros. Pero ¿qué otros factores están involucrados con este fenómeno?
FIGURA 5: Establecimientos que han sustituido la ganadería ovina por ganadería bovina para el año 2014.
En ausencia de otros grandes predadores, como ocurre en el resto de Patagonia con el puma, por ejemplo, el perro ha podido avanzar y colocarse en el máximo escalón de la cadena alimenticia, erigido en predador tope (y torpe) en el ambiente natural. Así, además de atacar a la producción ovina, los perros acosan y atacan de manera recurrente a las poblaciones de guanacos, tal como se ha podido registrar mediante el uso de cámaras trampa (FIGURA 6). Aunque la depredación es el impacto más evidente, los perros también causan perturbaciones no letales en la fauna como cambios de comportamiento mediados por el miedo, competencia, transmisión de enfermedades, entre otras. En Tierra del Fuego, los únicos carnívoros terrestres son el zorro colorado fueguino (Lycalopex culpaeus lycoides) y el zorro gris (Lycalopex gymnocercus). Evidentemente, estos solitarios depredadores no representan gran competencia para las prolíficas jaurías asilvestradas. El zorro colorado, es una especie endémica que se encuentra en peligro, y no ha sido observada durante cinco años de estudio. Autores sugieren que fueron desplazados hacia el sur debido a al avance de la producción ganadera y luego por la introducción de –y las interacciones con– el zorro gris, introducido en 1951 para combatir la invasión de conejos. Su distribución actual se limita a la región de bosque cordillerano y este aislamiento geográfico podría agravarse aún más con el continuo aumento y avance de los perros en todo el ecotono, por lo que se requiere importante atención.
FIGURA 6: Acoso y persecución de perros asilvestrados a guanacos en Estancia Laura.
¿QUÉ ROL TENEMOS EN ESTA PROBLEMÁTICA?
Frente a las mordeduras mordeduras y de la dispersión de basura en los centros urbanos, del impacto en la biodiversidad, de la enorme pérdida que significa la desaparición de la producción ovina luego de 100 años, de su genética, sus instalaciones, su gente, su saber, y la riqueza generada para una sociedad, cabe preguntarse ¿por qué continúa aumentando la población de perros?. El perro doméstico constituye una parte integral de nuestra sociedad, pero la tenencia irresponsable y la falta de control en las ciudades permite que estos animales se adentren en ambientes naturales y se reproduzcan sin restricciones. Este artículo busca dimensionar el problema y promover una reflexión comunitaria. Es crucial que los dueños de perros tomen conciencia y que, como sociedad, evitemos que estos animales deambulen libremente. Debemos colaborar con las autoridades e instituciones locales en programas de control efectivos.
La situación es crítica. Sin medidas efectivas y un cambio real en nuestra actitud, estaremos condenando la seguridad, la salud pública, la fauna nativa, la producción ganadera y la tradición ovina a daños irreversibles.
GLOSARIO
NICHO ECOLÓGICO: condiciones ambientales, recursos y relaciones que permiten a una especie o población desarrollarse en su hábitat.
COMENSALISMO: relación ecológica entre dos especies en la que una se beneficia sin afectar a la otra.
MUTUALISMO: relación ecológica entre dos especies en la que ambas obtienen beneficios.
PREDADOR TOPE: especie que se encuentra en la cima de la red trófica y se alimenta de otras especies del ecosistema.
ECOTONO: zona de transición entre ambientes, en el caso de Tierra del Fuego, entre la estepa y el bosque cordillerano.
ARTÍCULO PRINCIPAL. Perros asilvestrados en Tierra del Fuego: un problema con soluciones ciudadanas. Autores: Emiliano Arona, Sebastian Cabeza y Paula Rodríguez. La Lupa Nº 25, diciembre 2024, 16-21, 2796-7360.
Las microalgas del género Tetraselmis son organismos unicelulares fotosintetizadores, reconocidos por sus aplicaciones como alimento vivo en acuicultura. Sus parámetros de crecimiento varían según las condiciones del cultivo (por ejemplo, el medio de cultivo empleado, el fotoperiodo o la salinidad). En la microfotografía observamos un cultivo de Tetraselmis sp., donde se aprecian sus cuatro flagelos (indicados con flechas rojas) y los cloroplastos en su interior, orgánulos verdes que contienen clorofila, el pigmento responsable del color verde intenso de las microalgas.
