La Asociación Bahía Encerrada:
Un puente entre la ciencia y la sociedad.
Este año la Asociación Bahía Encerrada (ABE) cumplió 15 años. Con base en Ushuaia, su sostenimiento requiere un gran compromiso que genera satisfacciones y desafíos en un mundo
cada vez más complejo. Ese compromiso consolidó un rol en la comunidad: ser puente entre la ciencia y la sociedad. En este marco reflexionamos sobre su aporte como ONG ambientalista y su vínculo con la ciencia.
ENTRE LA CIENCIA Y LA SOCIEDAD
ABE tiene entre sus objetivos acompañar proyectos para la conservación de la biodiversidad y proteger el ambiente, además de articular acciones con otras ONGs ambientalistas y entidades gubernamentales. Desde su inicio, en agosto de 2010, vinculado a la necesidad de sostener el proyecto de creación de la primera Reserva Natural Urbana en la Bahía Encerrada (RNUBE) junto al
municipio de Ushuaia, la asociación consideró imprescindible apoyarse en el conocimiento científico disponible. Ese saber permitió documentar y fundamentar los valores patrimoniales que se buscan preservar. Una parte fundamental de esa base de información proviene de la comunidad científica y académica. Los contenidos del Plan de Manejo, la cartelería desplegada en sus miradores, el manual de formación de guardias urbanas, la confección de guías para niños y la información brindada en las visitas guiadas son algunas de las formas que toman los datos transformados en acciones de educación ambiental (PORTADA).

Foto: Sabrina Kizman.

Un ejemplo de estas articulaciones es el proyecto Evaluación ambiental de cuerpos de agua lénticos de la ciudad de Ushuaia” que se lleva adelante desde el grupo de Limnología del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC- CONICET). Además, se complementa con docentes y estudiantes de la Licenciatura en Ciencias Ambientales (ICPA -UNTDF) quienes trabajan en el diagnóstico de la calidad ambiental del agua y sedimentos, flujo de CO2, presencia de microplásticos en agua y diferentes comunidades biológicas (fitoplancton, zooplancton y macroinvertebrados) de la RNUBE
y de la cuenca del arroyo Buena Esperanza. Un modelo para replicar en distintas áreas de la ciudad que próximamente publicará sus primeros resultados (FIGURA 1). Este proyecto es un ejemplo de interacción entre ABE e instituciones académicas, con intercambios que retroalimentan ambas partes y producen insumos para el conocimiento, gestión, cuidado y puesta en valor de la RNUBE,
canalizando posibles soluciones a problemáticas locales.
CIENCIA VINCULADA A LA ACCIÓN AMBIENTAL
ABE cumple con su objetivo de propiciar la educación ambiental y realiza la tarea de “traducir” el lenguaje científico de los investigadores a mensajes claros para sus actividades dirigidas a personas de la comunidad, escuelas y turistas (FIGURA 2). Estas acciones permiten brindar mayor conocimiento de los ambientes naturales, de su flora y fauna nativa, del patrimonio cultural y arqueológico, así como reflexionar acerca de los problemas que amenazan su conservación. En definitiva, en este aniversario, ABE busca consolidar el puente entre la ciencia y la sociedad, con el propósito de despertar una conciencia y un compromiso más profundos para el cuidado de “nuestra casa común”

BREVES. La Asociación Bahía Encerrada: un puente entre la ciencia y la sociedad. Autoras: Sabrina Kizman y María Laura Borla. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 42-43, 2796-7360.