Los artefactos de roca como archivos del pasado
7.000 años de ocupaciones humanas en Moat
Los seres humanos somos una de las pocas especies que elaboramos tecnología para resolver necesidades cotidianas. Hoy accedemos a una amplia variedad de herramientas en ferias, bazares, ferreterías, etc. Pero ¿cómo las obtenían quienes habitaron las costas del Onashaga (canal Beagle) hace unos 7.000 años?
En este artículo exploramos cómo producían tecnología lítica —artefactos o herramientas de roca— las personas que habitaron Moat. A partir del estudio del conjunto artefactual del sitio Heshkaia 60 buscamos responder: ¿cómo elaboraban las herramientas líticas?, ¿todas las rocas servían por igual?, ¿cómo las elegían? y ¿para qué las usaban?
EL CASO DE ESTUDIO: HESHKAIA 60
La arqueología estudia el pasado a partir de los restos materiales que dejaron las personas. Por eso, el contexto en que se encuentran esos materiales es tan importante como los propios hallazgos. En Moat, el sitio arqueológico Heshkaia 60 se presenta como un lugar clave. Se trata de un conchero, es decir, un sitio formado principalmente por la acumulación de valvas de moluscos (como mejillones y lapas), cenizas y restos de animales consumidos. Este sitio arqueológico se encuentra sobre una antigua línea de playa (paleoplaya) que hoy está cubierta por vegetación y árboles, alejada de la costa actual debido a los cambios en el nivel del mar a lo largo de miles de años.
A partir de las excavaciones realizadas en Heshkaia 60 (FIGURA 1), recuperamos un total de 1.157 artefactos líticos que corresponden al Holoceno medio, con dataciones radiocarbónicas que sitúan las ocupaciones humanas alrededor de los 7.000 años antes del presente. Este conjunto material nos permite analizar en detalle la cadena operativa, es decir, el proceso completo de producción desde la obtención de la materia prima hasta el descarte de las herramientas.




¿CÓMO SE SELECCIONABAN LAS ROCAS? CALIDAD PARA LA TALLA
No todas las rocas sirven para hacer herramientas. Para que una roca sea útil debe tener una buena calidad para la talla, lo que significa que al ser golpeada se fracture de manera controlada y predecible, permitiendo dar la forma deseada al artefacto y obtener filos cortantes y resistentes.
En Heshkaia 60 identificamos que las personas seleccionaron principalmente tres tipos de materias primas (FIGURA 2):
- Rocas volcánicas e hipabisales (65%): son las más abundantes en el conjunto. Tienen una calidad que varía de regular a buena, con texturas finas pero que suelen presentar impurezas internas que dificultan la talla.
- Rocas sedimentarias (30%): principalmente lutitas y limolitas. Poseen una excelente calidad para la talla debido a su homogeneidad, permitiendo la obtención de filos muy agudos, aunque son menos resistentes al desgaste que las volcánicas.
- Obsidiana verde (5%): es una de las materias primas más llamativas. Es un vidrio volcánico natural de excelente calidad que produce los filos más cortantes conocidos. Su presencia es sumamente interesante porque no existen fuentes naturales de obsidiana verde en la isla Grande de Tierra del Fuego; la fuente conocida más cercana se localiza en la isla Navarino (Chile) y en la zona del mar de Otway en la Patagonia de Chile, a cientos de kilómetros de distancia.

LA OBTENCIÓN Y LA PRODUCCIÓN EN EL LUGAR
¿De dónde obtenían estas rocas? El análisis de las cortezas (la superficie externa natural de las rocas) nos indica que la mayoría de los bloques de rocas volcánicas y sedimentarias se recolectaron en depósitos secundarios locales, como las playas cercanas de Moat o en geoformas de origen glaciar (drumlins) que exponen cantos rodados aptos para la talla. Las personas buscaban guijarros con formas y tamaños adecuados en los alrededores del campamento.
Una vez obtenida la roca, el proceso de manufactura comenzaba con la percusión (golpeteo) utilizando un percutor (una roca más dura que actúa como martillo) para extraer lascas (fragmentos planos que se desprenden del bloque principal o núcleo). En el sitio encontramos núcleos, que son los bloques de piedra que quedaron como descarte después de extraer las lascas necesarias para fabricar los instrumentos (FIGURA 3).



