Mareas rojas en el fin del mundo:
cuando el canal Beagle se vuelve tóxico.
UN ESCENARIO REMOTO Y VULNERABLE
En el extremo sur de Sudamérica se abre el canal Beagle, un paisaje subantártico que parece intacto frente a los grandes problemas ambientales del planeta. Sin embargo, bajo su superficie se esconde frecuentemente una amenaza invisible que acompaña a la región desde hace más de un siglo: las floraciones algales nocivas, conocidas como mareas rojas.
A diferencia de lo que sugiere su nombre, no siempre tiñen el agua de rojo. Pero sus consecuencias sí son visibles: ecosistemas alterados, pérdidas económicas y, sobre todo, un serio riesgo para la salud humana.

LOS DIMINUTOS CULPABLES
Las protagonistas de estos eventos son microalgas, es decir, algas microscópicas, especialmente dinoflagelados del género Alexandrium (FIGURA 1). Cuando encuentran la combinación justa de agua templada, luz y nutrientes, se multiplican velozmente y producen toxinas paralizantes de moluscos (TPM).
Los moluscos filtradores, como mejillones y cholgas, almacenan estas toxinas en sus tejidos sin ser afectados. Pero quienes los consumen corren un riesgo grave: las TPM afectan el sistema nervioso y pueden provocar desde mareos y vómitos hasta parálisis respiratoria.

UN PROBLEMA HISTÓRICO Y GLOBAL
La primera marea roja registrada en el canal Beagle data de 1886. Desde entonces, estos eventos se repiten con impacto en la economía, la biodiversidad y la vida local. No se trata de un fenómeno exclusivo: a nivel mundial, las mareas rojas provocan pérdidas estimadas en 8.000 millones de dólares anuales, principalmente por cierres de áreas de recolección de mariscos (vedas) y mortandades masivas de peces que en un ecosistema tan frágil como el subantártico, pueden tener repercusiones todavía más profundas.
DETECTANDO LAS TOXINAS
Durante décadas, la herramienta principal para detectar TPM en moluscos fue el bioensayo ratón. Este método consiste en inyectar a ratones de laboratorio un extracto preparado a partir del tejido de los moluscos recolectados. Luego, se observa cuánto tiempo tarda el animal en presentar síntomas; ese tiempo se traduce en un valor que indica cuánta toxina había en el molusco. Aunque hoy existen métodos más modernos, el bioensayo ratón permitió fijar límites regulatorios: una partida de moluscos se considera segura si no supera 80 µg de TPM por 100 g de tejido.

DOCE AÑOS DE VIGILANCIA
Desde 1985, la Secretaría de Pesca y Acuicultura de Tierra del Fuego realiza un monitoreo sistemático de toxinas. Semanalmente se recolectan muestras en diferentes puntos del canal Beagle (FIGURA 3). Cuando estas floraciones ocurren, las autoridades deben vedar la cosecha de moluscos, lo que protege la salud pública pero afecta la economía local.
El análisis de registros entre 2005 y 2017 reveló patrones claros:
La intensidad varía de un año a otro, siendo más frecuente en verano y otoño. Los cultivos de moluscos presentan mayores niveles de toxinas que los bancos naturales. El proceso de detoxificación es extremadamente lento: los moluscos eliminan solo un 3,5% de toxina por día.

EL VERANO TÓXICO DE 2022
El año 2022 resultó extraordinario por una floración masiva de Alexandrium catenella que alcanzó densidades récord. Los mejillones acumularon niveles extremos de toxinas que se propagaron por toda la red trófica. Aves marinas (pingüinos, gaviotas), peces (sardina fueguina) e incluso mamíferos terrestres como el zorro colorado resultaron intoxicados al alimentarse de organismos contaminados (FIGURAS 4 Y 5).

LAS CLAVES DE ESTAS FLORACIONES
Nuestro estudio reveló factores ambientales clave para que ocurran estos eventos:
Temperatura: el riesgo aumenta cuando el agua supera los 8°C.
Luz solar: favorece la multiplicación algal.
Nutrientes: especialmente nitratos que actúan como fertilizantes.
DETECTIVES DE MAREAS ROJAS
Además del bioensayo ratón, se aplican técnicas modernas como microscopía, HPLC (cromatografía líquida) y análisis molecular. Gracias a esto se han detectado especies potencialmente tóxicas nunca antes registradas en el canal, como Karenia brevis.
UN FUTURO DESAFIANTE
Las mareas rojas parecen volverse más frecuentes e intensas debido a la actividad humana (exceso de nutrientes), el tráfico marítimo (agua de lastre) y el cambio climático. El evento de 2022 fue una advertencia de que estas toxinas pueden propagarse por todo el ecosistema, conectando el mar con la tierra firme.
LECTURA SUGERIDA
- Sota (2025). Especialistas del CONICET analizan el canal Beagle para el primer cultivo de mejillones a escala industrial.
- Cadaillon A, Matera B … et al. Estudiando las mareas rojas en el Canal Beagle. Congreso Pampa azul. 8-9 Noviembre 2023. ttps://www.pampazul.gob.ar/divulgacion/1er-congreso-pampa-azul/
- Cadaillon A, Eriksson N, López E. Entrevista Marea Roja. HECHO ACÁ. Ciclo audiovisual de divulgación científica, Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Secretaría de Ciencia y Tecnología.
GLOSARIO
FLORACIÓN ALGAL: Crecimiento acelerado de microalgas que puede producir toxinas.
DINOFLAGELADOS: Microalgas que se mueven mediante dos flagelos.
HPLC: Técnica de laboratorio para separar y medir compuestos químicos.
MITILICULTURA: Acuicultura dedicada a los mejillones.
RED TRÓFICA: Interacciones entre presas y depredadores en un ecosistema.
VECTORES: Organismos que trasladan toxinas a lo largo de la red trófica.
ARTÍCULO PRINCIPAL. Mareas rojas en el fin del mundo: cuando el canal Beagle se vuelve tóxico. Autora: Andreana M. Cadaillon. La Lupa Nº 27, diciembre 2025, 14-19, 2796-7360.