El Cementerio de los Antiguos Pobladores de Ushuaia
Museo a cielo abierto y patrimonio cultural de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur

Existen varias razones por las cuales los cementerios son considerados “museos a cielo abierto”. Entre ellas, se destacan su valor histórico, cultural, artístico y simbólico. En cuanto al patrimonio cultural y artístico, los cementerios contienen una rica diversidad de estilos arquitectónicos, esculturas, pinturas y monumentos funerarios, que reflejan las tendencias artísticas de diferentes épocas. Muchos de estos monumentos son obras de importantes escultores y arquitectos, lo que convierte a los cementerios en espacios de interés artístico y estético.
En este sentido, si bien el Antiguo Cementerio de Ushuaia no posee estilos arquitectónicos similares a los del resto de la Argentina de principios del siglo XX, tuvo su propia identidad debido a las diversas migraciones, en particular españolas y chilenas, que se asentaron in la ciudad. Entre las primeras manos de obra que participaron en la construcción de esta necrópolis se encuentran la de los presos, que cumplían condena bajo un régimen de trabajo forzado. Su arquitectura era rústica, predominando el uso de chapa y madera. Las tumbas estaban marcadas con cruces, las negras identificaban a los reclusos (PORTADA).


Posteriormente, con el cierre del presidio y la llegada de la inmigración italiana, comenzaron a aparecer construcciones de cemento. Durante muchos años, la arquitectura de este cementerio no experimentó grandes variaciones, lo que se reflejó en la sencillez de sus sepulcros. Además de las tumbas de madera, se erigieron otras construidas con roca pizarra local, unidas mediante una argamasa compuesta por cal, arena y arcilla (FIGURA 1).
Este mismo sistema constructivo fue empleado en el Presidio y Cárcel de Reincidentes, así como en una residencia destinada a sus autoridades, posteriormente adquirida en 1911 por el Banco Nación y actualmente sede funcional del Museo del Fin del Mundo. Muchas de ellas han sido modificadas por distintas circunstancias.
El Antiguo Cementerio Municipal de Ushuaia no fue el primero que se estableció en Tierra del Fuego AeIAS, Argentina. Si bien los primeros habitantes de estas latitudes fueron, sin duda, los pueblos originarios, sus prácticas funerarias eran muy distintas a las europeas. Ante los distintos asentamientos de la Misión anglicana, se estableció un cementerio en Bahía Golondrina. Hacia 1896 ya se contemplaba la existencia de un cementerio municipal; sin embargo, fue recién en 1910 cuando se inauguró oficialmente el Cementerio de los Antiguos Pobladores (FIGURA 2).
En paralelo, el cementerio de Bahía Golondrina permaneció en uso hasta 1950, tras el establecimiento de la Armada Argentina en ese predio. El Cementerio Municipal de Ushuaia permaneció activo hasta la creación del actual Cementerio Municipal del Mar en 1992. En el año 2000, se prohibieron las inhumaciones en el antiguo cementerio, salvo en determinadas excepciones y en mausoleos familiares. En la década de los noventa se construyó el muro actual del cementerio, con la consigna que tenga alguna de las características de la arquitectura del lugar, esa construcción estuvo a cargo del arquitecto Leonardo Lupiano, cuya obra se preserva hasta la actualidad.
En cuanto a lo histórico y memoria colectiva, los cementerios sirven como testimonio de la historia de una comunidad o nación. Están llenos de tumbas de personajes históricos, políticos, artistas y otras figuras importantes, lo que convierte a estos espacios en una ventana al pasado. La disposición de las tumbas, los epitafios y los mausoleos reflejan las jerarquías sociales, las creencias religiosas y los valores de las sociedades que los construyeron. En este sentido, el antiguo cementerio de Ushuaia contempla varias personalidades importantes para la historia de Tierra del Fuego AeIAS, como el sencillo mausoleo del gobernador Ernesto Manuel Campos (FIGURA 3).