CIENCIA EN FOCO Tetraselmis sp. Autores: Eloísa Mariana Giménez y colaboradores. La Lupa Nº 25, diciembre 2024, 22, 2796-7360.
Observando el paisaje fueguino, las castoreras se destacan como manchas grises (FIGURA 1A), donde los árboles están muertos y crece poco en el suelo inundado. En cambio, en el hemisferio norte, las castoreras típicamente son manchas verdes, debido a la vegetación que crece en ellas y a su alrededor. ¿Por qué el impacto es tan distinto en cada ecosistema? La diferencia clave entre las castoreras sudamericanas y norteamericanas es la comunidad vegetal. En Norteamérica, los castores se encuentran en todo tipo de ecosistema, con mucha variedad de plantas. Se alimentan preferentemente de los géneros Populus (álamos) y Salix (sauces). Estos árboles tienen una capacidad impresionante para reproducirse de manera vegetativa, es decir, que pueden crecer y reproducirse después de ser cortados, brotando de un tocón, raíces, o una rama cortada. En Tierra del Fuego (TDF), los bosques están dominados principalmente por árboles del género Nothofagus, de crecimiento lento, que no resisten la inundación (FIGURA 1B). De las especies aquí encontradas, solo N. antarctica (ñire) puede regenerarse vegetativamente. Sin embargo, su tasa de crecimiento es más baja que las salicáceas (álamos y sauces). Por esto, los bosques de Nothofagus tardan mucho más en recuperarse, en comparación con los bosques de salicáceas que pueden regenerarse y crecer rápidamente. Los árboles muertos por la inundación en Sudamérica les confieren a las castoreras este aspecto más “gris,” mientras que un dique de castor en Norteamérica es tierra viva y verde (FIGURA 2A, 3E).
FIGURA 1. A. Castorera en estancia Rio Apen, donde se observa el “aspecto grisáceo” de los árboles muertos. Foto: Emiliano Arona. B. Árboles muertos en una castorera vieja en el Parque Nacional TDF.
FIGURA 2A. Dique de castor en el parque nacional Yellowstone, EEUU. Se observa la vegetación creciendo sobre el mismo.
2B.Rana luteiventris, habitante común de las castoreras.
2C. Agelaius phoeniceus, un ave habitual en los cuerpos de agua en Norteamérica
Los ecosistemas de Norteamérica tuvieron 6 millones de años para evolucionar con el castor de hoy, y millones más con sus antecesores. Por ende, muchas especies se benefician de sus construcciones: son hábitats críticos para diversas comunidades de invertebrados, aves, anfibios, reptiles, peces y mamíferos (FIGURAS 2, 3). En cambio, los castores llevan menos de 100 años en TDF. Sus impactos, en vez de ser una continuación de una trayectoria evolutiva de millones de años, son perturbaciones. Por ejemplo, en su entorno natural, los castores generan diversos microhábitats acuáticos que promueven más diversidad de invertebrados. Pero en TDF, introducen un exceso de materia orgánica al agua, aumentando el alimento para los invertebrados, pero disminuyendo su diversidad por tapar los microhábitats de los que dependen. Este patrón, en el que las castoreras fomentan la dominancia de distintos grupos y cambian la composición de la comunidad, se ve repetido en las aves y especialmente en las plantas, donde sus actividades permiten el establecimiento de especies invasoras o exóticas.
FIGURA 3. A. Animales vistos frecuentemente en castoreras de los parques nacionales Yellowstone y Grand Teton, EEUU. E. Una castorera en el parque nacional Grand Teton, EEUU, con abundante vegetación herbácea. Por detrás se observan numerosos sauces (Salix spp.).
A. Ganso con juveniles (Branta canadensis).
B. Garza azul (Ardea herodias).
C. Alce con su cría (Alces alces).
D. Nutrias del río (Lontra canadensis).
El caso del castor norteamericano ilustra bien por qué las especies invasoras son tan dañinas: introducen desafíos para que los cuales las comunidades nativas no han coevolucionado y a los que no pueden adaptarse en el corto plazo.