Pequeños organismos, grandes respuestas

PEQUEÑOS ORGANISMOS, GRANDES RESPUESTAS:

Muestreos de plancton en el Parque Nacional Tierra del Fuego

El término plancton abarca una gran diversidad de organismos, mayormente microscópicos, que, debido a su escasa capacidad de movimiento, dependen de las corrientes para desplazarse.Dentro de este grupo encontramos tanto organismos vegetales (fitoplancton) como animales (zooplancton), que habitan en ambientes de agua dulce y marinos. Su estudio es fundamental, ya que forman la base de la red trófica acuática, alimentando a peces, moluscos y otros organismos. Además, el fitoplancton no solo produce una gran parte del oxígeno que respiramos, sino que también desempeña un papel clave en la regulación del clima al absorber dióxido de carbono.

Como parte de mi investigación doctoral, estudio estos organismos en distintos sitios donde los ríos desembocan en el canal Beagle. En zonas donde confluyen el agua dulce y el mar, estas comunidades pueden brindarnos información valiosa sobre la biodiversidad y los efectos de factores ambientales como la temperatura y la salinidad.

FIGURA 1. Mapa del área de estudio. A. PNTF, ubicado en la parte suroeste de la Isla Grande de Tierra del Fuego (Argentina). B. Imagen satelital que muestra la llanura de marea. El punto rojo indica el sitio de muestreo en la desembocadura del río Ovando dentro del PNTF.

Uno de mis sitios de estudio favorito se encuentra en la desembocadura del río Ovando, en bahía Lapataia, dentro del PNTF (FIGURA 1). Cada mes realizo salidas de muestreo, recorriendo el área en distintas estaciones del año y observando cómo el paisaje cambia con el tiempo (FIGURA 2). Para recolectar las muestras de plancton utilizo diferentes redes especializadas: una más pequeña para fitoplancton, otra de tamaño intermedio para zooplancton, y una de mayor tamaño para larvas de peces (FIGURA 3). Las redes de plancton atrapan a los organismos gracias a su diseño en forma de cono y al uso de una malla fina. Cuando la red se arrastra por el agua, ésta fluye a lo largo del cono. A medida que el agua circula, pasa a través de la malla compuesta por pequeños poros que permiten el paso del agua, pero retienen a los organismos que son más grandes que dichas aberturas. De esta manera, el plancton queda atrapado y es arrastrado hasta el extremo final de la red, donde se encuentra un recipiente colector. Allí se acumulan todos los organismos retenidos durante la colecta.

FIGURA 2. Variación estacional. Mismo lugar de muestreo en invierno y en verano.
FIGURA 3. Redes utilizadas para colectar muestras de plancton.
FIGURA 4. Colecta de las muestras de plancton. Arrastre de las redes dentro del agua.

Para la toma de muestras, uso trajes wader y, junto con otra persona, arrastramos manualmente las redes en la zona cercana a la desembocadura, recorriendo aproximadamente 100 metros en paralelo a la costa, repitiendo el procedimiento tres veces (FIGURA 4). Además de recolectar organismos, también registro diferentes propiedades del agua utilizando un multiparámetro, con el que mido temperatura, salinidad, pH, entre otras variables (FIGURA 5). También tomo muestras de agua para analizar la concentración de nutrientes disueltos y de clorofila a, que sirve como indicador de la abundancia de fitoplancton.

FIGURA 5.
Toma de datos con un multiparámetro.

Todas las muestras son trasladadas al Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), donde se procesan y analizan para identificar la composición del plancton y de esta manera, comprender su rol en el ecosistema del canal Beagle.

DIARIO DE CAMPO. Muestreos de plancton en el Parque Nacional Tierra del Fuego. Autora: Canela Chaparro Godoy. La Lupa Nº 26, julio 2025, 34-35, 2796-7360.



Descubriendo el valor de la vegetación de montaña

Descubriendo el valor de la vegetación de montaña

Campaña de remedición a un sitio GLORIA

Las plantas que crecen en ambientes montañosos suelen ser únicas, ya que están adaptadas a condiciones extremas que limitan su distribución espacial. Un cambio sostenido del clima en estos ambientes puede generar desplazamientos del área de distribución de las plantas y poner en peligro la supervivencia de alguna de ellas. La Iniciativa para la Investigación y el Seguimiento Global de los Ambientes Alpinos (GLORIA) es un programa científico internacional que cuenta con colaboradores de todo el mundo, con el objetivo de monitorear la vegetación de altura a largo plazo para analizar los cambios florísticos, estructurales y ecológicos que produce el cambio climático. Nuestro país forma parte de la red GLORIA-ANDES, que nuclea a los países andinos sudamericanos.

En febrero del 2024 tuve la oportunidad de participar en una campaña de remedición de un sitio GLORIA, en la provincia de Santa Cruz. Este sitio se instaló en 2014, se remidió en 2019 y, cinco años después, tocaba volver. El equipo encargado de la remedición lo conformamos especialistas y colaboradores de CONICET, INTA y universidades nacionales. Iniciamos el camino hacia la estancia Santa Teresita, ubicada en la margen sur del lago Viedma, donde se encuentran las tres cumbres que forman este sitio GLORIA (FIGURA 1). Ahí llegamos a un puesto donde descansaríamos y pasaríamos las siguientes noches.