Las placas funerarias y los epitafios en los cementerios son elementos esenciales dentro del patrimonio cultural y simbólico de las necrópolis. Estos textos e inscripciones desempeñan diversas funciones que van más allá de la simple identificación de los difuntos: tienen una importancia artística, histórica y sociológica, ya que ofrecen información valiosa sobre las personas que vivieron en determinadas épocas. A través de estos textos, es posible reconstruir aspectos de la vida cotidiana, el estatus social, las profesiones, e incluso las tradiciones y costumbres funerarias de diferentes épocas. Una de las placas se destaca en el antiguo cementerio municipal de Ushuaia, es la que hace referencia a Luis Pedro Fique (FIGURA 4), la cual pertenece al estilo neoclásico de bronce.



penal de Ushuaia.
Los cementerios también sirven como sitios educativos donde los visitantes pueden aprender sobre el simbolismo funerario, las costumbres relacionadas con la muerte y el duelo, y la evolución de las prácticas funerarias. Esto los convierte en “museos al aire libre”, donde se puede apreciar y estudiar la historia material sin las limitaciones de un espacio cerrado. Si bien el antiguo cementerio de Ushuaia carece de estilos arquitectónicos contemporáneos de su época como Art Decó, Neo Clásico, Neo Gótico, Art Nouveau, Barroco, Renacentista y otros, ni presenta simbología masónica, en él se pueden apreciar estilos artísticos en muchas placas y epitafios.
A modo de conclusión, el Cementerio de los Antiguos Pobladores de Ushuaia es un “Museo a Cielo Abierto” debido a su valor histórico, simbólico y cultural. Este cementerio es un testimonio de la historia de los primeros pobladores de Ushuaia. Las lápidas y placas del Cementerio de los Antiguos Pobladores son ejemplos de un estilo funerario que conserva los rasgos tradicionales de los colonos y descendientes, con inscripciones y símbolos que reflejan las diversas culturas que llegaron a Ushuaia y a Tierra del Fuego AeIAS.
Con respecto al valor patrimonial, los cementerios no son solo lugares de sepultura, sino espacios que concentran un patrimonio cultural y funerario significativo. Contienen tumbas, monumentos, esculturas y mausoleos que son reflejo de las creencias, costumbres y tradiciones de las sociedades que los construyeron. Estos elementos tienen un valor histórico y artístico que convierte a los cementerios en espacios de interés cultural. Esto se refleja en la sepultura de Cayetano Santos Godino, el “Petiso Orejudo” (FIGURA 5). Si bien la misma lleva el nombre de él, contiene restos de los distintos presos fallecidos en el presidio, que fueron removidos cuando se volvió a diseñar el cementerio y su entrada actual sobre avenida Maipú. Allí, muchos turistas dejan clavos a modo de ofrenda como creencia popular.
LECTURA SUGERIDA
Birari, R. (2025). Cementerios, Mausoleos y Patrimonio Funerario Como Museos a Cielo Abierto: Monumentos y Espacios Para La Educación Patrimonial. (2025). EducaMuseo, 4, 1-22. https://revistas.unc.edu.ar/index.php/EducaMuseo/article/view/49560
Lupiano, L. (2006). Conociendo la ciudad. Ushuaia: MMU
Patiño Alonzo, A. y Zanola Frigerio, O. (2005) Memoria. Historia de los cementerios departamento de Ushuaia.
Patrimonio Funerario Mundial (2023). Revista Patrimonio Funerario Mundial.
Rugg, J (2021). Turismo Funerario. Definiciones y principios. Recuperado de: https://eprints.whiterose.ac.uk/183113/2/435441_Texto_
del_art_culo_1776711_1_10_20211130.pdf
ARTÍCULO PRINCIPAL. Cementerio de los Antiguos Pobladores de Ushuaia. Museo a cielo abierto y patrimonio cultural de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Autores: Romina Birari y Sebastian Arias. La Lupa Nº 28, julio 2026, 2-6, 2796-7360.