ACTIVA

FIGURA 3. Núcleos de descarte y lascas resultantes del proceso de talla lítica en Heshkaia 60.
El predominio de lascas pequeñas y de desechos de talla (pequeñas esquirlas que saltan durante el proceso) evidencia que la mayor parte del trabajo final de formatización y reactivación de los filos de las herramientas se realizó directamente dentro del sitio arqueológico.
¿QUÉ INSTRUMENTOS FABRICABAN Y PARA QUÉ LOS USABAN?
A partir de las lascas obtenidas, mediante pequeños golpes controlados en los bordes llamados retorcidos o retoques, se daba forma final a los instrumentos. En Heshkaia 60 clasificamos los instrumentos en diferentes grupos morfológicos según sus características visuales y de diseño (FIGURA 4):
Raspadores: presentan un filo retocado, curvo y abrupto. Son los instrumentos más abundantes en el sitio. A través de estudios funcionales de análisis de rastros de uso (microscopía que permite ver el desgaste del filo), sabemos que se utilizaron principalmente para el raspado de pieles de animales (como lobos marinos o guanacos) para la confección de vestimentas o abrigos, y también para trabajar la madera.
Cuchillos y lascas con retoque: poseen filos largos y agudos. Se emplearon principalmente para actividades de corte de tejidos blandos, como carne y grasa de animales marinos y terrestres terrestres durante el procesamiento de alimentos.
Muescas y cepillos: instrumentos con filos cóncavos que sirven para regularizar y dar forma cilíndrica a soportes de madera o hueso, fundamentales para la confección de astiles de arpones o flechas.


TECNOLOGÍA COMO TESTIMONIO DE VÍNCULOS SOCIALES
El estudio de la tecnología lítica de Heshkaia 60 nos abre una ventana a las decisiones y modos de vida de las sociedades cazadoras-recolectoras-marítimas del Holoceno medio. La presencia de obsidiana verde constituye una evidencia material de vínculos sociales en un área muy amplia, ya sea a través de viajes largos con interacciones directas, o mediante redes de intercambio basadas en relaciones sociales.
Cada decisión sobre qué roca elegir, dónde obtenerla, cómo trabajarla y para qué utilizarla, da cuenta de un conocimiento acumulado y transmitido a lo largo de generaciones.
De esta manera, la tecnología lítica de Heshkaia 60 se presenta como un testimonio material de decisiones basadas en la experiencia de quienes habitaron Moat durante el Holoceno medio. O
GLOSARIO
- HOLOCENO MEDIO: período comprendido aproximadamente entre 7.000 y 4.000 años antes del presente.
- ANTES DEL PRESENTE: forma de datación que cuenta los años hacia atrás desde 1950.
- CONCHERO: sitio arqueológico formado por grandes acumulaciones de valvas y restos de actividades humanas.
- CALIDAD PARA LA TALLA: grado de aptitud de una roca para ser tallada de manera controlada.
- DEPÓSITO SECUNDARIO: acumulación de rocas transportadas y redepositadas fuera de su lugar de origen por procesos naturales (agua o hielo).
- PALEOPLAYA: antigua playa, actualmente cubierta por vegetación.
- DRUMLIN: depósito de origen glaciar.
- IMPUREZAS: irregularidades en una roca que dificultan su talla (cristales o planos de oxidación).
ARTÍCULO PRINCIPAL. Artefactos de roca como archivos del pasado. Autoras: Oriana Hernández Herrero, Nélida Marcela Pal y Angélica Montserrat Tivoli. La Lupa Nº 28, julio 2026, 14-19, 2796-7360.