El trabajo durante la campaña se basó en el manual de campo de la red GLORIA. Algunos nos encargamos de encontrar y marcar las parcelas y las áreas de muestreo, tomar fotos (FIGURA 2) y acondicionar los dispositivos que registran la temperatura del suelo durante todo el año. Mientras tanto, otros medían las parcelas, identificando las distintas especies de plantas presentes, estimando su cobertura y herborizando los ejemplares no identificados (es decir, recolectarlos para su posterior identificación) (FIGURA 3). Las plantas en estos sitios suelen ser de bajo porte: algunas en cojín (FIGURA 4A), otras forman estructuras menos compactas. Entre las especies, vimos Adesmia villosa (FIGURA 4B) y Silene antarctica (FIGURA 4C).

El primer día comenzamos por la cumbre más alta y lejana. Recorrimos parte del trayecto en vehículo y luego caminamos hasta la cima, donde iniciamos el protocolo de medición de sus cuatro caras (norte, sur, este y oeste) (FIGURA 5).

El segundo día fuimos al pico que se encontraba más cerca desde el puesto y demoramos poco tiempo en llegar. Sin embargo, en menos de dos horas, las ráfagas de viento frío comenzaron a ser fuertes y constantes, y no encontrábamos resguardo en ninguna cara de la cima. Anotar en las planillas se volvía una tarea compleja al tratar de que no se rompan o se vuelen las hojas, y el frío se volvía casi insoportable, por lo que decidimos bajar. Para aprovechar el día hicimos una recorrida cerca del puesto y recolectamos algunas plantas para herborizar.

Entre el tercer y cuarto día el clima mejoró y logramos terminar las dos cimas restantes sin inconvenientes, dando por finalizada la segunda remedición de manera exitosa, con nuevos datos para analizar los cambios ocurridos en estos años.

Para más información:

🔗 https://redgloria.condesan.org/ 

🔗 https://www.gloria.ac.at/home 

DIARIO DE CAMPO Descubriendo el valor de la vegetación de montaña: campaña de remedición a un sitio GLORIA. Autora: Lucía Bottan. La Lupa No 24, julio 2024, 34-35, 2796-7360.

Anillos de crecimiento

Anillos de crecimiento:

una herramienta para estudiar los bosques de lenga

En mi doctorado, estudio cómo los bosques de Nothofagus pumilio (lenga) responden a los desafíos del cambio climático. La resiliencia, que es la capacidad de un ecosistema para mantener sus funciones y cualidades frente a condiciones adversas, es crucial para entender cómo estos bosques sobreviven y se adaptan. En Tierra del Fuego (Argentina), el aumento de las temperaturas y los cambios en las precipitaciones los afectan, poniendo en riesgo su persistencia y productividad.
La lenga es un árbol que demarca anillos de crecimiento en su leño, formándose uno cada año durante la época de crecimiento (primavera-verano), cuando las condiciones climáticas son favorables. Esto permite, a quienes los estudiamos, reconstruir cómo crecieron en diámetro y altura a lo largo de los siglos, ya que pueden vivir hasta 300 años. Este estudio de los anillos, llamado dendrocronología, nos posibilita asociar el crecimiento de los árboles con condiciones climáticas pasadas.

Para realizar nuestro estudio, visitamos tres sitios en bosques productivos de lenga en la provincia (Estancia Pirinaica, y zonas aledañas al lago Chepelmuth y al río Lainez). Aprovechamos los árboles cortados o caídos por el viento (FIGURA 1) y recolectamos muestras de 45 árboles, entre los más altos del bosque, que alcanzan entre 22 y 27 metros de altura. Partiendo de la copa hacia abajo (hasta los 5 metros), medimos, rotulamos y cortamos la rama dominante y más alta del árbol, para llevarla al laboratorio (FIGURA 2).

ada muestra es cuidadosamente etiquetada y organizada, ya que no hacerlo significa que podemos confundir y mezclar ramas. Una vez en el laboratorio, montamos las ramas para replicar la posición en la que crecían en el árbol (FIGURA 3). Cada tres centímetros se rotulan y trozan (FIGURA 4), y luego, bajo la lupa, se cuentan los anillos de crecimiento (FIGURA 5). ¡Algunas veces los anillos son tan diminutos que me toma varios minutos encontrarlos! (FIGURA 6). Una vez contados los anillos de todos los trozos, con computadora y planillas de cálculo se procesan los datos para obtener las curvas de crecimiento de cada uno de los árboles. Esto permite ver cuánto creció cada año y cómo se relaciona con el clima (temperatura y precipitaciones) y su variación, en este caso para los años entre 1970 y 2022.

FIGURA 1.
Árboles muy viejos de lenga volteados con fines
productivos. Foto: Juan Manuel Cellini.
FIGURA 2.
De los árboles volteados, se miden las ramas de las
copas.
FIGURA 3.
Rama presentada en mesada, copiando la forma en que crecían en sus copas.
FIGURA 4.
Trozado de la rama; mediante los cortes se descubren los anillos de crecimiento.
FIGURA 5.
Visualización de los anillos de crecimiento para su conteo, visto a través de lupa.
FIGURA 6.
Anillos de crecimiento a escala, para denotar su pequeño tamaño, vistos a través de lupa. ¡Los de abajo son casi imperceptibles!

El cambio climático nos plantea desafíos constantes y entender cómo afecta a nuestros bosques nos da pistas sobre sus impactos y cómo podríamos adaptarnos. Al conocer estas dinámicas, podemos planificar medidas de conservación y manejo forestal que ayuden a preservar estos ecosistemas únicos.

DIARIO DE LABORATORIO
Anillos de crecimiento: una herramienta para estudiar los bosques de lenga. Autor: Julian Rodríguez
Souilla
. La Lupa Nº 25, diciembre 2024, 32-33, 2796-7360.