La vida de las “viudas” en el canal Beagle
En las aguas frías del canal Beagle, habita un grupo de peces que a menudo pasa desapercibido: los zoárcidos (familia Zoarcidae). Se les conoce como “viudas”, un nombre popular que alude a su piel oscura, característica que se asocia con el luto. Con más de 300 especies repartidas en 60 géneros en todo el mundo, se han adaptado a un rango de profundidades que va desde la zona intermareal hasta aguas de mayor profundidad.

Fotos: Modificado de Mariano Rodríguez – Argentina Submarina.
En el Mar Argentino, y en particular en las costas de la Patagonia, los zoárcidos están excepcionalmente bien representados (19 géneros y 27 especies). La región alberga una riqueza de especies endémicas, lo que significa que solo se encuentran allí y en ninguna otra parte del mundo. Su papel en el ecosistema es fundamental al alimentarse de organismos pequeños y, a su vez, servir de comida a depredadores más grandes; los zoárcidos actúan como un eslabón clave que controla las poblaciones y mantiene el equilibrio de toda la red alimentaria marina. El canal Beagle ofrece un hábitat único para los zoárcidos (FIGURA 1), donde especies como el Austrolycus depressiceps y A. laticinctus se encuentran entre las más abundantes.
Podemos encontrar especies que alcanzan tamaños máximos de 30 cm (Argentinolycus elongatus, Crosostomuschilensis, Dadyanus insignis) y otras que son de mayor porte, llegando a superar los 80 cm (A. depressiceps, A. laticinctus). Las especies más pequeñas se alimentan principalmente de invertebrados. Por otro lado, las especies de mayor tamaño complementan su dieta con peces y cangrejos. Sus depredadoresincluyen al tiburón espinoso (Squalus acanthias), el cormorán imperial (Phalacrocorax atriceps), el torito de los canales (Cottoperca trigloides) y el salmón chinook (Oncorhynchus tshawytscha), también conocido como salmón rey.

Durante el otoño, las hembras utilizan la zona intermareal (la franja de playa que sube y baja con la marea) y la zona submareal (la zona que siempre está bajo el agua, inclusodurante la marea baja) para anidar. Allí, depositan sus huevos bajo rocas estables, protegiéndolos de depredadores y de las fuertes corrientes. Los progenitores permanecen siempre cerca, defendiendo la puesta de otros peces carnívoros
(FIGURA 2), como el diablito de los canales (Harpagifer bispinis) y la nototénia (Patagonotothen cornucola), que viven en las mismas pozas intermareales. Los zoárcidos desovan huevos bentónicos bastante grandes (5 mm de diámetro) y adheridos entre sí (FIGURA 2A). A lo largo de todo el desarrollo, los progenitores permanecen en el nido acondicionando la puesta (FIGURA 2B). Cuando eclosionan, las larvas están muy desarrolladas con una gran cantidad de vitelo, reserva nutritiva que les dificulta la natación (FIGURA 2C), pero los nutre durante casi 30 días. Cuando este vitelo es totalmente reabsorbido, las larvas se asemejan ya a un estadio juvenil con una pigmentación similar al adulto (FIGURA 2D). Aún como juvenil, es común observarlos en cercanías de sus progenitores (FIGURA 2E). Las viudas no poseen importancia comercial en la actualidad; sin embargo, evidencias arqueológicas indican que, hace aproximadamente 6000 años antes del presente, estas especies eran capturadas y consumidas por los habitantes originarios de Tierra del Fuego.
BREVES. La vida de las “viudas” en el canal Beagle. Autores: Martina Piccolini, Daniel Bruno y Matías Delpiani. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 44-45, 2796-7360.